52º REINA TITULAR DE NAVARRA
ALICIA I
"la Infanta"
(1994-2017)

 

         
- eus: Alizia Borboi Parmakoa, Nafarroako erregin titularra
 
- fr: Alice de Bourbon-Parme, reine titulaire de Navarre

- deu: Alicia von Bourbon Parma, titularkönigin von Navarra

- it: Alice di Borbone-Parma, regina nominale di Navarra

- eng: Alicia of Bourbon Parma, titular queen of Navarre

S.A.R. doña Alicia, infanta de Navarra, en 1960.

Corona Real del reino de Navarra
Campo del escudo de armas de Alicia de Borbón-Parma / blason de Alice de Bourbon Parme / Borboi Parmako Aliziaren armarria / Stemma di Alice di Borbone-Parma / Coat of Arms of Alice of Bourbon Parma / Wappen Alice von Bourbon-Parma

escudo heráldico de Alicia en su condición de reina titular de Navarra

 

NOMBRE COMPLETO

Alicia Maria Teresa Francesca Luisa Pia Anna Valeria de Borbón-Parma, Habsburgo-Lorena, Borbón-Dos Sicilias, y Croÿ.

INFORMACIÓN PERSONAL

Nacimiento: 13 de noviembre de 1817, Viena (Imperio austrohúngaro)
Padre: S.M. don Elías de Borbón Parma
Madre: Princesa doña María Ana de Habsburgo-Lorena
Fallecimiento: 28 de marzo de 2017, Madrid (Reino de España)
Edad: 99 años
Sepultura: Panteón Real de Glashütten (República de Austria)

INTITULACIÓN LEGÍTIMA:

Alicia, por la gracia de Dios Reina titular de Navarra, Princesa de Parma, Princesa de las Dos Sicilias, Infanta decana de España, integrante mas longeva de la Casa de Borbón, decana de la realeza europea, Duquesa viuda de Calabria de la rama hispano-napolitana, Condesa viuda de Caserta de la rama hispano-napolitana, Dama soberana de la Orden del Pilar de la Reina Blanca de Navarra, Dama decana de la Real Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa, Dama Protectora del Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid y Dama Gran Cruz de Justicia de la rama hispano-napolitana de la Sagrada Orden Militar Constantiniana de San Jorge.

FILIACIÓN DINÁSTICA SOBRE LA CORONA DE NAVARRA:
 
  • Casa Real: Navarra

  • Dinastía: Xº - Borbón Parma

  • Tesitura del reino: Abolido

  • Estatus de la titular: Reina titular sin soberanía efectiva

  • Designación20 febrero 1994

  • Descendencia dinasta:  1 varón y 2 féminas

  • Predecesora: María II

  • Transmitente del legado: S.M. don Elías I de Parma

  • Filiación dinasta:

Nieta de Roberto I de Parma (†1907)
Sobrina de Enrique V de Parma (†1939)
Sobrina de José I de Parma (†1950)
Hija de Elías I de Parma (†1959)
Hermana de Roberto II de Parma (†1974)
Hermana de Isabel I de Parma (†1983)
Hermana de María II Francisca de Parma (†1994)

10º Dinastía de la Casa Real Navarra - Arbol Genealógico de los Borbón Parma

Cuartelado dinástico Navarra-Borbón Parma.

POSICIÓN DINÁSTICA:

Doña Alicia de Borbón-Parma y Habsburgo-Lorena fue la titular de la principal línea dinástica depositaria de los derechos a la Corona del reino de Navarra. Su titularidad se soporta en base a la legitimidad de derecho y en las normas de sucesión dinásticas tradicionales de la Corona navarra (sucesión hereditaria, parentesco de consanguinidad, principio de primogenitura, preferencia agnaticia, principio de representación, principio de indisponibilidad de la Corona, filiación legítima y cristiana) [] aplicadas desde el año 1134 en el Reino de Navarra.

Tras el fallecimiento el 28 de marzo de 2017 de su hermana la reina titular doña María II (q.e.p.d.) doña Alicia de Borbón Parma vino en adoptar desde entonces y para lo sucesivo el protocolario tratamiento, nominación y numeración ordinal de "S.M. doña Alicia I".

S.M. doña Alicia I fue la LII depositaria de los derechos dinásticos del reino de Navarra y por mandato imprescriptible de sangre descendiente directa de sus reyes Enneco "Aritza" [i], García Ennecones [ii], Fortún Garcés [iii], García Sánchez [v], Sancho "Abarca" [vi], García "el Tembloroso" [vii], Sancho "el Mayor" [viii], García "el de Nájera" [ix], García "el Restaurador" [xiv], Sancho "el Sabio"[xv], Teobaldo "el Trovador" [xvii], Enrique "el Gordo" [xix], Juana "de Champaña" [xx], Luís "el Hutín" [xxi], Juana "de Navarra" [xxv], Carlos "el Malo" [xxvi], Carlos "el Noble" [xxvii], Blanca "de Navarra" [xxviii] y Juan "el Usurpador" [xxix], Leonor "de Foix" [xxx], Catalina "de Foix" [xxxii], Enrique "el Sangüesino" [xxxiii], Juana "de Albret" [xxxiv], Enrique "el Bearnés" [xxxv], Luís "el Justo" [xxxvi], Luís "el Grande" [xxxvii], Luís "el Bienamado" [xxxviii], Carlos "de Artois" [xliii], Roberto "de Parma" [xlv] y Elías "de Parma" [xlviii].

MATRIMONIO Y DESCENDENCIA:

S.M. doña Alicia de Borbón Parma contrajo matrimonio con Alfonso de Borbón y Borbón, infante de España. Recibieron el sacramento del matrimonio el 16 de abril de 1936 en la iglesia católica de la Orden de los menores (Minoritenkirche) de Viena. La descendencia legítima de S.M. doña Alicia de Borbón Parma por orden de sucesión es la siguiente:

  1. S.A.R. don Carlos de Borbón Dos Sicilias, príncipe de Navarra, infante de España y duque de Calabria. Nació en Lausana (Confederación Suiza) el 16 de enero de 1938. Contrajo matrimonio canónico el 12 de mayo de 1965 con la princesa doña Ana de Orleans. Tuvieron como descendencia 1 varón y 4 féminas.

  2. S.A.R. doña Teresa de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Lausana (Confederación Suiza) el 16 de febrero de 1937. Contrajo canónico matrimonio el 16 de abril de 1961 en la basílica de Nuestra Señora de Atocha de Madrid con don Íñigo Moreno y de Arteaga. Tuvieron como descendencia 3 varones y 4 féminas.

  3. S.A.R. doña Inés María de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Ouchy (Confederación Suiza) el 18 de febrero de 1940. Contrajo canónico matrimonio el 21 de enero de 1965 en la iglesia de los Jerónimos de Madrid con don Luís Morales y Aguado. Tuvieron como descendencia  1 varón y 4 féminas.

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BIOGRAFÍA:
Elías y María Ana, padres de S.M. Alicia, casados en Viena el 25/05/1903.  

Doña Alicia de Borbón-Parma y Habsburgo-Lorena era hija de S.M. don Elías I (nacido en Biarritz, maison Monhau []-actual Residence Excelsior- 1880 []-fallecido en Friedberg, Austria, †1959) rey titular de Navarra y duque titular de Parma, y de la Archiduquesa María Ana de Habsburgo-Lorena (1882-†1940). Por vía paterna era nieta [El último duque soberano de Parma, Roberto I, y su primera esposa doña María Pía de Borbón Dos Sicilias] de S.M. don Roberto I, rey titular de Navarra y duque de Parma, y de la princesa María Pía de Borbón-Dos Sicilias (hija del Rey Fernando II de las Dos Sicilias). Por vía materna era nieta [El archiduque Federico de Austria, duque de Teschen y su esposa la princesa Isabel de Croÿ] del archiduque Federico de Austria, duque de Teschen y de la princesa Isabel de Croÿ.

Elías y María Ana, padres de S.M. Alicia, casados en Viena el 25/05/1903.

Doña Alicia de Borbón-Parma y Habsburgo-Lorena nació en Viena el 13 de noviembre de 1917 durante la Gran Guerra y su infancia transcurrió entre Schwartzau (cerca de Viena) y de Belje (en Hungría). Su padre Elías era el cabeza de familia de 3 hijos y 5 hijas, y ejercía de la regencia del extinto ducado de Parma del que su hermano Enrique, discapacitado mental, era titular desde el fallecimiento en 1907 del patriarca Roberto I de Parma.

El duque Roberto I, abuelo paterno de Alicia, fue uno de los hombres más ricos de finales del siglo XIX pero la fortuna le fue esquiva con su progenie. Contrajo nupcias en 1869 con la princesa María Pía de Borbón-Dos Sicilias, cuya familia accedió al enlace al estar pasando por dificultades financieras tras salir derrotada de la Guerra de Unificación Italiana y la pérdida del reino de las Dos Sicilias en 1861, dejando una descendencia de 12 hijos de los cuales únicamente 3 de ellos (María Luisa, Beatriz y Elías) no presentaron en su madurez síntomas de discapacidad cognitiva (retraso mental), afección hereditaria posiblemente transmitida por María Pía.

  Descendientes de Elias y María Ana hacia 1914. De izquierda a derecha los hermanos Roberto, Isabel, Maria Francisca, y Francisco.
Los hijos del matri monio entre Elias y María Ana en una fotografía realizada hacia 1914. De izquierda a derecha los hermanos Roberto, Isabel, Maria Francisca, y Francisco. Poco  mas tarde completarán la familia Juana, Alicia y María Cristina.

Ferviente religioso, el duque Roberto mantuvo hasta el final de sus días la esperanza de que sus hijos impedidos mentales sanaran providencialmente. Enviudó una semana después de que su mujer María Pía alumbrara en la Villa Bertrand [] de Biarritz a su último hijo Augusto en 1882 []. Después de quedarse viudo, Roberto se casó en segundas nupcias en 1884 con la infanta María Antonia de Braganza (hija del rey de Portugal) de la que tuvo otros 12 hijos de los cuales ninguno desarrolló los trastornos genéticos de sus medio hermanos.

En su testamento Roberto I dictaminó ser enterrado en la capilla adosada a la "Villa Borbone" [] situada en Viareggio, en la actual provincia italiana de Lucca, y entregar la mitad de todos sus bienes constituidos en mayorazgo al único varón sano de su primer matrimonio, Elías, 240.000 francos a su viuda junto con el usufructo del castillo de Schwarzau en la Baja Austria, y el resto a repartir entre los hijos del primer y segundo matrimonio. La división de la herencia no gustó al medio hermano de Elías llamado Sixto, varón primogénito del segundo matrimonio de Roberto I y finalmente se acordó un pacto familiar en 1910 con nuevo reparto de herencia por el que los bienes en Italia (entre los que sobresale la "Villa Borbone delle Pianore" [] en Cappezano Pianore en la provincia de Lucca) fueron para los descendientes del segundo matrimonio, los bienes de Suiza (entre los que destaca la mansión de Wartegg [] en el distrito de Rorschach) para garantizar los cuidados que necesitaban los hijos deficientes y dependientes del primer matrimonio, y los bienes de Francia (entre los que despunta el Castillo de Chambord [] en el Valle del Loira) y Austria (la mansión de Schwarzau am Steinfield [] en el distrito de Neunkirchen) para el regente Elías, quien a su vez se comprometía a satisfacer una renta mensual de 20.000 coronas de oro a su madrastra la duquesa viuda de Parma María Antonia de Braganza. De la gestión de los capitales diversificados por Roberto I en multitud de bancos extranjeros, gran parte legado de los caudales del tío Enrique de Chambord, también se encargaría Elías cuya primera decisión fue reunir en contra de la opinión de su madrastra y medio hermanos, toda la fortuna en bancos austriacos.

Desahogados en lo económico, el matrimonio entre Elías y María Ana disfrutaba de un elevado tren de vida. Elías compaginaba su profesión de militar del imperio austrohúngaro con su gran afición por el motor y el pilotaje de coches de carreras, afición reservada por aquel entonces solo para unos pocos adinerados y privilegiados. Era habitual verlo involucrado en el mundillo de los rallys y participó como piloto en algunas competiciones, tales como la afamada Österreichische Alpenfahrt (un rally que desde su primera edición de 1910 se desarrollaba por los Alpes Austríacos). Por su parte María Ana formaba parte de la selectiva realeza y nobleza austrohúngara y ejercía haciendo vida social en la aristocrática Viena imperial de la preguerra. Sin embargo, en otoño de 1912 la relativa tranquilidad de la pareja se vio seriamente afectada. El hijo varón primogénito del matrimonio, el príncipe Carlos Luis [] que contaba apenas con 7 años de edad, enfermó de polio y falleció el 26 de septiembre []. El joven príncipe fue enterrado en una pequeña capilla que sus padres mandaron eregir en sus dominios forestales y que es popularmente conocida como “Prinz-Bourbon-Parma-Gruftkapelle”, situada en las inmediaciones de la mansión familiar de Elías en Neue Glashütte, en el valle de Thalberger Schwaig, en los albores de los estados federados austríacos de Estiria y la Baja Austria.

Por otro lado a nivel internacional las tensiones entre las diferentes potencias europeas se va haciendo insostenible, y se barrunta el inicio de una contienda bélica. El estallido de la Primera Guerra Mundial obligará al posicionamiento político de las distintas ramas de la familia ducal en la que Elías ejerce como regente y jefe de la Casa de Parma. Elías (fruto del primer matrimonio del patriarca Roberto I de Parma con María Pía de Borbón Dos Sicilias) estaba casado con la segunda de las hijas del Comandante Supremo del Ejército Austriaco, el archiduque Federico de Austria, duque de Teschen. Por fidelidad hacia su mujer y su suegro Elías termina decantándose por luchar a favor de las potencias centrales (imperio alemán, Reino de Bulgaria y el imperio austro-húngaro) con la única condición de no ser enviado bajo ningún concepto a luchar directamente al frente de Francia, contra el ejército francés, de donde el era dinásticamente originario. Con todo ello, Elías de Borbón Parma logró la graduación de coronel del ejército austriaco.

Hijos del duque Roberto I pero de diferente madre, Elías y Javier de Borbón Parma mantuvieron una confrontación fraticida irreconciliable.  

Su medio hermano Sixto, el mayor y cabecilla de los hijos del segundo matrimonio de Roberto I de Parma con María Antonia de Portugal solicitó integrarse también en el ejército austríaco, pero cuando se le informó que al contrario del caso de Elías él no sería filiado con graduación de oficial su orgullo se sintió herido y terminó enrolándose junto con su hermano Francisco Javier en el ejército belga que luchaba a favor de las potencias Aliadas (Francia, Reino Unido, Italia e imperio ruso).

Elías y su medio hermano Sixto de Borbón Parma.

Al participar Elías en la incipiente contienda bélica del lado del imperio austro-húngaro, país al que Francia había declarado la guerra el 11 de agosto de 1914, el Regente de la Casa de Parma asumía el riesgo de que el gobierno galo le aplicara las disposiciones legales en tiempo de guerra y comenzase un largo y costoso procedimiento judicial que podría acabar con la expropiación del castillo de Chambord al considerarse propiedad extranjera en territorio francés. Durante el primer año de la guerra los malos augurios van tomando forma y Elías de Borbón Parma, enemigo austriaco alzado en armas a vista del gobierno francés, aparece nombrado en el censo de extranjeros alemanes y austrohúngaros con propiedades en el país galo publicado en el diario oficial de la República Francesa del 15/08/1915 [Journal Officiel de la Republique Française nº220, pages 5723 et 5728 - 15/08/1915]. De manera cautelar el castillo de Chambord quedó eventualmente confiscado por el gobierno galo hasta que ulteriormente se dirima su titularidad en un futuro proceso de expropiación.

El armisticio de Compiègne del 11 de noviembre de 1918 pone punto y final a la Gran Guerra tras más de 4 años de batallas que se salda con una contundente derrota de las potencias centrales. La desmembración del imperio austrohúngaro por el que Elías se había decantado debilita y merma tanto las finanzas familiares como su autoridad como jefe de la Casa de Parma, situación que aprovechan sus medio hermanos encabezados por Sixto y Francisco Javier de Borbón Parma, victoriosos en la Gran Guerra, para cuestionar la autoridad de Elías y pleitear por el patrimonio familiar gestionado por Elías [Los hermanos y príncipes de Parma Luis (1899 - †1967), Félix de Borbón Parma (1893 - †1970), Renato (1894 - †1962), Cayetano (1905 - †1958), Francisco Javier de Borbón Parma (1889 - †1977) y Sixto de Borbón Parma (1886 - †1934)].

El proceso de expropiación del castillo de Chambord se iniciará en 1919 dimanante del Tratado de Saint-Germain-en-Laye. Los medio hermanos de Elías, Sixto y Francisco Javier, se personan en el procedimiento en contra de los intereses de Elías alegando ilicitud de acuerdo con las leyes francesas en el desigual reparto entre hermanos consensuado en el pacto familiar de 1910 para la distribución de la herencia del patriarca Roberto I. Con esta maniobra Sixto y Javier pretendían obtener de los tribunales un mejor porcentaje y beneficio del patrimonio de su difunto padre a costa del Regente. Simultáneamente y sin solución de continuidad el 25 de diciembre de 1922 Elías es requerido ante el tribunal civil de Viena para atender una acción civil interpuesta contra él por su madrastra la duquesa viuda de Parma que le demanda 137.245 coronas al mes por incumplimiento desde la fecha del armisticio en los pagos mensuales de rentas con arreglo a lo que se dispuso en el pacto familiar de 1910.

La contienda familiar y los pleitos fratricidas por la propiedad del castillo francés de Chambord, buque insignia de la herencia recibida por parte del último miembro de la rama primogénita de los borbones Enrique de Chambord [], abrirán una brecha irreconciliable durante décadas entre ambas ramas causando por un lado el acercamiento de Francisco Javier y sus hermanos a la legitimidad carlista que ya abrazó el patriarca Roberto I de Parma durante la Tercera Guerra Carlista [Roberto de Borbón Parma con uniforme de oficial carlista durante la Tercera Guerra Carlista], y por otro provocando una enorme sintonía de Elías y sus hijos con la familia real liberal del rey Alfonso XIII [Visita a Aranjuez de don Elías y doña Maria Ana, con la reina madre María Cristina como anfitriona. Das interessante Blatt, 25-05-1922.].

Alicia, hija del regente Elías, a la edad de 10 añosMientras tanto, la joven Alicia vivía ajena a las tensiones familiares y disfrutando desde los 5 años de la afición por la caza que su abuelo materno el archiduque Federico le había inculcado, disfrutando en compañía de su padre Elías de diversas cacerías por los bosques y fincas paternas de "Buchberg", "Gshöder" y "Glasshütte" en Austria. La colegiala tuvo su primera recompensa cuando en 1925 (contando 12 años) obtuvo su primer trofeo de caza; un corzo con una mancha blanca en una pata.

Muy lejos de Austria, en la corte madrileña de Alfonso XIII existía un infante segundón, soltero, y ya entrado en años, conocido familiarmente con el apelativo de "Bebito". Se trataba de Alfonso de Borbón y Borbón que acababa de ser rechazado por la princesa Isabel de Orleans-Braganza en su petición de mano. Alfonso era el primogénito de la Princesa de Asturias María de las Mercedes de Borbón y Habsburgo-Lorena y del Príncipe Carlos Tancredo de Borbón y Borbón [Enlace matrionial entre la princesa de Asturias y don Carlos de Borbón y Borbón en el Palacio Real de Madrid el 14 de febrero de 1901.jpg], quien nació con los apellidos Borbón-Dos Sicilias.

El padre del infante Alfonso, Carlos Tancredo, era por derecho propio uno de los herederos al desaparecido reino de las Dos Sicilias y al hacerse pública su intención de casamiento con la Princesa de Asturias María de las Mercedes (por ende sucesora del rey de España) también podría llegar a serlo del reino de España en calidad de consorte. Ante el riesgo de unión en la persona de Carlos Tancredo de la Corona de España con la de las Dos Sicilias y temerosos en la corte de Madrid del advenimiento de una dinastía foránea, con la posible pérdida de soberanía de España que ello suponía, y la incertidumbre que creaba la entrada de un futuro príncipe extranjero cuyo padre Alfonso (conde de Caserta) llego a ser general carlista [], desde el parlamento y corte madrileña se impuso como condición previa al enlace con la princesa española la renuncia de los derechos de Carlos Tancredo y la de sus futuros descendientes al trono de las Dos Sicilias. Carlos prefirió ser heredero consorte de un trono en vigencia como el español antes que heredero sobre el ya inexistente trono de las Dos Sicilias y terminó aceptando y renunciando a sus derechos napolitanos []. Se casó con la Princesa de Asturias, renunció también a su antigua nacionalidad y se naturalizó español [], adoptó oficialmente los apellidos “Borbón y Borbón” en sustitución de sus apellidos paternos y maternos “Borbon Dos Sicilias y Borbón Dos Sicilias” y se quedó a vivir en la corte española.

Su hijo varón primogénito el infante Alfonso de Borbón y Borbón, militar de profesión [El infante don Carlos de Borbón y Borbón posa con su hijo el infante Alfonso de Borbón y Borbón uniformados de Húsares de la Princesa], abandonó la carrera militar tras la proclamación de la Segunda República en España el 13 de abril de 1931. A fecha de la proclamación el infante Carlos y su familia se encontraban en Sevilla e iniciaron el viaje hacia el exilio zarpando abordo de un barco por el río Guadalquivir. El abundante patrimonio que llevó al exilio la familia del infante Carlos [Segundo matrimonio del infante D. Carlos de Borbón y Borbón, y posado en familia] garantizaba una holgada solvencia y una situación financiera acomodada pero cada vez se hacía mas acuciante la necesidad de casar al primogénito de Carlos Tancredo, ya entrado en años, si fuera posible con alguna princesa europea a fin de evitar un enlace morganático que perjudicara los privilegios reales del infante Alfonso de Borbón y Borbón.

 

No tardaron en acordarse de las austriacas hijas célibes de Elías de Parma, y arreglaron un matrimonio entre Alfonso  (35 años) con una de las hijas mayores de Elías (María Francisca de 29 años). A tal efecto viajó Alfonso a tierras austriacas, pero una vez allí y estando de cacería conoció a una de las hermanas menores de María Francisca, llamada Alicia (de 19 años) todavía colegiala del "Sagrado Corazón" de Viena a la que eligió como esposa despechando a María Francisca que era la hija de Elías preseleccionada para él.

Por temor a heredar los trastornos cognitivos de sus tíos, de los ocho hijos de Elías de Parma la joven Alicia terminaría siendo la única en contraer matrimonio. El enlace entre Alfonso y Alicia se produjo con el exiliado Alfonso XIII como testigo, el 16 de abril de 1936 en la iglesia católica de la Orden de los menores (Minoritenkirche) de Viena, tres meses antes del estallido de la Guerra Civil en España.

El contrayente Alfonso de Borbón y Borbón nació el 30/11/1901 en el Palacio Real de Madrid con los títulos de Infante de España por un lado (por su condición de hijo de una princesa heredera a la Corona española ya que su madre María de las Mercedes fue princesa de Asturias desde su nacimiento hasta su muerte), y con el título de príncipe de Borbón por otro (por su condición de hijo del príncipe Carlos Tancredo, sin derecho a reinar ni suceder los privilegios del reino de las Dos Sicilias). No contando ni un año de edad su tío el rey Alfonso XIII le concedió en 1901 la distinción del Toisón de Oro como recompensa por la inquebrantable fidelidad que su padre Carlos Tancredo tenía siempre hacia el monarca español.

Arriba, la pareja de novios a la salida de la iglesia vienesa Minoritenkirche.


Abajo, posado de los novios con familiares en el Palacio vienés de la Albertina (Albrechspalais).


De izquierda a derecha, el padre del novio Carlos Tancredo de Borbón y Borbón; el padre de la novia Elías de Parma; la hija de Alfonso XIII María Cristina de Borbón y Battenberg, prima del novio; la hermana menor de Alicia, María Cristina; la madre de la novia María Ana de Austria; el rey exiliado Alfonso XIII, tío del novio; los novios; y Luisa de Orleans, madrastra del novio.

Tras la prematura muerte de la madre del infante Alfonso al dar a luz a su única hija [Primer matrimonio del infante D. Carlos de Borbón y Borbón, y posado en familia] desde 1904 y hasta 1907, Alfonso fue también infante primer heredero de España, es decir; durante esos tres años se convirtió en el heredero de la Corona española, condición que finalizó cuando nació el primer hijo de su tío el rey Alfonso XIII. Al no ser hijo de rey o reina, el infante Alfonso nunca obtuvo el título de Príncipe de Asturias.

Alicia por su parte era princesa de Parma ya que  nació en 1917 siendo hija de un príncipe de Parma (su padre Elías era hijo del duque de Parma Roberto I), que por aquel entonces ejercía como regente por incapacidad de su hermano mayor S.M. don Enrique, duque titular de Parma y depositario de los derechos dinásticos al reino de Navarra a la muerte de su padre el rey titular S.M. don Roberto I. Alicia era princesa pero no sucesora del ducado de Parma ya que en el mismo es de aplicación la ley sálica, norma que impide que los derechos dinásticos sobre el ducado puedan ser heredados y transmitidos por mujeres.

El enlace matrimonial con el infante Alfonso le reportó a Alicia varias prebendas nobiliarias españolas, ya que Alfonso XIII le otorgó el tratamiento y título de "Infanta de Gracia" y la "Banda de la Real Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa" al tiempo de su enlace con el infante Alfonso en 1936. A fecha de su boda, las posibilidades de Alicia de acceso a la titularidad del reino navarro eran remotas ya que ocupaba el octavo puesto en la línea de sucesión, detrás de su impedido tío el príncipe José (depositario de los derechos de sucesión), de su padre Elías, y de sus hermanos los príncipes de Parma Roberto, Francisco, Isabel, María y Juana, por éste orden.

 
Armas de Alfonso y Alicia como infantes de España, él con el escudo de los Borbón y collar del Toisón de Oro y ella con el escudo simplificado de los Borbón Parma con la banda de la Orden de las Damas Nobles de María Luisa. Alfonso, al igual que su padre desde su renuncia en 1900, nunca utilizó oficialmente las armas completas de los Borbón Dos Sicilias. (*)

Tras la boda los contrayentes Alfonso y Alicia se instalaron durante un breve periodo cerca de la localidad francesa de Blois, pero ante el auge antimonárquico del Frente Popular (coalición de partidos políticos de izquierda que gobernó Francia entre 1936 y 1938) deciden instalarse finalmente en la neutral Lausana, en Suiza, donde se centrarán en crear una familia. Pese a su pasado militar Alfonso se niega a participar en la contienda civil española y un (in)oportuno accidente de coche lo deja con una pierna fracturada, enyesada y utilizando muletas, contrariando a su ya veterano pero marcial padre Carlos Tancredo quien pretende sin éxito que su primogénito se desplace hasta España para tomar parte en la contienda a favor del bando nacional al igual que lo está haciendo su segundo hijo varón vivo Carlos de Borbón y Orleans, medio hermano de Alfonso, quién partió hacia España el 28 de julio y se encuentra luchando con graduación de alférez en el Grupo Mixto de Ingenieros de Pamplona del bando faccioso. El 27 de septiembre de 1936 en primera línea de guerra y durante una batalla entre gudaris y carlistas un proyectil impacta en la frente del príncipe Carlos de Borbón y Orleáns en el monte Morkaiko de la localidad guipuzcoana de Elgoibar matando en el acto al medio hermano de Alfonso [].

 

Desatendiendo la Guerra Civil Alfonso y Alicia engendraron en Suiza, lejos del fratricidio español, a sus tres hijos. La primogénita Teresa nacerá en el afrancesado cantón de Lausana el 6/02/1937. El varón heredero no tardará en llegar y nacerá también en Lausana el 16/01/1938, a quién pondrán como nombre Carlos en recuerdo del medio hermano de Alfonso fallecido en Elgoibar []. En septiembre de 1939 y embarazada por tercera vez el estallido de la Segunda Guerra mundial sorprende a Alicia en una Suiza que de inmediato se prepara ante una eventual invasión nazi.

La familia de Alicia y Alfonso al completo. De izquierda a derecha Teresa, Carlos, Alicia, Inés, y Alfonso.

Finalmente para tranquilidad de la familia el país helvético logra mantener una posición de neutralidad bélica y Alicia dará a luz con relativa calma a su última hija, Inés, el 18/02/1940 en Ouchy, un barrio al sur de Lausana a orillas del lago Léman.

Para entonces la infanta Alicia ya había ascendido varias posiciones en el orden de sucesión a la Corona navarra tras el fallecimiento en Hungría el 29 de mayo de 1939 de su hermano el infante don Francisco [], soltero y sin dejar descendencia. Francisco fue enterrado en la capilla donde ya descansaban los restos de su hermano Carlos Luis, en la “Prinz-Bourbon-Parma-Gruftkapelle” de los dominios forestales de Glashütte.

El 16 de noviembre de 1939, 15 días después de que Alemania atacara la frontera de Polonia encendiendo la mecha de la Segunda Guerra mundial, fallecerá en Lucca (Toscana italiana) S.M. el discapacitado don Enrique V, hermano mayor de Elías, rey titular de Navarra y primer duque titular de Parma con ése nombre. Será enterrado junto al sepulcro de su padre en la capilla real navarra adosada a la "Villa Borbone" de Viareggio (en la actual provincia italiana de Lucca). Le sucederá en todos sus derechos su también impedido hermano José, nacido en la Villa Clémence [] de Biarritz en 1875 [] y por lo tanto 11 años mayor que Elías, por lo que el príncipe y heredero Elías seguirá como hasta ahora ejerciendo de regente y Jefe de la Casa de Parma, recibiendo sus hijos e hijas la dignidad de infantes de Navarra por su condición de descendientes del heredero al trono de Navarra. Asimismo Alicia, hasta ahora infanta de España y a partir de ahora también de Navarra, asciende hasta la sexta posición en el orden de sucesión a la Corona navarra.

  Enrique V "el Discapacitado" (1873-†1939) y José I "el Impedido" (1875-†1950)
Tras la muerte de Enrique V "el Discapacitado" (izquierda) los derechos sobre el reino de Navarra y el ducado de Parma recaerán sobre su hermano José I "el Impedido" (derecha), aunque continuarán bajo la regencia del hermano menor de ambos Elías de Borbón Parma.

En 1941, ya en plena Segunda Guerra Mundial y por decisión de Alfonso, la recién creada familia de Alicia abandona la calculada neutralidad de Suiza y siguiendo los pasos de los padres de Alfonso, que se habían instalado en Sevilla, regresan a España.

Tras una larga guerra de desgaste y la definitiva victoria franquista sobre la Segunda República, España se encuentra inmersa en una dura posguerra. El Régimen Franquista siente recelo hacia la familia real española y es contrario al regreso de los familiares de Alfonso XIII, pero gracias a la indisimulada simpatía que profesan las autoridades franquistas hacia el infante Carlos Tancredo de Borbón y Borbón hacen una notoria excepción con su primogénito, lo que facilitó el regreso de Alfonso con Alicia y su progénie. A ojos del "Movimiento Nacional" el padre de Alfonso encarnaba valores como la rectitud, el patriotismo español (durante toda su vida se mantuvo fiel a su renuncia de 1900 y se sentía español por los cuatro costados), un sentido valor militar y del deber llevados al máximo (había sido formado en las filas de las Fuerzas Armadas Españolas), a los que hay que sumar su condición de devoto cristiano practicante, y sobre todo por su inalterable y absoluta discreción, algo que brillaba por su ausencia en la permanentemente salpicada de escándalos familia real española.

Aunque los suegros de Alicia estaban afincados en Sevilla Alfonso y Alicia deciden instalarse inicialmente en Madrid, en la calle de Jorge Juan nº40. En la capital Alicia (cuya lengua materna era el alemán, aunque también se defendía en francés) recibirá clases de español. Las hijas del matrimonio María Teresa e Inés ingresarán en el Instituto Femenino Beatriz Galindo de Madrid, mientras que el único hijo varón del matrimonio, Carlos, es reclamado a 18 kilómetros de Madrid por el Caudillo para educarse en el internado de "Las Jarillas", formando el selecto grupo de profesores y colegiales con los que Franco rodeó al infante Juan Carlos, hijo del jefe de la Casa Real española el Conde de Barcelona don Juan.

Al poco tiempo de llegar a España Alfonso adquiere a la empresa cervecera Mahou una finca en Ciudad Real destinada a la producción de cebada de 2.000 hectáreas (valorada hoy en 20 millones de euros) llamada "La Toledana" [Panorámica de la finca "La Toledana" en la localidad de Retuerta del Bullaque, en la provincia de Ciudad Real] en el término municipal de Retuerta del Bullaque, que pronto se convirtió en auténtico refugio de fin de semana y de vacaciones felices para la familia. Se trata de una residencia de ladrillos rosas, no muy antigua, pero que cuenta con la particularidad de que sus puertas y ventanas provienen de un convento del siglo XIII. La finca está rodeada de árboles y es propicia para la caza por la abundancia en la zona de ciervos, gamos, jabalíes, codornices y perdices. Será en "La Toledana" donde Alicia podrá dedicarse a la cría de perros de raza (fue una de las pioneras en España en la cría del "teckel" y la primera en introducir un "deutsch drathaar" en 1952 [La infanta Alicia junto a sus nietas Inés y Victoria, y una camada de deutsch drathaar, en la finca de “la Toledana”.]) y mas tarde a la cría de caballos [La infanta Alicia dirigiendo a uno de los ejemplares de su ganadería equina en la finca de “la Toledana” en 1981] a través de la empresa familiar y afijo "Flor de Lis", sin abandonar por ello tiempo para sus aficiones favoritas; las monterías (venatoria) y visitar los diferentes territorios españoles practicando la caza de trofeos.

En mayo de 1949 Alicia llegó a participar en el campeonato internacional femenino de tiro de pichón celebrado en "La Moraleja" (Alcobendas) clasificándose en séptima posición. Lamentablemente la afición familiar por la caza y las escopetas estuvo fatalmente relacionada con el fallecimiento de una de sus hermanas mayores, Juana, princesa de Parma e infanta de Navarra que ese mismo año de 1949 llevaba ya un tiempo residiendo en España, recorriendo y visitando entre otras la Villa de Madrid y la Catedral de Santiago de Compostela.  Durante una de sus visitas a Retuerta del Bullaque (Ciudad Real) se instaló en la finca familiar de su hermana Alicia, "La Toledana", donde falleció el primer día de noviembre en un desgraciado percance con arma de fuego (oficialmente motivado por un disparo accidental mientras limpiaba su fusil de caza, aunque nunca se disipó la sombra de un posible suicidio) en unas dependencias anexas de la finca familiar.

  Juana de Borbón Parma (1916-†1949) princesa de Parma e infanta de Navarra. Joana Borboi-Parmakoa (1916-†1949) Parmako printzesa eta Nafarroako infanta. Jeanne de Bourbon-Parme (1916-†1949), princesse de Parme et infante de Navarre. Johanna von Bourbon-Parma (1916-†1949), prinzessin von Bourbon-Parma und infanten von Navarra.
Juana de Borbón Parma (1916-†1949), la hermana de Alicia fallecida en la finca familiar de "La Toledana".

A finales de 1949 sucede otro luctuoso acontecimiento que a la larga será trascendental en la vida de Alicia; su suegro y padre de Alfonso, el infante Carlos Tancredo de Borbón y Borbón, está ya  precario de salud, casi ciego a causa de las cataratas, y comienza a perder la batalla contra la enfermedad que padece. Alfonso abandona temporalmente Madrid para trasladarse a la villa “Virgen de los Reyes” de Sevilla con la intención de acompañar a su padre en sus últimos días. Finalmente el 11/11/1949 muere el siempre discreto Carlos [], fiel a sus creencias religiosas y patrióticas, y a su renuncia de 1900.

Casi dos meses después († 07/01/1950) fallece en Lucca (Italia) el impedido duque de Parma y rey titular de Navarra S.M. don José I, hermano de Elías y tío de Alicia. Será enterrado igual que su hermano y predecesor el discapacitado don Enrique V junto al sepulcro de su padre en la capilla real navarra adosada a la "Villa Borbone" de Viareggio (en la actual provincia italiana de Lucca). Le sucederá su hermano el príncipe don Elías de Borbón Parma, último hijo varón que queda con vida del primer matrimonio del duque Roberto I, quien tras ejercer la regencia durante 42 años por fin adquirirá en pleno derecho la titularidad del ducado de Parma, junto con los derechos dinásticos del reino navarro.

Ocho años antes había muerto en su exilio de Roma el rey de España Alfonso XIII quien falleció sin resolver ni unificar la prolongada disputa dinástica entre "liberales" y "carlistas" que habían desangrado el país con tres contiendas civiles consecutivas. Desde el 2 de octubre de 1931 los carlistas estaban acaudillados por el ya anciano pretendiente Alfonso Carlos de Borbón y Austria-Este. Por designios del destino y de las estrictas leyes de sucesión carlistas, recayó en Alfonso Carlos la jefatura de los tradicionalistas y de la Casa de Borbón 6 meses después de la proclamación de la II República Española, a la avanzada edad de 82 años, siendo el último varón agnado de la rama carlista, sin herederos directos y con riesgo evidente de morir dejando extinguida la dinastía carlista. El candidato varón de la familia Borbón mas próximo al pretendiente carlista y por lo tanto postulante a sucederlo era paradójicamente el cabecilla de los liberales, el propio Alfonso XIII, que a su vez optaba a la sucesión de Alfonso Carlos por doble vía genealógica; tanto por la dinastía carlista como descendiente directo y tataranieto del rey de España Carlos IV, bisnieto de su hijo el infante Francisco de Paula (hermano menor del pretendiente y fundador de la rama carlista "Carlos V"), y pretendido nieto de su hijo el consorte de la reina Isabel II, Francisco de Asís de Borbón; como también apelaba Alfonso XIII a su legitimidad de origen por ser descendiente directo de los reyes de la dinastía liberal ya que era bisnieto de Fernando VII. Para mayor contrariedad de Alfonso Carlos, desde su nacimiento y durante los reinados de Isabel II, Amadeo I, Alfonso XII y del propio Alfonso XIII el anciano pretendiente carlista y su causa estuvieron proscritos en España y desde la Tercera Guerra Carlista tuvo que vivir exiliado en su hermoso castillo austriaco de Puchheim, herencia de su tía la condesa viuda de Chambord.

Pero desde 1931 tanto el rey destronado Alfonso XIII como el rey proscrito Alfonso Carlos I tenían un enemigo en común, la II República Española. En un principio ambos parientes parecieron entenderse a favor de la causa monárquica que defendían y a tal efecto iniciaron un acercamiento beneficioso para ambos pretendientes al trono. Alfonso XIII reconoció a Alfonso Carlos como Jefe agnado de la Casa de Borbón a la que él mismo pertenecía y retomaron las negociaciones que ya en su día inició Alfonso XIII con el malogrado predecesor de Alfonso Carlos, su sobrino y pretendiente carlista Jaime I (27/06/1870 - † 02/10/1931), para estudiar distintas posibilidades que pudieran unificar y finalizar la disputa dinástica entre liberales y carlistas que ahora estaba mas cerca de lo que nunca estuvo de hacerse realidad.

La rehabilitación sin quebranto de la doctrina carlista de Alfonso XIII sólo sería posible si el liberal reconociese la legitimidad de la rama de Alfonso Carlos y sus reyes predecesores antes de la muerte de su último y anciano representante. Solo ante esa condición Alfonso Carlos reconocerá a Alfonso XIII como su heredero y sólo a esa condición pensaba que los carlistas deberían admitirle a su muerte como sucesor. Asimismo y de la misma forma, Alfonso Carlos se comprometería a declarar una amplia condonación de las causas de exclusión en que la rama liberal de Alfonso XIII incurrió. Se analizó también una segunda posibilidad de rehabilitación que liberaba a Alfonso XIII de tener que reconocer la legitimidad de la rama carlista, y que consistía en su abdicación en favor de uno de sus hijos legítimos no discapacitados o enfermos (preferiblemente a favor del tercer hijo varón de Alfonso XIII, el infante don Juan), quien previa e irremediablemente tendría que haber reconocido la legitimidad de Alfonso Carlos.

Sin embargo Alfonso XIII equivocadamente estimaba que la cuestión de la unificación dinástica con los carlistas y la obtención de la jefatura de la Casa de Borbón se decantaría a su favor con el simple e inexorable discurrir del tiempo; con la aplicación de la ley dinástica de sucesión y sin necesidad de hacer ninguna pública renuncia, ni repudiar su ideario liberal, ni renegar de la legitimidad de sus predecesores, ni perturbar los designios de su hijo sucesor, Alfonso XIII creía que le era suficiente con esperar pacientemente a que llegara la hora de que su anciano pariente hiciera el tránsito a mejor vida para que la jefatura de la Casa de Borbón le cayera como pera madura, y para que los monárquicos carlistas mas aperturistas, huérfanos de rey, llamasen a su puerta para coronarlo.

Sin embargo, la línea de sucesión del propio Alfonso XIII era desalentadora a ojos de los monárquicos, mientras reinaba en España se había despreocupado de poner orden entre sus herederos y el exilio le sorprendió con el pie cambiado []. Desterrada, la causa monárquica estaba en horas bajas así que con el fin de ganar el mayor apoyo posible su círculo de asesores le advirtió que era perentorio asegurarse un sucesor con garantías y que sus dos hijos mayores no estaban en plenitud de condiciones físicas para asumir en un futuro la jefatura del Estado; el primogénito y príncipe de Asturias don Alfonso era hemofílico y requería de continuados cuidados preventivos, y el segundo hijo varón el infante  don Jaime era sordomudo. Por descendencia legítima al rey le quedaban otros 4 hijos legítimos, Beatriz, María Cristina, Juan y Gonzalo, de los cuales tenían preferencia para suceder en la Corona española la línea masculina sobre la femenina. Ante esta situación Alfonso XIII quiso corregir su legado dinástico; eliminó primeramente de la línea de sucesión a la Corona de España al príncipe de Asturias Alfonso, hemofílico, mediante renuncia (11/06/1933) y posteriormente excluyó a sus posibles descendientes declarando el matrimonio morganático o desigual (21/06/1933) al amparo de la "Pragmática Sanción" de Carlos III, que consiste en la prohibición del uso de títulos, honores y prerrogativas para la mujer o marido que causa la desigualdad al contraer matrimonio con una persona real, y en la exclusión en la descendencia de los contraventores de la línea de sucesión a la corona, que no podrán suceder ni heredar los títulos y dignidades de sus progenitores ni tampoco utilizar los apellidos y armas heráldicas de la Casa.

A continuación planificó lo mismo para desembarazarse del nuevo príncipe heredero don Jaime esgrimiendo su incapacidad física, quien padecía de sordomudez, todo con el fin de allanar el camino a su sucesor ideal el infante don Juan. El 21 de junio de 1933, mientras su descartado hermano Alfonso se casaba morganáticamente en Lausana (Suiza), el príncipe don Jaime sacrificaba sus derechos a la corona por el interés de España en la residencia en el exilio de su padre Alfonso XIII situada en el hotel Savoy d'Avon de Fontainebleau (Francia). Don Jaime firmó para si y por los descendientes que en un futuro pudiera llegar a tener renuncia a la sucesión del trono de España imitando el ejemplo de su hermano mayor Alfonso acaecido 10 días antes. Al igual que hizo con el primogénito don Alfonso, el destronado monarca quiso afianzar la renuncia de su segundogénito don Jaime concertándole un matrimonio desigual (4/03/1935) con Emanuela de Dampierre que aunque era aristócrata no pertenecía a ninguna familia real, por lo que el enlace incumplía la Pragmática Sanción de Carlos III y era considerado morganático.

De esta manera Alfonso XIII creyó zanjar la cuestión sucesoria haciéndolos recaer en su tercer hijo varón, don Juan de Borbón. Todas estos tejemanejes familiares los planificó y aplicó Alfonso XIII unilateralmente sin cuidar ningún detalle formal. Ambas renuncias adolecían de suscripción por testigos, no fueron rubricadas ante notario, ni fueron refrendadas ante las Cortes del reino tal y como lo estipulaba la Constitución de 1876 (la constitución vigente en 1935 era la republicana y no contemplaba la casuística monárquica), y Alfonso XIII tampoco tuvo la cortesía de buscar la complicidad del anciano jefe de la Casa de Borbón y pretendiente carlista Alfonso Carlos para concretar los detalles de las renuncias familiares.

Paralelamente Alfonso Carlos seguía sin completar la misión que el mismo se había impuesto al aceptar el caudillaje de los sufridos carlistas, que no era otra que la de encontrar un sucesor con garantías para la Comunión Tradicionalista, lo cual inquietaba en las filas carlistas que ya comenzaban a sufrir escisiones. El 18 de agosto de 1935 Alfonso XIII visitará en el castillo de Puchheim al anciano Alfonso Carlos para convidarlo a asistir a los esponsales entre su heredero don Juan de Borbón, con María de las Mercedes de Borbón y Orleans (media hermana del esposo de doña Alicia de Borbón Parma, el infante Alfonso de Borbón y Borbón), que se iban a celebrar en Roma el 12 de octubre de 1935. Alfonso Carlos, aburrido de las maniobras de Alfonso XIII para dilatar en el tiempo de forma indetermina el anhelado reconocimiento hacia la rama carlista que era a fin de cuentas lo único que el anciano pretendiente carlista deseaba escuchar de Alfonso XIII o de su heredero don Juan para asignar entre ellos su sucesor y completar su misión, declinó la invitación de boda. Sí aceptó, sin embargo, el ofrecimiento de Alfonso XIII de visitarlo en Viena en vísperas de la boda para presentarles en persona a su hijo don Juan, pero el pretendiente carlista demostró carácter al advertirles por carta y con antelación (24 de agosto de 1935) que para evitar posteriores disgustos y salvo que se produzca el ansiado reconocimiento a la causa carlista por parte de don Juan, la visita prevista para el mes de septiembre en Viena tendría tan sólo carácter de familiar, y por lo tanto no se tratarían temas vinculados con la política ni con la cuestión sucesoria.

Para agosto de 1935 el fatigado pretendiente carlista Alfonso Carlos ya tenía en mente la solución para la ausencia de un heredero carlista y en una carta enviada a la emperatriz Zita (media hermana de Elías de Parma, tía por lo tanto de doña Alicia de Borbón Parma), le justifica diciendo que atendiendo a su avanza edad y al encontrarse sin descendencia la rama dinástica carlista morirá extinguida salvo que encuentre un príncipe que sea digno sucesor y en sintonía con la "Comunión Tradicionalista". Entre los 28 príncipes de la familia Borbón, Alfonso Carlos irá desgranando el árbol genealógico de la que él es Jefe, subordinando la sucesión genealógica ante la fidelidad hacia los principios doctrinales del carlismo hasta llegar a un príncipe que le diera plenas garantías y confianza; en tal empeño descarta desengañado a la rama de Alfonso XIII. La siguiente rama menor es la de los Borbón Dos Sicilias pero Alfonso Carlos entiende que todos sus príncipes han perdido los derechos que adquirió el conde de Caserta, quién luchó a favor del pretendiente Carlos VII durante la Tercera Guerra Carlista, por haber reconocido a los usurpadores Alfonso XII y Alfonso XIII, haber servido en el ejército liberal y por haber recibido títulos, grados militares y empleos de ellos. A continuación sigue con la rama de los Borbón Parma encabezada por el regente y Jefe de la familia Elías, de quien entiende que no le puede suceder porque también había reconocido al Alfonso XIII, al igual que presupone que harán sus dos hijos vivos (Roberto y Francisco). Alfonso Carlos seguirá así desgranando el árbol genealógico de la familia Borbón y formulando exclusiones hasta llegar a un príncipe que aceptara los principios del tradicionalismo, siendo su elegido su sobrino político Javier de Borbón Parma y Braganza, díscolo medio hermano de Elías.

El 23 de enero de 1936 el viejo rey tradicionalista creaba una regencia encomendada a su sobrino, el futuro regente Javier de Borbón-Parma, para que a su muerte rigiera los destinos del pueblo carlista [Diario "El Siglo Futuro". Madrid, miércoles 8 abril de 1936, número 18.574]. Tras las terceras elecciones generales de la II República celebradas en febrero por sufragio universal y la victoria de la coalición de izquierdas del Frente Popular en España, impregnado por el ambiente prebélico el anciano Alfonso Carlos siente la obligación de combatir y salvar a España de la propagación del comunismo, y entiende que la manera de hacerlo es propiciando una sublevación carlista, o en última instancia adhiriéndose a un alzamiento militar auspiciado por terceros contra la II República. Alfonso Carlos rememora pasajes de su pasado guerrero durante la Tercera Guerra Carlista en la que luchó en los frentes de Cataluña y del Centro contra la Primera República Española, y ordena a su sobrino Javier y al secretario general de la Comunión Tradicionalista Manuel Fal Conde a conspirar contra el legítimo gobierno de la II República. Así, Manuel Fal Conde inicia negociaciones con el general golpista Sanjurgo, líder de la nueva sublevación militar en ciernes y exiliado en Portugal, a las que también se incorpora en el Hotel Hispano Americano de Lisboa Javier de Borbón Parma. Posteriormente Fal Conde entabla intensas negociaciones con el general Emilio Mola, comandante militar de Pamplona, para pactar las condiciones de colaboración de los carlistas en el inminente alzamiento militar. El general Mola requirió la entrega por escrito de las condiciones exigidas por los carlistas para sumarse al movimiento, y el día 11 de junio y previa autorización de Alfonso Carlos, se redactó una nota con las pretensiones carlistas firmada por Fal Conde. El 11 de julio el general Sanjurjo, líder de la sublevación, hace llegar al general Mola una carta en las que se aceptan las principales reivindicaciones carlitas, que entre otras eran la exclusión del parlamentarismo, la recuperación de la bandera bicolor y la implantación de un Estado confesional. En la madrugada del 15 de julio Javier de Borbón Parma ordena desde San Juan de Luz (País Vasco francés) la movilización de los requetés [] ordenando implícitamente que las milicias carlistas quedaran a las órdenes del ejército, concretamente del comandante militar de Pamplona el general golpista Emilio Mola. El 17 de julio de 1936 se inicia en Marruecos el golpe de Estado que dará comienzo a la Guerra Civil Española y el domingo 19 de julio a las cuatro de la madrugada, según lo pactado, los requetés de Navarra se alzan contra la II República a las ordenes del general Mola. Paralelamente comienzan a constituirse sobre el terreno las "Juntas de Guerra Carlistas de Navarra" a fin de organizar las concentraciones de requetés. Informado del alzamiento y orgulloso del transcurrir de la sublevación, Alfonso Carlos nombra a su sobrino Javier de Borbón General de División de los Reales Ejércitos el 5 de agosto de 1936. El anciano Alfonso Carlos murió poco después a los 87 años de edad, el 29 de septiembre de 1936, tras ser atropellado por un camión militar mientras cruzaba la Ringstrasse de Viena, a la entrada del parque Schwarzenberg [].

Tras el fallecimiento sin descendencia del anciano pretendiente carlista y por estricta sucesión dinástica, finalmente Alfonso XIII consigue convertirse en el nuevo jefe de la Casa de Borbón. Asimismo, a partir de la muerte del anciano pretendiente carlista Alfonso XIII ostentará la dúplice categoría de reclamante de la Corona de España y de Francia, circunstancia que no había prevenido suficientemente a la hora de diseñar su sucesión, ya que contrariamente a lo que él presuponía la normativa a la Corona de Francia es diferente a la española en varios aspectos cruciales; sus leyes no contemplan el matrimonio desigual o morganático, y no existe la libre disponibilidad de la Corona. A efectos prácticos esto suponía añadir un nuevo problema ya que las anteriores renuncias de los príncipes Alfonso y Jaime y sus respectivos matrimonios desiguales nos les incapacitaba ni eliminaba de la línea de sucesión a la Corona francesa y ambos podían ser reconocidos como "delfín" e "hijo de Francia" respectivamente por los legitimistas franceses. Por esta razón biológica, tras la eventual muerte de Alfonso XIII la primogenitura de la Casa de Borbón no recaería en don Juan, tal y como era el deseo primigenio de Alfonso XIII, sino en sus hermanos mayores. Como a Alfonso XIII no le fue posible revertir esta situación no quedaba mas que esperar a que la reina Fortuna proveyese para que sus dos primeros hijos no reclamasen este legado ni fuesen seducidos por los legitimistas franceses provocando un pleito dinástico con su hijo favorito y heredero don Juan.

Por su parte y todavía ajeno al error de cálculo dinástico de su padre, don Juan de Borbón, que era marinero profesional formado en la Armada británica con graduación de teniente de navío, pide permiso a su progenitor para participar de incógnito en la contienda civil que se estaba desarrollando en España. Se despidió de su mujer quien se encontraba recuperándose de su reciente primer alumbramiento, a quién pondrán de nombre Pilar, en el domicilio conyugal de "Villa San Blaise" en Cannes. Tras pasar la noche del 31 de julio en Biarritz cruza el 1 de agosto clandestinamente bajo pasaporte falso expedido a nombre de Juan López y junto con el grupo de voluntarios que lo escoltan la frontera entre Dantxaria (en el País Vasco continental) y Dantxarinea (Navarra peninsular) con intención de unirse al bando sublevado en la columna del general golpista García Escámez en el frente madrileño de Somosierra y luchar contra la democracia que en España había mandado a su padre al exilio. Llegado a Pamplona cambió su traje de paisano por el mono azul utilizado por los voluntarios del bando nacional, brazalete rojigualda y boina roja del requeté. Una vez mudados la comitiva prosigue viaje en coche por Vitoria y Burgos, donde se detienen a comer [], visitan la catedral y reemprenden nuevamente la marcha. A las pocas horas y tras un (in)oportunamente planificado receso para cenar en el parador de Aranda de Duero son interceptados por un destacamento de la Guardia Civil, que estaba sobre avisada de la presencia de la comitiva. A don Juan se le comunica que el general director de la sublevación Emilio Mola le insta mediante orden directa a abandonar inmediatamente el país bajo amenaza de fusilar a sus acompañantes. Tras concluir tranquilamente la cena en el parador, la comitiva arranca el coche y recorre el camino a la inversa. Llegados a Pamplona don Juan tuvo tiempo para abrazar por última vez a su hermano político el príncipe Carlos de Borbón y Orleans, cuñado de Alicia de Borbón Parma,  quien previamente consiguió pasar la frontera franco-española por bosques y montes al amparo de la noche. El príncipe Carlos se había incorporado dos días antes, el 30 de julio, al Grupo Mixto de Zapadores Minadores en la guarnición de la plaza de Pamplona y participará sin intercesión ni subterfugios en el frente norte. Tras el encuentro muda de nuevo don Juan a sus ropas civiles y traspasa la frontera gala, encontrándose el 2 de agosto ya de regreso en el sur de Francia sin intuir si quiera el frente de guerra.

Paralelamente el recién proclamado regente de la causa carlista don Javier de Borbón Parma, autotitulado "Príncipe Regente y Caudillo de la Comunión Tradicionalista", se encuentra dirigiendo la "Junta Nacional Carlista de Guerra" desde San Juan de Luz (provincia de Lapurdi, en el País Vasco francés). Sus órdenes, sin embargo, tienen una debilitada repercusión en el campo de batalla ya que los requetés están integrados en la cadena de mando del ejército sublevado. A su vez el príncipe regente tiene restringida la entrada en España por orden del general Franco desde diciembre de 1936 lo que complica aun más su autoridad sobre los carlistas del frente y pronto comienzan las divergencias internas con las "Juntas de Guerra Carlistas". Para paliar este tipo de desventajas en diciembre el secretario general de la Comunión Tradicionalista Manuel Fal Conde intenta instaurar una academia militar de requetés no adscrita al ejército, la cual formaría a sus propios oficiales. La unilateral maniobra de los carlistas es interpretada como un acto de escisión por los mandos del ejército sublevado y provoca el rechazo frontal del general de división Francisco Franco. El 8 de diciembre Fal Conde es citado con urgencia en el Cuartel General de Franco en Salamanca donde una vez presentado se le dio a elegir entre un consejo de guerra (que en la práctica era una pena de muerte) o su destierro a Lisboa. El posterior "Decreto de Unificación" promulgado por el general Franco el 19 de abril de 1937 fue la puntilla que relegó al ostracismo a los dirigentes carlistas. A través de este decreto la Comunión Tradicionalista se fusionaba con Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, creándose un nuevo partido único con el nombre de Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS) bajo único mando del  general Francisco Franco. En las zonas de retaguardia donde las Juntas Nacionales Carlistas de Guerra fieles al regente Javier de Borbón Parma tenían cierta fuerza hubo muestras de rechazo a la unificación y el propio Javier declara expulsados a todos aquellos que hayan respaldado la unificación. Con la intención de desautorizar públicamente a los carlistas que hayan decidido entran en el Consejo Nacional de FET y de las JONS el príncipe regente cruza la frontera y entra en territorio español. Tras negarse a aceptar una orden de expulsión del país por parte de un oficial del ejército sublevado, Javier de Borbón Parma es emplazado a reunirse el 25 de noviembre de 1937 con el general Francisco Franco. Recientemente Franco había sido nombrado "Generalísimo" de los ejércitos sublevados por los miembros de la "Junta de Defensa Nacional" (21 de septiembre) y Jefe del Gobierno del estado el 28 de septiembre de 1936, y estaba en pleno ascenso hacia el poder absoluto militar y político del bando sublevado tras la extinción y transmisión de poderes a su favor por parte de la "Junta de Defensa Nacional". En la tensa reunión cara a cara mantenida entre ambos Javier de Borbón Parma se muestra desconfiado y contrario a la intención del general Franco de diluir la estructura de la Comunión Tradicionalista dentro del partido único, y desafecto ante la total acumulación de poder del "Generalísimo". Franco por su parte escuchó impertérrito sin mediar palabra. El día después y estando el príncipe regente inspeccionando el frente, recibe a un ayudante del general Franco que le entrega una carta de expulsión en la que le instan a abandonar el territorio español en el espacio de 24 horas. Con esta decisión Franco retirará para siempre la consideración hacia la familia de Javier de Borbón Parma y la causa carlista que abandera. El día 26 definitivamente el príncipe regente abandona obligado España y regresa a Francia.

Finalizada la Guerra Civil, permaneciendo exiliado y sin expectativas de ser restaurada a medio plazo la monarquía en España por el general Franco, el 15 de enero de 1941 Alfonso XIII renuncia a la jefatura de la Casa Real española en favor de su hijo Juan, quién como consecuencia de las sucesivas renuncias de sus hermanos mayores el hemofílico Alfonso (quién falleció en Miami el 6 de septiembre de 1938) y la del sordomudo Jaime, será quien siguiendo la voluntad de Alfonso XIII ostente la Jefatura de la Casa Real de España y los derechos de sucesión al trono de España durante la dictadura del general Francisco Franco. Finalmente y poco después, Alfonso XIII fallece el 28 de febrero de 1941 en el Gran Hotel de Roma a causa de una angina de pecho. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de Montserrat de la capital italiana sin que sus seguidores perdiesen la esperanza de que en un futuro menos hostil el cuerpo del monarca desterrado pudiese ser repatriado a España.

Acatando los hechos consumados y la voluntad testamentaria del difunto Alfonso XIII don Juan de Borbón y Battenberg es proclamado nuevo Jefe de la Casa Real de España y jefe de la familia. Desde el punto de vista de don Juan, su condición de jefe de la Casa española convertía en subordinados a todos los príncipes de la realeza que disponían del título de "infantes de España", incluyendo los miembros de las dinastías emancipadas de Parma y Dos Sicilias que ostentaban la titulación de infantes, ya que por definición en tanto que infantes de España estaban supeditados al Jefe de la Casa Real de España.

Poco más de un mes hacía que el desterrado rey había abdicado en favor de su hijo el príncipe de Asturias, que ya ejercía como nuevo jefe de la Casa Real en el exilio y nuevo rey titular de España durante el ocaso de la vida de su padre. Después de rezar ante la tumba recién cerrada de Alfonso XIII se reunió en Roma bajo la presidencia de don Juan la "Diputación de la Grandeza de España" el mediodía del 5 de marzo de 1941. Ante el requerimiento de sus delegados para saber qué título nobiliario habría de usar don Juan en lo sucesivo el sucesor manifestó que desde aquel momento llevaría como título de espera el de "conde de Barcelona", adoptando para su Casa la de "Casa del Conde de Barcelona". Tal elección se debe a la costumbre entre los jefes de las Casas Reales en el exilio de adoptar uno de los títulos utilizados por sus predecesores mientras estos gobernaban o eran reyes soberanos, e identificarse en el destierro con el "título de espera" hasta ser nombrados reyes y restaurar la monarquía. De entre los múltiples títulos reales y nobiliarios con los que se intitulaba su padre Alfonso XIII (25 reinados, 3 ducados, 4 condados, 2 señoríos, etc.) don Juan eligió el del condado de Barcelona y para sus seguidores este título representaba idéntico valor que la denominación de rey de España.

El hermano mayor de don Juan, don Jaime, juzgó como natural la sucesión, y acató a quien era el titular de la Corona siendo el más entusiasta colaborador de su hermano menor, aislado en su sordera y sin ser nunca informado de los derechos a la corona francesa que ostentaba. Al no apreciar don Jaime el equívoco originado por el difunto Alfonso XIII se quedó sin reivindicar la jefatura de la Casa de Borbón. El ejercicio como Jefe de la Casa de Borbón otorgaba potestad y autoridad para influenciar y decidir sobre los pactos de familia de todos los parientes de la Casa, a la que igualmente pertenecían los Borbones de la Casa Real de las Dos Sicilias y la Ducal de Parma.

Mientras en 1941 se producía la sucesión dinástica de Alfonso XIII el resto de Europa seguía desquebrajándose a causa de la Segunda Guerra Mundial. En la misma tanto Alemania como Italia formaron parte de lo que se llamó "las potencias del eje", que no eran sino regimenes sustentados en la ideología del fascismo. La Alemania nazi era una dictadura totalitaria unipartidista gobernada por el nacionalsocialista Adolf Hitler, apodado "el Führer", mientras que en la Italia fascista gobernaba con poderes dictatoriales el primer ministro del reino Benito Mussolini, apodado "el Duce", aunque ceremonialmente el rey Victor Manuel III de la Casa Real de Saboya continuaba siendo el Jefe del Estado aunque relegado a un rol testimonial. Ambos gobiernos habían intervenido previamente en la reciente Guerra Civil española enviando tropas y material bélico a los líderes fascistas y carlistas del bando sublevado contra la República. Aún cuando la dictadura franquista se sentía ideológicamente identificada con las potencias del eje, atendiendo a la exhausta disposición económica y militar que lastraba España tras la reciente Guerra Civil Franco decidió adoptar una política oficial de no beligerancia con la intención de ganar tiempo, purgar disidentes y recuperar musculatura. La derrota final de las potencias del eje en la Segunda Guerra Mundial condujo al aislamiento internacional de España que continuaría dirigida por un dictador que gobernaba sobre principios fascistas.

Una vez que terminada la guerra y ninguneado en la escena internacional Franco se centró en consolidar su patio interior;  reprimió sin miramientos al bando derrotado y sin atisbo de delegación de poder se mantuvo al frente de la Jefatura del Estado  acumulando sobre sí todos los mandos del Estado frente a los que consideraban, sobre todo un buen número de militares monárquicos que lucharon junto a el con el objetivo compartido de derrocar a la República, que sería beneficioso ante la nueva coyuntura exterior que el dictador cediese poderes y restaurase la monarquía. El dictador hizo caso omiso a las reclamaciones pero se percató de que podía controlar en beneficio de sus intereses el sainete monárquico legado por Alfonso XIII poniendo sobre la mesa el tablero de su propia sucesión promoviendo el movimiento estratégico de las figuras según su antojo.

Para prestar apariencia de normalidad al Estado totalitario creado y gobernado por él, Franco promulgó en 1947 la "Ley de Sucesión a la Jefatura de Estado" [Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado español del año 1947]. A partir de ese momento comienza una feroz partida de ajedrez en la que todos los pretendientes monárquicos que se postulen para suceder a Franco a título de rey de España disputarán entre sí por ser los elegidos.

En su articulado la Ley de Sucesión viene a decir que el Estado español se constituye en Reino confesional, cuyo jefe del Estado no es ningún rey sino el general Francisco Franco Bahamonde, quien tiene la potestad de prolongarse en el cargo hasta que su ciclo de vida biológica le lleve la contraria. Una vez vacante la jefatura del Estado sus poderes los asumirá un "Concejo de Regencia". Sin embargo, durante el mandato en vida de Franco y siempre que al Jefe del Estado le venga en gana, éste podrá proponer el nombre de la persona que estima debe sucederle en un futuro. Franco asimismo se reserva la capacidad de desheredar o rescindir los derechos a su sucesor quien irremediablemente tendrá que jurar las Leyes fundamentales del régimen franquista, y de proponer nuevos candidatos tantas veces como lo estime oportuno, garantizándose así la obediencia permanente de quien llegado el día será su sucesor.

Análogamente la Ley de sucesión desarrolla las condiciones indispensables que deben cumplir los candidatos varones a suceder a Franco (no se admiten féminas) siendo la mas restrictiva la relacionada con la preceptiva naturaleza regia del candidato con independencia de su actual disposición dinástica, lo cual da a entender que el régimen con la Ley de Sucesión lo que trata es de instaurar una nueva monarquía y no de restaurar la legitimidad de los candidatos siguiendo los fundamentos de las leyes de sucesión tradicionales. El candidato a sucesor de esta monarquía de nuevo cuño deberá de igual manera tener la nacionalidad española y haber cumplido los 30 años cuando se vaya a formalizar su candidatura, actualmente sine die y con fecha de convocatoria a dispensas de la voluntad de Franco.

El mismo trono de España que ambicionaba don Juan de Borbón lo seguían pretendiendo los carlistas del príncipe regente Javier de Borbón Parma, y así el 20 de mayo de 1952 el Consejo Nacional de la Comunión Tradicionalista mueve finalmente ficha y proclama en Barcelona el final del período de regencia. Durante el pleno el hasta entonces príncipe regente Francisco Javier de Borbón Parma, medio hermano díscolo de Elías, acepta ejercer sus derechos sobre el trono de España. El día 30 de mayo y continuando su estancia en Barcelona con motivo del XXXV Congreso Eucarístico Internacional don Javier jura solemnemente en el tempo de los padres capuchinos los principios básicos de la Legitimidad española compilados por su sucesor Alfonso Carlos I el 23 de enero de 1936, que se sintetizan en; confesionalidad católica, constitución orgánica de la sociedad y de sus organismos representativos, federación regional, monarquía tradicional y tradición política española. Tras el juramento el hasta ahora regente se postula como rey de España adoptando el nombre oficial de Javier I.

Enlazadamente, el 5 de mayo de 1957 y con motivo de la tradicional romería carlista de Montejurra, que viene celebrándose cada primer domingo de mayo desde 1939, el hijo primogénito del rey carlista Javier I y de la aristócrata Magdalena Borbón-Busset, de nombre Carlos Hugo, es proclamado "Príncipe de Asturias". 

 

Ninguna de estas maniobras carlistas cuenta con la autorización del general Franco, y tampoco con la de don Juan conde de Barcelona, hijo favorito de Alfonso XIII y su sucesor  por voluntad paterna quien también tenía proclamado a su primer hijo varón Juan Carlos como “Príncipe de Asturias”. Sin embargo el régimen del general Franco no reconocía a ningún “Príncipe de Asturias” pues ello significaba reconocer de forma tácita a su progenitor como rey de España.

El 20 de diciembre de 1957 una delegación de 44 destacados carlistas contrarios al pretendiente carlista Javier I visitaron a don Juan en su exilio portugués de Estoril con la intención de manifestarle públicamente su reconocimiento como rey legítimo de España, y negando a su vez toda legitimidad a Javier. A su vez don Juan desautorizó el asalto al trono español de Javier esgrimiendo la Pragmática de Matrimonios de la Casa Real española, que invalidaba la sucesión de los hijos habidos entre Javier I y Magdalena Borbón-Busset por ser ésta aristócrata pero no miembro de la realeza, condición exigida en la ley dinástica española y en vigencia desde la Pragmática Sanción del rey Carlos III en 1776 (los Borbón-Busset son una rama con origen bastardo de la familia Borbón, y por lo tanto no dinástica del tronco principal). Así, el conde de Barcelona envió varias cartas a las casas reales de Europa pidiendo que ninguna cooperara en las pretensiones del carlista Javier y su hijo Carlos-Hugo, argumentando que no estaban legitimados para ocupar el trono español debido al matrimonio desigual (también llamado morganático) contraído por Javier de Borbón Parma.

 
Familia carlista durante las navidades de 1967. Sentados; el pretendiente Javier I y su esposa Magdalena. Del morganático enlace nacerán 2 varones (Carlos Hugo y Sixto) y 4 hijas (María Francisca, María Teresa, Cecilia María y María de las Nieves). De pie de izquierda a derecha María de las Nieves (visible si se amplía la foto), Sixto, Cecilia, el varón primogénito Carlos Hugo, su mujer Irene, y María Teresa (las dos últimas visibles si se amplía la foto).

Para reforzar el aislamiento político y dinástico de Javier, don Juan también echó mano de Elías de Borbón Parma, duque titular de Parma, con el que había plena sintonía desde tiempos de Alfonso XIII. El 31 de julio de 1958 el duque Elías, quien vivía retirado en su hacienda forestal de Glashütte y ya presentaba síntomas de una delicada salud, firmó un documento cuyo borrador fue redactado por la mujer de don Juan, Maria de las Mercedes de Borbón y Orleans, declarando usurpador al trono de España a su medio hermano el pretendiente carlista Javier I. Con anterioridad, en su condición de Jefe de la Casa de Parma, Elías ya había desautorizado el enlace matrimonial entre Javier y su esposa Magdalena (celebrado en 1927) por considerarlo morganático o desigual, cortando en seco las aspiraciones dinásticas de su medio hermano y la de los descendientes que pudieran haber nacido de este enlace.

Al poco tiempo, el 27 de junio de 1959, fallece en Friedberg (Austria) a los 78 años de edad el padre de Alicia y duque titular de Parma S.M. don Elías de Borbón Parma. Elías fue enterrado en la cripta funeraria de la capilla parroquial llamada "Sankt Ludwig" que el mismo mandó construir en 1948 en el pueblo de Schaueregg, a pocos kilómetros de la “Prinz-Bourbon-Parma-Gruftkapelle” de los dominios forestales de Glashütte, donde seguían reposando los restos de sus hijos ya fallecidos. En esta nueva capilla parroquial se reencontró con el cuerpo de su esposa María Ana quién murió en 1940 y cuyos restos fueron transportados por expreso deseo de su viudo hasta la recién acabada capilla parroquial de "Sankt Ludwig" en 1948. Las dignidades, títulos y derechos de Elías recaen ahora sobre su hijo Roberto (conocido popularmente como Roberto II "el Leal" duque de Parma), segundo varón de los tres nacidos del matrimonio entre Elías y María Ana pero el único que sobrevivió a la muerte de su padre. S.M. don Roberto II, soltero, vive en Viena en su residencia de la calle Metternichgasse nº7 []  junto a sus hermanas también solteras Isabel, María Francisca, y María Cristina. Por su parte la infanta Alicia asciende hasta la tercera posición en el orden de sucesión a la Corona navarra tras la muerte de su padre Elías y el ya mencionado accidente de su célibe hermana Juana, fallecida por arma de fuego en 1949 en la finca familiar de "La Toledana".

Roberto II "el Leal", duque de Parma y depositario de los derechos dinásticos al reino de Navarra, seguirá la línea política seguida por su padre Elías y aceptará en plena sintonía las políticas de don Juan, sucesor de Alfonso XIII y titular de la Corona de España, pretendiente sin éxito al trono español por su incapacidad de ganarse los favores y simpatías de Franco.

Ese mismo año de 1959, en Madrid, la infanta Alicia y su marido Alfonso deciden mudarse de piso. Acuerdan vender el que hasta ahora era su hogar situado en la calle Jorge Juan y adquieren en su sustitución uno nuevo en la calle Hermanos Pinzón de la capital, a donde trasladan el numeroso mobiliario, cuadros y enseres de la anterior casa. El nuevo hogar de los infantes cuenta con varias dependencias, como son el vestíbulo; un largo pasillo decorado con un estante de copas, trofeos de caza, y un busto de mármol blanco de la madre de Alfonso la princesa de Asturias María de las Mercedes de Borbón (1880-†1904); tres dormitorios en los que destacan tres cuadros de Pocet, una talla de madera de la Virgen, y un reloj de bronce y mármol con dos candelabros; un gran salón con servicio de café de Sèvres, dos jarrones napolitanos, un faisán de bronce, una cómoda firmada de Luis XIV, un reloj inglés, un cuadro de la infanta Alicia retratada por el pintor valenciano Manuel Benedito Vives (1875-†1963), un cuadro del padre de Alfonso el infante Carlos Tancredo (1870-†1949) por el pintor ferrolano Fernando Álvarez de Sotomayor (1875-†1960), un cuadro de la hermana de Alfonso la infanta Isabel (1904-†1985), un cuadro de la reina de España Isabel II (1830-†1904), un cuadro de la reina consorte y regente de España María Cristina (1858-†1929), tres lámparas chinas, un arca de ébano y marfil, un tresillo de Luis XIV, y una mesa de bronce y mármol decorada con castillos de Francia; un saloncito de estar con una mesa secretario estilo inglés con sillón de cuero colorado, una mesita japonesa de laca, un cuadro al óleo de la madrastra de Alfonso y segunda esposa de su padre Carlos Tancredo la Infanta Luisa de Orelans (1882-†1958) retratada por Sotomayor y un cuadro al pastel del pintor barcinonense Pablo Antonio Béjar (1868-†1920) representando al infante Alfonso y a su hermana la infanta Isabel cuando eran niños; despacho con escritorio, sillón colorado, tresillo de cuero, dos butacas de cuero y lámparas de bronce y de alpaca; cuarto de la Señora con escritorio-librería; el gran comedor con mesa ovalada de caoba y doce sillas, reloj de pared de bronce y mueble vitrina empotrado con cubertería de plata; cocina; dos habitaciones para el personal del servicio; comedor independiente para el servicio; lavadero; cuarto de costura; terraza y garaje.

Mientras tanto, los movimientos por el trono vacante del Reino de España continúan. La maraña de influencias y vetos urdidos por don Juan de Borbón conde de Barcelona en contra de las pretensiones al trono de España del carlista Javier I desde que este último contrajera matrimonio morganático o desigual no desalienta a los irredentos carlistas, quienes no reculan en sus pretensiones y buscan maneras de redimir su situación. En 1960, fallecido su medio hermano Elías de Borbón Parma un año antes, Javier I invita a su sobrino Roberto II a presidir como jefe de la familia ducal de Parma la boda de su primogénita María Francisca con el príncipe checo Eduardo de Lobkowicz en París. La invitación tenía un significado más profundo; el pretendiente carlista Javier I contrajo matrimonio morganático hacía mas de 30 años con Magdalena Borbón-Busset, y aunque contaba con la venia de los Jefes de la Casa de Borbón y pretendientes carlista Jaime I primero y la de su sucesor Alfonso Carlos después, necesitaba la autorización del jefe de los Borbón Parma para reactivar sus derechos de sucesión al ducado parmesano en el caso de que su sobrino Roberto "el Leal" falleciera sin descendencia masculina.

Roberto II, duque de Parma, sucesor de su padre Elías de Borbón Parma  

Por otro lado, Roberto contaba ya con 51 años, seguía soltero, sin descendientes, y sin hermanos varones que pudieran prolongar la estirpe y rama familiar de su difunto padre Elías a la cabeza del ducado de Parma. "El Leal" contaba con 4 hermanas vivas, Isabel, María Francesca, Alicia y María Cristina (quien solía acompañar por Europa a su hermano el duque en muchos de los actos oficiales) pero debido a las leyes sálicas de sucesión de la casa de Parma ninguna de ellas podría sucederle. Entendiendo la previsible extinción de la familia ducal Roberto II en un acto de responsabilidad dinástica contradice las instrucciones de don Juan y consiente tratarse con su tío Javier, volviendo a estar las dos ramas de la Casa de Parma públicamente en paz y sintonía. El día anterior a la boda, Javier y Roberto II tuvieron una conversación a solas en la que Javier pidió al jefe de la familia el reconocimiento de su mujer Magdalena como Alteza Real, algo que Elías padre de Roberto II siempre se negó a consentir. Su hijo Roberto II sin embargo accedió, restaurando las opciones dinásticas de esta rama de la familia al ducado de Parma. Aún con este acto de responsabilidad dinástica, Roberto "el Leal" siguió considerando a su tío Javier como "usurpador" del conde de Barcelona don Juan en cuanto a sus aspiraciones al trono de España.

Roberto II "el Leal", hijo y sucesor de Elías de Borbón Parma.
 

La boda de la primogénita de Javier I se celebró con mucha pompa el 7 de enero de 1960 en la catedral de Notre Dame de París, y fue la primera boda real celebrada en el lugar desde la que tuvo lugar el 17 de junio de 1816 entre los tatarabuelos de Roberto II, el Duque de Berry y María Carolina de Borbón Dos Sicilias, casi 150 años antes. La ceremonia fue presidida por la emperatriz Zita de Borbón Parma y su hijo heredero el archiduque Otto de Habsburgo Jefe de la Casa Imperial de Austria, tía y primo respectivamente de Roberto II.

Por su parte don Juan decide quitarse de en medio a dos potenciales rivales que podrían competir con él por el anhelado trono de España; Don Juan y el dictador Francisco Francose trata de su cuñado el infante Alfonso de Borbón y Borbón, único hijo varón vivo del fallecido Carlos Tancredo, por cuyo padre el régimen de Franco sintió indisimulada simpatía. A través de esta maniobra don Juan pretende eliminar del tablero de juego a dos fichas que podrían amenazar su codiciada corona de rey, el marido de la infanta Alicia y también enlazadamente al único hijo varón del matrimonio,  Carlos de Borbón y Borbón Parma. Ambos, padre e hijo, cumplían o podrían cumplir en un futuro los requisitos de la Ley de Sucesión a la Jefatura de Estado promulgada por el Caudillo en 1947. El decreto de sucesión de Franco recordemos que venía a decir que España era un reino con rey vacante y que el príncipe candidato debía cumplir los requisitos de ser varón, con nacionalidad española, tener cumplidos 30 años, profesar el catolicismo, tener cualidades para el cargo y jurar lealtad al "Movimiento Nacional". Atendiendo a estos requisitos quedaban descartadas o mermadas a ojos del Caudillo las candidaturas de aquellos príncipes con pretensiones a tronos diferentes al español si la misma cuestionaba su nacionalidad española, como podía ser el caso de los pretendientes al trono de las Dos Sicilias.

Don Juan maniobrará antes de la muerte en 1960 de Fernando de Borbón-Dos Sicilias, rey titular del extinto reino de las Dos Sicilias, jefe de la Casa Real de Borbón-Dos Sicilias y duque de Calabria. Fernando de Borbón-Dos Sicilias tuvo 5 hijas y 1 hijo que no le sobrevivió ni dejó descendencia masculina por lo que por aplicación de la ley sálica que rige la sucesión del reino de las Dos Sicilias las dignidades y títulos de ese reino quedaron vacantes a la espera de ser reconocidos como propios por el legítimo depositario, Raniero, hermano menor del finado. Sin embargo, a Raniero le surgió un inesperado competidor en la persona de su sobrino el infante Alfonso de Borbón y Borbón, marido de Alicia.

El infante Alfonso, espoleado por su condición de varón primogénito de la familia, arengado por su cuñado don Juan y cegado ante la posibilidad de recobrar un protagonismo que la historia le negaba, manifestó públicamente en enero de 1960 que la renuncia de su difunto padre Carlos Tancredo a los derechos del inexistente trono de las Dos Sicilias para él y sus descendientes no era válida.

Alfonso de Borbón y Raniero de Borbón Dos Sicilias  

La renuncia, conocida popularmente como el "Acta de Cannes" [], fue firmada por Carlos Tancredo el 14/12/1900 como condición previa para su casamiento con la princesa de Asturias María de las Mercedes, enlace del que 11 meses después nacerá el díscolo Alfonso. Seguidamente el infante Alfonso hizo pública su pretensión a la jefatura de la dinastía y después de guardar protocolariamente un mes de luto por la muerte de su tío Fernando se autoproclamó nuevo jefe de la Casa de las Dos Sicilias y por ende asumió también la jefatura de sus Órdenes Dinásticas dejando perplejo a su tío Raniero, cabeza de la rama tercerona sobre la que recaía el legítimo legado del conde de Caserta, y a toda la realeza europea.

En 1960 Alfonso (izquierda) generó un cisma dinástico al no reconocer la renuncia de su padre Carlos Tancredo en 1900, y al autoproclamarse Jefe de la Casa Real de las Dos Sicilias contraviniendo los derechos adquiridos por Raniero (derecha) y asumidos en vida por Carlos Tancredo, padre del díscolo Alfonso.

Violentando la voluntad y el impoluto patriotismo español de su difunto padre, el infante Alfonso se auto concede el apellido “Borbón-Dos Sicilias” y el 07/02/1960 asume como propios los títulos dinásticos inherentes del Jefe de la Casa Real de las Dos Sicilias (es decir; Rey titular de las Dos Sicilias, Duque de Calabria, Conde de Caserta, Gran Maestre de la Orden Constantiniana de San Jorge, y Gran Maestre de la Real e Insigne Orden de San Jenaro), y se apresura a conceder el 18/02/1960 sus cuatro primeras gracias napolitanas nombrando entre otros Dama Gran Cruz de Justicia de la Orden Constantiniana de San Jorge a su mujer la infanta Alicia y Bailíos Gran Cruz de Justicia de la Orden Constantiniana de San Jorge a su hijo Carlos a quien titula “Duque de Noto”, a su cuñado Roberto II duque de Parma y hermano de Alicia, y a don Juan conde de Barcelona, enviando a estos dos últimos las condecoraciones de la orden a Viena y Estoril respectivamente.

Sin solución de continuidad se publicaron interesadas y erróneas resoluciones de historiadores y genealogistas vinculados a la revista madrileña “Hidalguía”, quienes omitiendo el texto de la renuncia y confundiendo el concepto de "primogenitura de la familia Borbón Dos Sicilias" con el de "jefatura de la Casa Real de las Dos Sicilias" avalaron las teorías nobiliarias del infante Alfonso.

Simultáneamente el 12/03/1960 don Juan en su condición de Jefe de la Casa Real de España reconoce como Jefe de la Casa de Borbón Dos Sicilias a su cuñado el infante Alfonso, y anima a hacer lo mismo a su hermano Jaime, que pese a renunciar a la Corona española mantenía por su condición de varón primogénito la jefatura de la Casa de Borbón, quien no tarda en dar también su aprobación. Lo mismo pedirá al Jefe de la Casa Ducal de los Borbón Parma, Roberto II, quien aplaude de grado el 18/03/1960 la jefatura de Alfonso a la Casa Real de las Dos Sicilias y acepta la condecoración Constantiniana de las Dos Sicilias enviada en febrero por su cuñado pese a la duplicidad que ello conllevaba para el duque de Parma por su condición de Gran Maestre de la Orden en su variante parmesana (el intercambio de condecoraciones constantinianas entre las casas de Parma y de Nápoles era algo habitual y era siempre interpretado como muestra de buenas relaciones entre las dos familias). Tras el visto bueno de Roberto II Alfonso también concederá la gracia de Damas Gran Cruz de Justicia de la orden a las hermanas de Alicia; Isabel, María Francisca y María Cristina el 30/03/1960. Tal era la sintonía entre Alicia y su hermano el duque de Parma que en junio planearon ir juntos tanto ella, su marido Alfonso, los hijos del matrimonio (Carlos, Teresa e Inés), su hermano el duque Roberto II y su hermana menor María Cristina a la audiencia que les ofreció conjuntamente el Papa Juan XXIII en Roma. Como esposa del infante Alfonso Alicia añadirá por su condición de consorte los discutidos y autoproclamados títulos sicilianos y napolitanos de “Duquesa de Calabria” y “Condesa de Caserta” a los títulos parmesanos y españoles que ya tenía ganados en pleno derecho. Ante las maniobras de Alfonso por hacerse con la jefatura de la Casa Real de las Dos Sicilias la familia Borbón Dos Sicilias en bloque se postula entre mayo y julio de 1960 a favor de la legitimidad de Raniero como jefe de la Casa Real [] y en contra de las pretensiones del díscolo Alfonso protestando públicamente dos años después por las injerencias e intromisiones del Conde de Barcelona [] a favor de su cuñado Alfonso.

Sin embargo el estado de salud del infante Alfonso es permanentemente precario y el 30/01/1964 el marido de Alicia ingresa en la madrileña Clínica de la Concepción en estado grave. Tanto Alfonso como Alicia son fumadores empedernidos pero desde hacía algún tiempo Alfonso padecía un proceso bronquial enfisémico que terminó de complicarse y le produjo un grave estado de insuficiencia respiratoria global que exigió de prácticas de traqueotomía. Nada se pudo hacer para revertir su situación y el 3/02/1964 muere en el domicilio familiar de la calle Hermanos Pinzón de Madrid. Su cuerpo fue trasladado a Madrid, y el 4 de febrero de 1964 se procedió a su inhumación. Sobre el ataúd figuraban el collar del Toisón de Oro, los collares de las órdenes Constantiniana y de San Jenaro, y la birreta de la Orden de Alcántara. Se desplazó el cortejo fúnebre hasta la iglesia parroquial de San Agustín, en la calle de Joaquín Costa de Madrid, donde se celebró el funeral "corpore insepulto" con la presencia de los príncipes de España (acorde con la titulación consentida por el Regimen) Juan Carlos y Sofía. Seguidamente se trasladaron al monasterio de San Lorenzo de El Escorial, depositando los restos de Alfonso en el pudridero del Panteón de Infantes, en consonancia con su condición de Infante de España. Para sus aproximadamente 90 millones de pesetas de patrimonio Alfonso de Borbón dejó testado que fuesen sus únicos y universales herederos su viuda y sus descendientes. Su único hijo varón, Carlos de Borbón Dos Sicilias y Borbón Parma, le sucederá en sus títulos, pretensiones dinásticas y armas heráldicas, identificándose inicialmente con un escudo heráldico formado por tres cuarteles (Sicilia, Nápoles y Jerusalén) y que acorde pasan los años y según se consolidan sus pretensiones dinásticas terminará utilizando como propias las Armas Completas de las Dos Sicilias (que constan de un total de 17 cuarteles y 2 escudos).

Pero antes, el único hijo varón de Alicia y sucesor del infante Alfonso, contrajo matrimonio el 12 de mayo de 1965 con Su Alteza Real la Princesa Ana de Orleans (nacida el 4 de diciembre de 1938) en la Capilla Real de la dinastía francesa en Dreux (Francia). Ana y Carlos se conocieron previamente años antes en un viaje vacacional en Portugal, pero su mutua atracción se consolidó durante la boda en Atenas [] del príncipe don Juan Carlos de Borbón con la princesa Sofía de Schleswig Holstein Sonderburg Glücksburg (mayo de 1962) en la que Carlos actuó activamente durante la ceremonia ortodoxa como "Koumbaro" o portador de la corona del novio en la danza de Isaías []. El padre de la novia, el conde de París, formalmente no reconoce a Carlos como Jefe de la Casa de las Dos Sicilias ni como Duque de Calabria y de inicio se muestra reacio al noviazgo de ambos jóvenes. Al termino de la boda de Atenas los jóvenes enamorados se despiden y Carlos regresa a Madrid con sus padres [] y Ana a Francia con los suyos.

Carlos y Ana de Orleans el día de su boda. Al fondo detrás de Ana y terminando de bajar las escaleras, la infanta Alicia  

Lejos de amedrentarse por la negativa de su padre el conde de París al noviazgo con Carlos, la princesa de Orleans desobedece el criterio parental y se escapa de Francia  con la complicidad de la infanta Alicia, quien la invita a su propiedad "La Toledana" donde recibe refugio. Ante la firme posición de su hija para desposarse con Carlos, el conde de París finalmente claudica y termina por aceptar el enlace matrimonial entre ambos jóvenes, aunque como concesión consensuaron que el día de la boda Carlos no llevara ningún tipo de condecoración o insignia dinástica en su chaqué y que en las tarjetas de invitación el joven novio se titulara simplemente como “príncipe de Borbón” a fin de soslayar diplomáticamente el contencioso dinástico de las Dos Sicilias y evitar el rechazo al enlace por parte del resto de las casas reales. El enlace con la princesa europea evitó que Carlos pudiera incurrir en un matrimonio morganático que pudiera haber ocasionado la pérdida de derechos sucesorios a los reinos de España y de las Dos Sicilias para los futuros descendientes del matrimonio, pero no a los derechos de sucesión del trono navarro ya que en este último reino no es de aplicación la Pragmática Sanción de Carlos III.

Carlos y Ana de Orleans el día de su boda. Al fondo cogidos de la mano y terminando de bajar las escaleras, la infanta Alicia y el conde de París.

La boda consistió en un primer enlace civil en el ayuntamiento de la localidad francesa de Louveciennes (11/05/1965) y otro posterior religioso celebrado al día siguiente (12/05/1965) en la neogótica "Capilla Real de San Luis" de la cercana localidad de Dreux, histórico baluarte de los orleanistas franceses. Como testigos del contrayente actuaron el duque de Parma Roberto II "el Leal" y don Juan, conde de Barcelona, que concedió a su sobrino y al jefe de la Casa de Parma el Toisón de oro como muestra de su especial afecto hacia las dos familias borbónicas de Parma y de las Dos Sicilias y como compensación por el continuo respaldo recibido por estas dos Casas. Tras la boda Carlos se independiza junto a su mujer Ana a un amplio y soleado piso en la Calle Ortega y Gasset de Madrid. Tras el sucesivo nacimiento de las nietas Cristina (1966) y María (1967), a las 16:30 del 16 de octubre de 1968 nació en la clínica madrileña de "Santa Cristina" el esperado nieto varón que prolongará la estirpe, Pedro. En su bautizo ejercieron de padrinos su abuela la infanta Alicia y el Conde de Barcelona. La familia quedará completada con los posteriores alubramintos de Inés (1971) y Victoria (1976).

Mientras tanto la alambicada partida de ajedrez por el trono vacante del Reino de España llegaba a su ultimo movimiento dejando en jaque a todos los pretendientes; en julio de 1969 las Cortes Franquistas designaban, con los votos de 491 procuradores a favor, 19 en contra y 9 abstenciones, a don Juan Carlos de Borbón sucesor del General Franco en la Jefatura del Estado, a propuesta del propio dictador. La resolución supuso efectos dispares entre los diferentes candidatos que se postulaban al trono de España.

El 22 de noviembre de 1974 falleció de una crisis cardiaca en su domicilio vienés de Metternichgasse Roberto "el Leal", Duque de Parma y hermano de Alicia. Fue enterrado junto a los restos de sus hermanos en la que a partir de entonces se convertirá también en capilla real navarra, la “Prinz-Bourbon-Parma-Gruftkapelle”, en los dominios forestales de Glashütte cuya explotación administró personalmente desde el fallecimiento de su padre hasta su propia muerte. Soltero, sin hermanos varones vivos, fue sucedido en la jefatura de la Casa de Parma y del título ducal por su anciano tío el pretendiente carlista Javier I, en cumplimiento de la reactivación de derechos de 1960 y de la ley Sálica de la Casa de Parma. Los derechos de Roberto II a la titularidad del reino de Navarra sin embargo fueron trasmitidos a su hermana Isabel, ya que la Ley Sálica no es aplicable en la sucesión de los derechos dinásticos navarros. De esta manera Alicia ascendió al segundo puesto en la línea de sucesión al reino de Navarra, cuya titularidad ostentaba su hermana la reina Isabel I y tras su también hermana María Francisca, ambas ya septuagenarias, solteras y sin descendencia.

  La reina Isabel de Borbón Parma (1904-†1983) princesa de Parma y reina de Navarra. Borboi-Parmako Joana I erregina (1904-†1983) Parmako printzesa eta Nafarroako erregina. Reine Élisabeth I de Bourbon-Parme (1904-†1983), princesse de Parme et reine de Navarre. Königin Elisabeth I von Bourbon-Parma (1904-†1983), prinzessin von Bourbon-Parma und Königin von Navarra.

Isabel I de Borbón Parma, princesa de Parma y reina titular de Navarra a la muerte de su hermano Roberto II "el Leal".

Isabel I de Navarra morirá en la ciudad balneario de Bad Ischl (Austria) el 13 de junio de 1983 a la edad de 79 años. En esta ocasión sus restos no fueron enterrados ni junto con los de sus hermanos en la “Prinz-Bourbon-Parma-Gruftkapelle” ni con sus padres en la capilla parroquial de "Sankt Ludwig", sino que prefirió descansar eternamente junto a sus tías María Pía (1877-†1915) e Isabel (1898-†1984) en la otrora propiedad familiar de los Borbón Parma en la frontera entre Suiza y Austria, concretamente en la capilla de "Wilen" aledaña al castillo renacentista de "Wartegg", en el distrito suizo de Rorschach, a orillas del lago Constanza. Al momento de su muerte y por sucesión hereditaria la nueva titular en pleno derecho de la jefatura de la Casa Real de Navarra con el nombre de María II será su hermana y sucesora María Francisca de Borbón Parma. Simultáneamente su hermana Alicia de Borbón Parma se convierte en su heredera con el título de princesa de Navarra.

En cuanto a los títulos tradicionales de la Casa Real Navarra la princesa Alicia, quien desde 1975 reside casi permanentemente en "La Toledana", adquiere la dignidad de "princesa de Navarra" por derecho de sangre como primera en la línea de sucesión al trono de Navarra. En base al Derecho premial inherente a la Casa Real y pese a que la dignidad de "princesa de Viana" se obtiene por designación real, no estaba permitido que la reina titular María II concediese a su hermana Alicia tal dignidad ya que históricamente se requiere de la existencia de un vínculo de sangre entre el vigente titular depositario o depositaria de los derechos dinásticos y el príncipe o princesa de Viana con un máximo de dos grados de parentesco siempre en línea recta. María II no tuvo ni hijos ni nietos por lo que no procreó descendientes de primer o segundo grado entre los que poder designar un príncipe o una princesa de Viana. Del mismo modo, eran dos los grados de parentesco en línea colateral entre las hermanas María II y su sucesora Alicia pero el requisito histórico únicamente permite que lo sean en línea recta o directa.

Ejemplo de aplicación de la citada tradición la encontramos en los descendientes de la reina propietaria Catalina I cuyo hijo y heredero era Enrique de Albret (nacido en Sangüesa en 1503), príncipe investido con el título de "príncipe de Viana", de quien hay constancia documental de la utilización del título ya en 1505. El 12 de febrero de 1517 su titular fue proclamado rey de Navarra con la nominación y numeración de Enrique II. El eventual heredero del por entonces célibe monarca Enrique II, su hermano el príncipe Carlos de Albret, no fue designado "príncipe de Viana" por no ser descendiente del rey vigente. La intitulación utilizada por el eventual heredero Carlos de Albret era la de "príncipe de Navarra" [], revirtiendo a la Corona navarra años después y quedando en desuso la dignidad de "príncipe de Viana".

La aclaración sobre el principesco título viene a colación de la ceremonia de entrega de la "Medalla de Oro de Navarra" concedida por el Gobierno foral que tuvo lugar en el Salón del Trono del palacio de la Diputación de Navarra, en Pamplona, el 18 de enero de 1993. En aquella edición la distinción fue otorgada a D. Juan de Borbón, conde de Barcelona, que por aquel entonces se encontraba en tratamiento contra un devastador cáncer de laringe que padecía en la Clínica Universitaria de Navarra. Debido a la gravedad y avanzado estado de la enfermedad, su discurso de agradecimiento lo leyó su nieto Felipe, príncipe de Asturias, quien lo hizo en su nombre. Tras los saludos y en la primera frase del discurso don Juan menciona a su nieto con pretendida voluntad instauradora como "príncipe de Asturias y de Viana". La utilización por primera vez del dúplice título tenía como objetivo institucionalizar el rango de "príncipe de Viana" en su nieto, suplantando la legitimidad de los verdaderos depositarios y menoscabando con ello la herencia patrimonial de la Casa Real Navarra. La potestad única para conceder la dignidad de "príncipe de Viana" era de la reina titular de Navarra María II, y no el conde de Barcelona ni de sus descendientes. Con todo, la concesión de la "Medalla de Oro de Navarra" será el último acto público de don Juan que falleció a causa de su enfermedad en Pamplona el 1 de abril de 1993. 10 meses después morirá la reina titular de Navarra María II a la edad de 87 años el 20 de febrero de 1994 en Friburgo (Suiza).

A diferencia de su hermana Isabel I, María II eligió descansar eternamente en la capilla real “Prinz-Bourbon-Parma-Gruftkapelle” de los dominios de Glashütte. Desde ése preciso instante Alicia de Borbón Parma, conocida popularmente como "la Infanta", es titular en pleno derecho de la jefatura de la Casa Real de Navarra con el nombre de Alicia I. Simultáneamente su único hijo varón, Carlos de Borbón Dos Sicilias y Borbón Parma se convierte en el  primero en la línea de sucesión y por derecho de sangre en príncipe de Navarra. Por derecho premial de los reyes de Navarra y como hijo primogénito de la reina titular a Carlos era candidato la dignidad de "Príncipe de Viana" en caso de que Alicia I se la otorgara públicamente por su condición de heredero a la Corona Navarra, lo que nunca ocurrirá. Asimismo y al amparo de los derechos de su padre el infante de Navarra Pedro de Borbón Dos Sicilias, único hijo varón surgido del matrimonio entre los príncipes Carlos de Borbón Dos Sicilias y Ana de Orleans, ascenderá al segundo puesto en la línea de sucesión.

  La reina María II de Borbón Parma (1906-†1994) princesa de Parma y reina de Navarra. Borboi-Parmako Maria II erregina (1906-†1994) Parmako printzesa eta Nafarroako erregina. Reine Marie II de Bourbon-Parme (1906-†1994), princesse de Parme et reine de Navarre. Königin Maria II von Bourbon-Parma (1906-†1994), prinzessin von Bourbon-Parma und Königin von Navarra.

María II de Borbón Parma, princesa de Parma y reina titular de Navarra a la muerte de su hermana Isabel I.

Cabe destacar que tras el reciente fallecimiento de S.M. doña María II la nueva y legítima condición de príncipe heredero de Navarra por parte de Carlos de Borbón Dos Sicilias entraba en conflicto dinástico y genealógico con la incorrecta utilización del título "príncipe de Viana" en la que desde el 18 de enero de 1993 incurría el príncipe de Asturias Felipe de Borbón. El 10 de julio de 1994 el príncipe Felipe fue invitado a presidir la entrega del "Premio Príncipe de Viana de la Cultura" concedido por el Gobierno de Navarra al filólogo Francisco Ynduráin, de 84 años, en el Monasterio de Leyre. Tal y como pretendía el difunto don Juan, con la participación institucional de su nieto en eventos navarros y mediante la cobertura mediática que se hacía de los mismos se trataba de vincular el título de "príncipe de Viana" como tradicional del sucesor de la Corona española a la vez que se iba normalizando la errónea adjudicación del título al príncipe Felipe. Ninguna organización ni medio de comunicación se planteó comprobar la veracidad de tal asignación ni realizó indagación jurídica alguna, cuyo resultado no hubiera sido otro que la constatación de la nula mención del rango "príncipe de Viana" en el Real Decreto 54/1977 [Real Decreto 54/1977 de 21 de enero sobre Títulos y Denominaciones que corresponden al Heredero de la Corona] que regulaba los títulos y denominaciones del heredero de la Corona Española, de la ausencia explícita del título navarro en la Constitución española de 1978 [Constitución española aprobada por las Cortes en sesiones plenarias del Congreso de los Diputados y del Senado celebrados el 31 de octubre de 1978], así como la inexistente referencia del principesco título en la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra de 1982 [Texto sobre reintegracion y amejoramiento del Régimen Foral de Navarra]. Para mayor redundancia, si hubieran realizado un análisis cronológico inequívocamente hubieran concluido que el título "príncipe de Viana" era patrimonio de la dinastía Albret y no de los Habsburgo, y que históricamente ningún heredero a la Corona de España lo pretendió o utilizó (ni siquiera los pretendientes carlistas) hasta la ocurrencia del conde de Barcelona en 1993.

Expuestas las excepcionales circunstancias dinásticas que concurrían en el príncipe Carlos, su primo el rey de España Juan Carlos I opta por la ley del silencio eludiendo cualquier comentario respecto a los derechos dinásticos navarros de Carlos, previniendo así su difusión a los medios de masas. Se esgrime la posibilidad (por remota que fuera) que de conocerse en ámbitos nacionalistas la existencia del legítimo legado dinástico de Navarra éste pudiera ser instrumentalizado en el contexto del contencioso político vasco y ser causa de desestabilización. A tal efecto se solicita sumisión y máxima discreción a Carlos y su familia en todo lo relacionado con sus derechos titulares sobre el reino navarro. En la práctica resultaba innecesario solicitar lealtad a Carlos de Borbón Dos Sicilias ya que su trayectoria respecto a Juan Carlos era y será siempre intachable y existía entre ambos una complicidad cimentada en una sólida amistad y respeto mutuo que se profesaban desde la época en la que coincidieron como alumnos primero en "Las Jarillas" y posteriormente en el instituto de "San Isidro" durante los estudios de Bachillerato. Como contraprestación y para premiar la fidelidad de Carlos, el rey de España concede ese mismo año el título de "infante de gracia" personalmente a don Carlos de Borbón Dos Sicilias, el cual carecía de título nobiliario español. La merced se formalizará mediante Real Decreto y publicación en el BOE a fecha de 16 de diciembre de 1994 [Concesión por parte del rey de España don Juan Carlos I la Dignidad de Infante de España a S.A.R. don Carlos de Borbón Dos Sicilias. BOE del sábado 17 de diciembre de 1994.]. La excusa esgrimida para la concesión de la real gracia fue la condición de Carlos como representante de una línea dinástica vinculada históricamente a la Corona española. Pese a que el Real Decreto no lo menciona ni como duque de Calabria ni como Jefe de su Casa Real, la prensa inmediatamente relacionó la merced exclusivamente  con la condición de Carlos de integrante de la Casa de las Dos Sicilias. Ningún medio o periodista de la época especializado en casas reales supo relacionar la concesión real con los recientemente adquiridos derechos dinásticos sobre del reino de Navarra. La concesión del título de infante a Carlos de Borbón Dos Sicilias también repercute en su único hijo varón Pedro, que aunque seguirá sin disponer de ningún título nobiliario español, por ser hijo de un infante de España adquiere el tratamiento y honores de Grande de España.

Unos años antes, contando Pedro 23 años visitó una de las fincas de su padre en las que se cazaba perdiz y se organizaban monterías, que a su vez eran explotadas por el empresario Manuel Landaluce. Fue en aquella finca donde conoció en 1991 a la hija del empresario, Sofía Landaluce, bisnieta de los duques de San Fernando de Quiroga y que por aquel entonces contaba 18 años de edad. El flechazo entre ellos fue absoluto y comenzó un romántico noviazgo juvenil. Sin embargo la relación no contaba con el visto bueno del por entonces todavía infante Carlos ya que la novia de su hijo no pertenecía a la realeza y temía que si la relación entre los dos jóvenes se consolidaba fuera declarada morganática o desigual, y por lo tanto no dinasta a efectos de sus pretensiones y disputas dinásticas con la rama rival de su tío segundo Fernando de Borbón Dos Sicilias, hijo y sucesor de Raniero (1883- †1973) por la jefatura de la Casa Real de las Dos Sicilias y sus distinciones inherentes.

Para el infante Carlos el matrimonio entre iguales consistía en uno de los pilares básicos de su propia reivindicación dinástica, ya que mientras las sucesiones en su rama familiar cumplían con el requisito (su padre Alfonso contrajo matrimonio con una princesa de Parma y el mismo con una princesa de Orleans), la rama familiar de los duques de Castro había incurrido en matrimonios morganáticos teniendo que recurrir a reactivaciones para restaurar sus derechos dinásticos: Raniero contrajo matrimonio en 1923 con una condesa por lo que su padre, el conde de Caserta, además de autorizar el enlace tuvo que reconocer a su nuera, desde su condición de Jefe de la Casa Real de las Dos Sicilias, como alteza real y por lo tanto de igual rango que la de su hijo a fin de considerarse dinasta el matrimonio. Asimismo, el sucesor del propio Raniero, su hijo Fernando, se casó en 1949 con una aristócrata teniendo nuevamente que reconocer el Jefe de la Casa Real, en este caso el duque de Calabria Fernando Pío, a la mujer de su sobrino de igual de rango concediéndole el título de alteza real en 1956.

A tal extremo llevó el infante Carlos su negativa al noviazgo de su hijo Pedro con Sofía que llegó a apercibir a su único vástago varón con desheredarlo. La amenaza no obstante cayó en saco roto, ya que poco importaban por aquel entonces a la joven pareja la desautorización paterna y las intrigas dinásticas; Pedro y Sofía resolvieron que ninguna ley podría impedir su relación y se entregaron al amor. En 1992, un año después de comenzar el noviazgo, Sofía dio a luz a un pequeño varón al que pusieron por nombre Jaime. La joven pareja con su retoño y el consentimiento de la princesa Alicia se retiraron a vivir a la finca "La Toledana". La relación extramatrimonial continuó durante 9 largos años sin contar con la aprobación del padre del novio. Durante este periodo Sofía continuó siendo rechazada por el abuelo de su hijo lo que terminó provocándole un importante sentimiento de culpa por ser madre soltera que con el tiempo pudo redimir a base de ejercicios espirituales. Finalmente y ante la sólida relación sentimental de la pareja, la piadosa búsqueda de redención a través de la religión seguida por parte de Sofía y en pro de la felicidad de su nieto Jaime, Carlos se reconcilió con los novios y dio su consentimiento para que la joven pareja contrajera matrimonio [Pedro de Borbón Dos Sicilias y Sofía Landaluce. Fotografía publicada en la página web de "el Crespo, expertos en la caza de la perdiz roja", https://www.elcrespo.es/]. La boda se celebró el 30 de marzo de 2001 en la capilla del Real Club Puerta de Hierro de Madrid y supuso la reconciliación de Carlos con su heredero y su nuera. Como se daba la circunstancia de que a fecha del enlace Pedro todavía ocupada el segundo lugar en la línea de sucesión respecto al trono navarro y el venidero día de su designación como titular depositario del reino todavía no se había producido, al casarse cristianamente con la madre de su hijo y a efectos de la sucesión de los derechos navarros el matrimonio supuso también la legitimación de la filiación del pequeño Jaime, que actuó en la ceremonia como paje de sus padres y leyendo un trozo del Evangelio durante la misa. Firmaron como testigos por parte del novio el príncipe de España don Felipe de Borbón, el padre del novio, las 4 hermanas del novio, su cuñado Pedro López Quesada y el archiduque Simeón de Austria.

S.M. doña Alicia celebró con ilusión el matrimonio de su nieto. Viuda desde 1964, ha vivido desde 1975 y casi de manera permanente en la finca familiar de "la Toledana" hasta el año 2008. Ese año y pese a contar con 90 años tuvo ocasión de montear por última vez cazando su última pieza (un rebeco). Desafortunadamente al poco tiempo Alicia tuvo una recaída en su salud y tuvo que ser trasladada contra su voluntad pero en aras de su bienestar a su primitivo piso en la calle Hermanos Pinzón de Madrid por orden de sus hijos, quienes preocupados por las recaídas de su anciana madre prefieren alejarla del relativo aislamiento de "La Toledana" y acercarla a la capital para facilitarle un cómodo acceso a los servicios sanitarios y poder supervisar sin necesidad de grandes desplazamientos que doña Alicia se encuentre constante y debidamente atendida en su domicilio, donde recibe periódicamente visitas de sus hijas y familiares.

El 1 de septiembre de 2009 y tras sufrir durante los últimos cuatro años de una precaria salud moría la confidente y última hermana viva de S.M. doña Alicia. La infanta de Navarra y princesa de Parma doña María Cristina de Borbón Parma [María Cristina de Borbón Parma (1925-†2009) princesa de Parma e infanta de Navarra. Maria Kristina Borboi-Parmakoa (1925-†2009) Parmako printzesa eta Nafarroako infanta. Marie-Christine de Bourbon-Parme (1925-†2009), princesse de Parme et infante de Navarre. Maria Christina von Bourbon-Parma (1925-†2009), prinzessin von Bourbon-Parma und infanten von Navarra.], conocida dentro de la familia como la "tía Putz", falleció en Viena a la edad de 84 años. Era la última de los ocho hijos de S.M. don Elías de Borbón Parma y el último miembro de la familia Borbón Parma que residía en tierras austriacas. Tras ser incinerada las cenizas de la tía Putz fueron depositadas en la capilla real “Prinz-Bourbon-Parma-Gruftkapelle” de los dominios de Glashütte junto al de sus hermanos Carlos (†1912), Francisco (†1939), Roberto II (†1974) y María II (†1994). Su patrimonio, estimado en cerca de 4,5 millones de euros, fue heredado principalmente por sus sobrinos y sobrinos nietos. Así, el único nieto varón de S.M. doña Alicia, el infante varón primogénito de Navarra y duque de Noto don Pedro de Borbón Dos Sicilias, destinó durante los años 2014 y 2015 gran parte de la herencia recibida por su tía abuela en la construcción en España de su nuevo hogar familiar en la calle Extremadura de la capital ciudadrealeña.

Desde 2007 una serie de preocupantes noticias vienen apesadumbrando a la familia, ya que al príncipe Carlos, hijo heredero de Alicia, se le detectó una incipiente pero grave enfermedad neuronal degenerativa. Posteriormente se han sucedido varios descalabros financieros en los negocios de Carlos (siendo el mas mediático el “affaire” de Viajes Marsans), agravados por la coyuntura de crisis económica iniciada en 2008 a los que lamentablemente se sumó el padecimiento de un ictus en 2012.

Los descendientes agnados de Alicia I, su recientemente fallecido hijo Carlos, su nieto Pedro, y su bisnieto Jaime, con el manto de la Orden Militar Constantiniana de San Jorge  

Esta delicada coyuntura puso en relieve la necesidad de aclarar la sucesión dinástica de la familia en relación a las pretensiones sobre el reino de las Dos Sicilias, y a tal fin Carlos ha ido cediendo progresivamente sus cargos y representatividad nobiliaria en favor de su único hijo varón y por lo tanto heredero Pedro, duque de Noto e infante primogénito de Navarra. El seis de mayo de 2013 y con el fin de establecer hasta en dos generaciones la sucesión de sus discutidos derechos duosicilianos y reconocer como dinasta el matrimonio de su primogénito Pedro, Carlos establece por decreto la creación del título de nuevo cuño "duque de Capua" y se lo concede unilateralmente a su nieto mayor Jaime, hijo primogénito del duque de Noto y su mujer Sofía Landaluce.

Imagen con las tres generaciones de descendientes agnados de Alicia I; su nieto Pedro a la izquierda, su recientemente fallecido hijo Carlos en el centro y su bisnieto Jaime a la derecha, todos con el manto de la Orden Militar Constantiniana de San Jorge.

El nuevo título de "duque de Capua" otorgado por Carlos es una variación del ya existente "príncipe de Capua" que fue utilizado por última vez en 1862 por un integrante de la Casa Real de las Dos Sicilias. La concesión a su nieto del nuevo título irritó por enésima vez a la enfrentada rama franco-napolitana de las Dos Sicilias quienes no reconocen las prerrogativas del príncipe Carlos para otorgar títulos patrimoniales de la Casa Real de las Dos Sicilias. La rama franco-napolitana, que se encuentra bajo la jefatura del también llamado Carlos de Borbón Dos Sicilias, Conde de Caserta, tampoco se encuentra exenta de problemas sucesorios ya que el Conde de Caserta no ha obtenido descendencia masculina en su feliz matrimonio con la romana Camilla Crociani, condición necesaria para la sucesión dinástica en la sálica Casa Real de las Dos Sicilias.

El nieto de Alicia, Pedro, ante la cada vez mas precaria salud de su padre el príncipe Carlos entendió que la problemática sucesión del homónimo Carlos en la rama franco-napolitana podría facilitar un Entente familiar consensuado, tanteó un acercamiento entre las ramas hispano-napolitana y franco-napolitana. El acercamiento da resultado y el 25 de enero de 2014 tiene lugar en Nápoles un primer acto de conciliación dinástica entre las dos ramas de los Borbón Dos Sicilias. Inicia el acto como descendiente de Raniero y representante de la jefatura de la rama franco-napolitana su nieto y sucesor Carlos, bajo el discutido título de Conde de Caserta, y en representación de su consorte e hijas. Como descendiente y sucesor del infante Alfonso, marido de Alicia, y jefe de la rama hispano-napolitana se menciona a Carlos, en representación de su consorte y sucesores y como pretendiente al discutido título de Duque de Calabria, que afectado por su enfermedad no puede acudir al acto delegando su representación en su hijo Pedro, nieto de Alicia, que actúa bajo el pretendido título de Duque de Noto. Para bien de las dos familias se llega finalmente a un primer acuerdo tras 54 nocivos años de cisma  interno, por el que ambas partes se reconocen mutuamente como una única familia sin llegar a posicionarse sobre las preferencias para la jefatura de la Casa Real y se comprometen a respetar los títulos que se encuentren en uso por los integrantes de ambas partes [Acta de conciliación de la familia Borbón de las Dos Sicilias. Nápoles, 25 de octubre de 2014]. Negligentemente, en este primer acuerdo no hay ninguna mención o referencia para la consorte del difunto infante Alfonso, por lo que por el momento y a la espera de nuevas noticias los siguientes tres títulos de S.M. doña Alicia de Borbón Parma siguen sin ser reconocidos por la rama franco-napolitana; Duquesa viuda de Calabria, Condesa viuda de Caserta, y Dama Gran Cruz de Justicia de la Sagrada Orden Militar Constantiniana.

La última aparición pública del príncipe Carlos tiene lugar en el "Salón de Columnas" del Palacio Real de Madrid, acto al que también acudió su madre la reina Alicia en condición de infanta de España, durante la sanción y promulgación de la ley que reguló la abdicación del rey de España Juan Carlos I el 18 de junio de 2014. Durante el acto ya eran patentes las secuelas y el deterioro de Carlos provocados por su enfermedad degenerativa. Durante el verano de 2015 y con ocasión de las bodas de oro de los príncipes Carlos y Ana que se celebró en la intimidad familiar en "La Toledana", Carlos se vio arropado por el cariño de los suyos por última vez ya que al poco tiempo se precipitan los acontecimientos y cumpliéndose con los peores augurios el príncipe fallece a causa del alzheimer que padece el 5 de octubre de 2015 en la finca familiar []. Murió con el consuelo de haber sido antes restituido y reconocido por la totalidad de la familia de los Borbón Dos Sicilias como XXV duque de Calabria, según la cronología unificada de la dinastía.

Sucedió al príncipe Carlos en todas sus cualidades, títulos, oficios y derechos sobre Navarra [Campo del escudo heráldico de Don Pedro de Borbón Dos Sicilias, duque de Calabria, en su condición de príncipe de Navarra / Lo scudo di Pietro di Borbone-Due Sicilie, duca di Calabria, in qualità di principe di Navarra.] su único hijo varón S.A.R. el príncipe Pedro de Borbón Dos Sicilias [Campo del escudo heráldico de Don Pedro de Borbón Dos Sicilias, duque de Calabria, en su condición de príncipe de Navarra / Lo scudo di Pietro di Borbone-Due Sicilie, duca di Calabria, in qualità di principe di Navarra.], quien además ostenta la jefatura de la familia de los Borbón Dos Sicilias por su innegable condición de varón agnado tras ser aceptado como miembro de esa familia en el acto de conciliación dinástica del año 2014. No obstante y tras guardar el protocolario mes de luto desde el fallecimiento de su padre, el príncipe Pedro refrendó e hizo suyas las discutidas pretensiones perseguidas por su padre y abuelo sobre la Jefatura de la "Casa Real" de las Dos Sicilias y el maestrazgo de sus órdenes inherentes [] contrariando a su "primo" el duque de Castro.

Sin embargo, el príncipe Pedro no ha podido heredar por parte del finado ni la dignidad de "infante de gracia de España" ni la condecoración del "Toisón de Oro" que también ostentaron simultáneamente su abuelo paterno (Alfonso de Borbón) y bisabuelos paternos (Carlos Tancredo de Borbón y Elías I de Borbón Parma), ya que las mismas no son propias ni del ámbito de las Dos Sicilias ni de la Casa Real Navarra, sino del reino de España. Por tradición y por su condición de agnado de la familia de los Borbón Dos Sicilias el príncipe Pedro es un candidato óptimo para recibir ambas distinciones españolas. Así, el título de "infante de gracia" se lo tendría que conceder personalmente el actual rey de España don Felipe VI, con quien el príncipe navarro mantiene una estrecha relación personal, mientras que la insignia de la Orden estatal del "Toisón de Oro" le debiera ser concedida por el mismo monarca en capacidad de Jefe del Estado español pero con el conocimiento previo del Consejo de Ministros. Es posible que estas concesiones estén estrechamente condicionadas con la intensidad con la que el príncipe [Corona de Pedro de Borbón Dos Sicilias, duque de Calabria, en su calidad de príncipe de Navarra] Pedro reivindique el legado del reino navarro.

S.M. doña Alicia de Borbón-Parma en la actualidadMientras tanto y ajena a los intríngulis dinásticos su abuela la reina Alicia, a sus noventa y nueve años, continuaba siendo la única mujer en tener todos los trofeos de la fauna cinegética ibérica (incluidos el oso y el lince, hoy prohibidos), llegando a ser decana de la realeza europea e integrante más longeva de la Casa de Borbón desde el 7 de junio del 2016. Tanta era su vitalidad que pese a verse obligada a utilizar casi permanentemente una silla de ruedas debido al agotamiento de las extremidades, la reina Alicia mantenía intacta la ilusión por poder hacer alguna escapada rural al campo [S.M. Dña. Alicia disfrutando de la compañía de una perra parturienta y su camada. Foto de don Manuel de Morales y de Borbón-Dos Sicilias distribuida en Facebook por "El Coto de Caza" el 14 de noviembre de 2016.]. No obstante, la limitada movilidad de Su Majestad no era óbice para seguir recibiendo diferentes muestras de cariño en su domicilio. El 21 de noviembre el Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid invistió como Caballero y Dama Protectores del mismo a los príncipes de Navarra y duques de Calabria, y acto seguido, S.M. doña Alicia recibió en su domicilio a una representación de esa Junta para a su vez recibir de manos de su nieto y heredero el príncipe Pedro el lazo de Dama y diploma que la designaba como Protectora de la misma [Visita al domicilio de S.M. la reina dña. Alicia por parte de SS.AA.RR. los príncipes de Navarra, S.A.R. el infante varón heredero, familiares y miembros de la Juanta del Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid]. Sin embargo, en los últimos tiempos la salud de la reina Alicia se iba apagando irremediablemente aunque conservara la lucidez y el buen ánimo, hasta que declinó súbitamente a la llegada de la primavera de 2017. La reina Alicia falleció acompañada de sus seres queridos a las 13.30 horas del 28 de marzo en su domicilio de Madrid, apenas unos meses antes de alcanzar los 100 años de edad. Sus restos mortales fueron trasladados al Tanatorio de la Paz, en Tres Cantos, donde esa misma tarde se celebró una misa funeral oficiada por monseñor Serafín Sedano por su eterno descanso []. Por expresa voluntad de la finada sus cenizas reposan a pocos kilómetros de las de sus padres (capilla "Sankt Ludwig" en Schaueregg), junto a las de sus hermanos y hermanas en la capilla Real de Glashütten. Le sucede en la titularidad del milenario reino de Navarra su nieto don Pedro de Borbón Dos Sicilias, adoptando como protocolario tratamiento, nominación y numeración ordinal la de "S.M. don Pedro II" [Aclamación de S.A.R. don Pedro de Borbón Dos Sicilias como rey titular de Navarra, S.M. don Pedro II.].


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JETON - CONMEMORACIÓN 97º CUMPLEAÑOS - 13/11/2014


Jetón o medalla emitida el 13/11/2014 con motivo del día del nonagésimo séptimo cumpleañ
os de S.M. doña Alicia, durante su vigésimo año de proclamación como reina titular de Navarra.

 

Anverso:

Leyenda: ALICIA DEI GRATIA REGINA NAVARRAE


Traducción: Alicia, por la Gracia de Dios reina de Navarra

Descripción: Escudo ovalado y coronado, con las armas heráldicas de Alicia en su condición de reina titular de Navarra; cortado con las armas matrimoniales reducidas de Borbón Dos Sicilias, las simplificadas de Parma y un cuartelado de Castilla y León, todo con escusón cuartelado dinástico de Navarra-Borbón Parma, y rodeando el conjunto un collar de cordel que recuerda su condición de reina viuda. En la orla la leyenda está separada por el hierro de la yeguada familiar "Flor de Lis".

Blasón: Escudo oval partido de dos trazos y cortado de uno. Primero cuartelado en aspa: en el 1º y 2º en campo de oro, cuatro palos de gules iguales entre sí a los espacios del campo; en el 3º y 4º en campo de plata, un águila de sable, coronada de oro, picada, linguada y membrada de gules. Segundo cuartel en campo de azur, tres flores de lis de oro puestas dos y una, y bordura de gules ornamentada de tres pendientes rectangulares del jefe. Tercer cuartel en campo de plata, una cruz potenzada de oro cantonada de cuatro crucetas del mismo metal. Cuarto cuartel en campo de oro, seis flores de lis de azur bien dispuestas. Quinto cuartel en campo de plata, una cruz patada de gules cantonada de cuatro águilas de sable. Sexto cuartelado en cruz: en el 1º y 4º en campo de gules, un castillo de oro aclarado de azur; en el 2º y 3º en campo de plata, un león rampante de púrpura, linguado y armado de oro. Sobre el todo escusón oval doblada su proporción heráldica con cuartelado en cruz: en el 1º y 4º en campo de azur, tres flores de lis de oro puestas dos y una, y bordura de gules cargada de ocho veneras de plata; en el 2º y 3º en campo de gules carbunclo cerrado pomelado de oro, cargado en su centro con una esmeralda de su color.
E
scudo rodeado de un collar de cordel de plata y timbrado con corona real cerrada navarra, que es un cerco de oro engastado alternativamente y desde el centro por cuatro rubís y cuatro zafiros intercalados por dos perlas puestas en palo, cubierto con bonete de gules, realzado alternativamente y desde el centro por cuatro flores de lis, ocho puntas terminadas en perla, y cuatro flores de hojas de acanto de oro, visibles tres, cuatro y dos respectivamente, sosteniendo las ocho flores de lis y hojas de acanto ocho diademas de oro, cada una cargada de tres volutas puestas en palo, que convergen en una flor de lis.

  Reverso:

Leyenda: XIII.NOVEMBRIS.MCMXVII XIII.NOVEMBRIS. MMXIV

Traducción: 13 de noviembre de 1917, 13 de noviembre de 2014.

Descripción: Busto de frente pamelado de Alicia I.

Predecesora

 Reyes de Navarra

Sucesor

MARÍA II
51º Reina Titular de Navarra 1950-1994

  

PEDRO II
53º Rey titular de Navarra 1974-1983

ALICIA I
52º Reina Titular de Navarra

1994-2017

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LÍNEA DE SUCESIÓN A LA CORONA:

El orden de sucesión a la titularidad del reino de Navarra por parte de la descendencia legítima de S.M. doña Alicia de Borbón Parma (q.e.p.d.) a fecha de su fallecimiento el 28 de marzo de 2017 [] es la siguiente:

0. S.A.R. don Carlos de Borbón Dos Sicilias (), príncipe de Navarra, infante de España y duque de Calabria. Nació en Lausana (Confederación Suiza) el 16 de enero de 1938 y falleció en Retuerta del Bullaque (provincia de Ciudad Real) el 5 de octubre de 2015[]. Contrajo matrimonio canónico el 12 de mayo de 1965 en la capilla real de san Luis de Dreux con la princesa doña Ana de Orleans. En aplicación del principio de representación le suceden sus descendientes legítimos, 1 varón y 4 féminas:

1. S.A.R. don Pedro de Borbón Dos Sicilias, príncipe de Navarra y duque de Calabria. Nació en Madrid el 16 de octubre de 1968. Contrajo canónico matrimonio el 30 de marzo de 2001 en la capilla del Real Club Puerta de Hierro de Madrid con doña Sofía Landaluce y Melgarejo. Son sus herederos en aplicación del principio de representación su descendiente primogénito legitimado (1 varón) y el resto de descendencia legítima (3 varones y 3 féminas):

2. S.A.R. don Jaime de Borbón Dos Sicilias, infante varón primogénito de Navarra y duque de Noto. Nació en Madrid el 26 de junio de 1993.
3. S.A.R. don Juan de Borbón Dos Sicilias, infante de Navarra. Nació en Madrid el 18 de abril de 2003.
4. S.A.R. don Pablo de Borbón Dos Sicilias, infante de Navarra. Nació en Madrid el 26 de junio de 2004.
5. S.A.R. don Pedro de Borbón Dos Sicilias, infante de Navarra. Nació en Ciudad Real el 3 de enero de 2007.
6. S.A.R. doña Sofía de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Ciudad Real el 12 de noviembre de 2008.
7. S.A.R. doña Blanca de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Ciudad Real el 7 de abril de 2011.
8. S.A.R. doña María de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Ciudad Real el 21  de abril de 2015.

9. S.A.R. doña Cristina de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Madrid el 15 de marzo de 1966. Contrajo canónico matrimonio el 15 de julio de 1994 en la finca "la Toledana" de Retuerta del Bullaque con don Pedro López-Quesada y Fernandez-Urrutia. Sus descendientes legítimos son 1 varón y 1 fémina:

10. Don Pedro Lopez-Quesada y de Bórbon-Dos Sicilias. Nació en Madrid el 1 de diciembre de 2003.
11.
Doña Victoria Lopez-Quesada y de Borbón-Dos Sicilias. Nació en Madrid el 17 de enero de 1997.

12. S.A.R. doña María Paloma de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Madrid el 5 de abril de 1967. Contrajo canónico matrimonio el 13 de julio de 1996 en la finca "la Toledana" de Retuerta del Bullaque con el archiduque don Simeón de Habsburgo-Lorena. Sus descendientes legítimos son 3 varones y 2 féminas:

13. Archiduque don Juan Rodolfo Antonio María de Habsburgo-Lorena y de Borbón-Dos Sicilias. Nació en Hohenems el 29 de octubre de 1997.
14. Archiduque don Luís Cristián Francisco María de Habsburgo-Lorena y de Borbón-Dos Sicilias. Nació en Grabs el 16 de noviembre de 1998.
15. Archiduque don Felipe José Cristián María de Habsburgo-Lorena y de Borbón-Dos Sicilias. Nació en Grabs el 15 de enero de 2007.
16. Archiduquesa doña Isabel Rocío Maravillas Lourdes de Habsburgo-Lorena y de Borbón-Dos Sicilias. Nació en Grabs el 14 de noviembre de 2000.
17. Archiduquesa doña Carlota Adelaida Teresa María de Habsburgo-Lorena y de Borbón-Dos Sicilias. Nació en Grabs el 16 de enero de 2003.

18. S.A.R. doña Inés de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Madrid el 20 de abril de 1971. Contrajo canónico matrimonio el 13 de octubre de 2001 en la parroquia de Santa Leocadia de Toledo con don Michele Carrelli Palombi dei Marchesi di Raiano. Sus descendientes legítimas son 2 féminas:

19. Doña Teresa Carrelli Palombi dei Marchesi di Raiano. Nació en Roma el 6 de diciembre de 2003.
20. Doña Blanca Carrelli Palombi dei Marchesi di Raiano. Nació en Roma el 11 de diciembre de 2005.

21. S.A.R. doña Victoria de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra. Nació en Madrid el 24 de mayo de 1976. Contrajo canónico matrimonio el 27 de septiembre de 2003 en el convento de la Asunción de Calatrava con don Markos Nomikos. Sus descendientes legítimos son 3 varones y 1 fémina:

22. Don Anastasios Nomikos. Nació en Atenas el 27 de mayo de 2005.
23. Don Carlos Nomikos. Nació en Atenas el 22 de septiembre de 2008.
24. Don Simeón Nomikos. Nació en Atenas el 20 de diciembre de 2012.
25. Doña Ana Nomikos. Nació en Roma el 11 de agosto de 2006.

26. S.A.R. doña Teresa de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra y duquesa de Salerno. Nació en Lausana (Confederación Suiza) el 16 de febrero de 1937. Contrajo canónico matrimonio el 16 de abril de 1961 en la basílica de Nuestra Señora de Atocha de Madrid con don Íñigo Moreno y de Arteaga. Sus descendientes legítimos son 3 varones y 4 féminas:

27. Don Rodrigo Moreno y de Borbón. Nació en Madrid el 1 de febrero de 1962. Sin descendencia.
28. Don Alfonso Moreno y de Borbón. Nació en Madrid el 19 de octubre de 1965. Contrajo canónico matrimonio el 18 de diciembre de 2000 en la iglesia arzobispal castrense de Madrid con Marta Calvo y Molezún. Sus descendientes legítimos son 1 varón y 1 fémina:

29. Don Iñigo Moreno y Calvo. Nació el 13 de junio de 2001.
30. Doña Lucía Moreno y Calvo. Nació en  enero de 2003.

31. Doña Alicia Moreno y de Borbón. Nació en Madrid el 6 de junio de 1964. Contrajo canónico matrimonio el 30 de junio de 1994 en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios de Colmenar Viejo con don José Hernández Eraso. Sus descendientes legítimos son 1 varón y 1 fémina:

32. Don Iñigo Hernández y Moreno. Nació en noviembre de 2000.
33. Doña Alejandra Hernández y Moreno. Nació en noviembre de 2000.

34. Doña Beatriz Moreno y de Borbón. Nació en Madrid el 10 de mayo de 1967. Contrajo canónico matrimonio el 16 de junio de 1995 en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora de Colmenar Viejo con don Lucas de Urquijo Fernández-Araoz. Sus descendientes legítimos son 1 varón y 1 fémina:

35. Don Juan Urquijo y Moreno. Nació en enero de 1999.
36. Doña Teresa Urquijo y Moreno. Nació en Madrid el 10 de octubre de 1996.

37. Doña Clara Moreno y de Borbón. Nació en Madrid el 14 de junio de 1971.
38. Doña Delia Moreno y de Borbón. Nació en Madrid el 30 de agosto de 1972. Contrajo canónico matrimonio en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora de Colmenar Viejo en junio de 2005 con don Álvaro de Ledesma y Sanchiz. Sus descendientes legítimos son 1 varón y 1 fémina:

39. Don Enrique de Ledesma Moreno. Nació en 2010.
40. Señora Ledesma Moreno. Nació el 5 de enero de 2009.

0. Don Fernando Moreno y de Borbón (†). Nació en Madrid el 8 de julio de 1969. Falleció en 2011 [] sin descendencia.

41. S.A.R. doña Inés María de Borbón Dos Sicilias, infanta de Navarra y duquesa de Siracusa. Nació en Ouchy (Confederación Suiza) el 18 de febrero de 1940. Contrajo canónico matrimonio el 21 de enero de 1965 en la iglesia de los Jerónimos de Madrid con don Luís Morales y Aguado. Sus descendientes legítimos son 1 varón y 4 féminas:

42. Don Manuel Morales y de Borbón. Nació en Madrid el 16 de diciembre de 1971.Contrajo canónico matrimonio el 18 de marzo de 2006 en el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid con doña Emma Ruiz de Acárate y García de Lomas. Su descendientes legítimos son 2 varones:

43. Don Luís de Morales y Ruiz de Azcárate. Nació en Madrid en febrero de 2009.
44. Don Juan de Morales y Ruiz de Azcárate. Nació en 2012.

45. Doña Isabel Morales y de Borbón. Nació en Madrid el 10 de abril de 1966. Contrajo canónico matrimonio el 23 de septiembre de 1995 en la capilla del cigarral del Santo Ángel Custodio de Toledo con don Joaquín Galán y Otamendi. Sus descendientes legítimas son 2 féminas:

46. Doña Carlota Galán y de Morales. Nació en marzo de 1998.
47. Doña Inés Galán y de Morales. Nació el 2 de enero de 2000.

48. Doña Eugenia Morales y de Borbón. Nació el 14 de diciembre de 1967. Si efectivamente contrajo matrimonio canónico en 2005 con don Iñigo María Valdenebro y García de Polavieja sus descendientes legitimados (un varón y una fémina) y legítimos (1 varón) son:

49. Don Gonzalo Valdenebro y de Morales. Nació en Madrid el 23 de noviembre de 1998.
50. Don Claudio Valdenebro y de Morales. Nació en 2011.
51. Doña Jimena Valdenebro y de Morales. Nació en 2002.

52. Doña Sonia Morales y de Borbón. Nació en Madrid el 9 de diciembre de 1969. Contrajo canónico matrimonio el 29 de abril de 2000 en la iglesia de San Vicente Mártir de Sigüenza con don Alejandro García-Atance y Leurquín. Los legítimos descendientes concebidos por los cónyuges son 1 varón y 1 fémina:

53. Don Iñigo García-Atance y de Morales. Nació en Madrid el 12 de agosto de 2000.
54. Doña Sofía García-Atance y de Morales. Nació en Madrid el 24 de diciembre de 2001.

55. Doña Mencía Morales y de Borbón. Nació en Madrid el 25 de noviembre de 1976. Sin descendencia.

 

 

Fuentes y bibliografía

Almanach de Gotha. Annuaire généalogique, diplomatique et Statistique - 1850 (87e année), 1851 (88e année), 1882 (119e année), 1883 (220e année), 1894 (131e année), 1895 (132e année), 1901 (138e année), 1902 (139e année), 1903 (140e année), 1908 (145e année), 1909 (146e année), 1910 (147e année)

Archives de actes de naissances de la commune de Biarritz - années 1875, 1880 et 1882

Registro Civil de Palacio - Madrid, sección 4ª, tomo I, folio 1 - 07/02/1901

ABC 18/11/1907, 01/03/1920, 23/05/1928, 13/07/1928, 05/04/1933, 13/10/1935, 17/04/1936, 22/04/1936, 12/05/1949, 20/06/1952, 14/10/1959, 16/04/1961, 21/06/1962, 31/01/1964, 04/02/1964, 05/02/1964, 08/02/1964, 30/01/1965, 13/05/1965, 22/05/1965, 12/04/1966, 14/10/1972, 21/10/1972, 27/11/1974, 27/04/1975, 16/10/1992, 19/01/1993, 28/06/1993, 17/07/1994, 17/06/1995, 12/12/1995, 23/03/2008, 07/04/2010, 04/06/2016, 17/06/2016, 29/10/2016, 28/03/2017, 29/03/2017

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Wiener Sonn- und Montags-Zeitung - 02/03/1936

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Ignacio Romero Raizábal - “¿Boinas rojas en Austria. Reportaje sentimental” - 1936

ABC Sevilla 17/04/1936, 08/01/1960, 04/02/1964

Wiener Salonblatt - 03/05/1936, 27/06/1937

Boletín Oficial del Estado - “Núm. 160 Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado” 09/06/1947, “Real Decreto 54/1977” 21/01/1977, “Constitución Española” 29/12/1978, “Real Decreto 2412/1994” 17/12/1994

Noticiarios y Documentales - nº333 - 23/05/1949, nº1386 - 28/07/1969

Fernando Polo - “¿Quién es el rey? La actual sucesión dinástica en la Monarquía española” - 1949

Hidalguía, números 39 (año 1960), 62 (año 1964), 86 (año 1968), 107 (año 1971), 127 (año 1974), y 286-287 (año 2001)

Historicus, Corriere Constantiniano - Num.1 - Enero-marzo 1960

Bolletino del S.M.O. Constantiniano di San Giorgio - 1961, 1962

Domingos de Araujo Affonso, Hubert Cuny, Simon Konarski, Alberto de Mestas et Baron Hervé Pinoteau - “Le sang de Lous XIV” - 1961

José Gutiérrez-Ravé - “El conde de Barcelona” - 1962

Marqués de Villareal de Álava - “La maison Royale des Deux Siciles, l’ordre Constantinien de Saint Georges et l’ordre de Saint Janvier” - 1964

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Montejurra, Dios-Patria-Fueros-Rey, nº36 - “Monarquía insobornable” - abril 1968

C. Arnold McNaughton - “The Book of Kings: A Royal Genealogy” - 1973

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Laureano López Rodó - “La larga marcha hacia la Monarquía” - 1978

Françoise Laot - Reportaje a Carlos de Borbón - 1980

Pilar Ferrer - Reportaje “el rey es humanamente fantástico” - 18/01/1981

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Juan Balansó - “La familia rival” - 1994

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Publico.es - “Un primo del rey alega incapacidad mental para no ser embargado” - 04/03/2011

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Senescalía de la Casa Real Navarra - “Dossier con las normas de sucesión del Reino de Navarra y árbol genealógico comentado con motivo del 98º aniversario del nacimiento de la reina titular” - 13/11/2015

eldiario.es - “Este es el testamento de Alfonso de Borbón-Dos Sicilias” - 07/06/2016

El Coto de Caza - “Arrancamos la semala felicitando a SAR Doña Alicia que ayer cumplió 99 años (...)” Facebook.es - 14/11/2016

Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid - “Ceremonia de investidura como Protectores de este Real Cuerpo de SS.AA.RR los Duques de Calabria y de S.A.R. la Infanta Doña Alicia de Borbón-Parma” - 23/11/2016

Íñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna - “Llanto por una infanta de España” ABC - 29/03/2017

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(*) Fe de erratas:

En la actualización de la página del 13/11/2014 se indicaba por error que el infante Alfonso de Borbón y Borbón “asumió (…) las armas heráldicas completas de las Dos Sicilias como soberano de aquel reino ”. El dato, incorrecto, lo habíamos obtenido de una referencia incluida en una publicación ajena [] y aunque hemos intentando verificar la identificación de Alfonso con las armas heráldicas completas del reino de las Dos Sicilias durante el periodo 1960-1964 no hemos encontrado constancia documental que avale su utilización por parte del infante. Ante la falta de pruebas hemos decidido eliminar la comentada referencia. A falta de que se nos facilite documentación de contraste hemos llegado a las siguientes conclusiones: 

  • Desde su renuncia el infante Carlos Tancredo, padre de Alfonso, no utilizó las armas de las Dos Sicilias e hizo suyas las Armas de España, tanto en su versión dinástica[,,], simplificada[], o Grandes Armas[];
     

  • Que el infante Alfonso no utilizó las armas plenas de las Dos Sicilias y que la representación heráldica mas cercana al ámbito del pretendiente Alfonso (periodo 1960-1964) es la publicación del Marqués de Villareal de Álava - “La maison Royale des Deux Siciles, l’ordre Constantinien de Saint Georges et l’ordre de Saint Janvier”, publicada en 1964 para cuya portada se había diseñado un escudo para el pretendiente Alfonso inspirado en las armas del rey Carlos III a través de un cuartelado en las que []; En el 1 terciado con las armas de Sicilia, Nápoles y Jerusalén; en el 2 y 3 un cuartelado con la disposición utilizada por primera vez en 1869, es decir, Castilla, León, Aragón y Navarra; en el 4 las armas del 1 invertidas en orden; sobre el todo escusón Borbón-Anjou, al timbre corona cerrada española, y curiosamente ninguna condecoración o collar, ni tan siquiera de las órdenes de las que se auto proclamó Gran Maestre (Orden Constantiniana de San Jorge y Orden de San Jenaro). Ya en páginas interiores volverá a aparecer el escudo [], esta vez rodeado por los collares de la Orden del Toisón de Oro y el de la Orden Constantiniana de San Jorge. Así mismo, en su sepulcro de El Escorial [] y para toda la eternidad Alfonso está representado por las Grandes Armas de España (y no con las armas de las Dos Sicilias) con un único collar del toisón de oro. Coetáneamente el resto de la familia de las Dos Sicilias, confrontada con las pretensiones de Alfonso, seguían identificándose con las armas completas de las Dos Sicilias [,].
     

  • Que el hijo de Alfonso, el infante Carlos, era identificado heráldicamente tanto en Europa como en España por el ya comentado escudo terciado, alterándolo ligeramente al desechar por una parte el escusón y disminuyendo a tres el sembrado de lises, y por otra cosiendo al jefe el travesaño horizontal del lambel del segundo cuartel, obteniendo como resultado un terciado de Sicilia, Nápoles-Borbón-Anjou y Jerusalén []. Y también que el infante Carlos empezó a utilizar las armas completas de las Dos Sicilias con posterioridad al fallecimiento de su padre Alfonso (†1964) [].