NOMBRE COMPLETOEnrique María Alberto Fernando Carlos Pío Luis Antonio de Borbón-Parma, Borbón-Dos Sicilias, Borbón y Habsburgo-Teschen. Titulación extranjera: duque de Parma, príncipe de Parma INFORMACIÓN PERSONAL
Nacimiento:
13 de junio de 1873,
Castillo de Wartegg en Rorschacherberg (Confederación Suiza) INTITULACIONES Y MENCIONES:
(1906)
(1909)
(1913)
(1914)
S.M. don Enrique V fue el XLVI depositario de los derechos dinásticos del Reino de Navarra y por mandato imprescriptible de sangre descendiente directo de sus reyes Enneco "Arista" [i], García Ennecones [ii], Fortún Garcés [iii], García Sánchez [v], Sancho "Abarca" [vi], García "el Tembloroso" [vii], Sancho "el Mayor" [viii], García "el de Nájera" [ix], García "el Restaurador" [xiv], Sancho "el Sabio" [xv], Teobaldo "el Trovador" [xvii], Enrique "el Gordo" [xix], Juana "de Champaña" [xx], Luis "el Hutín" [xxi], Juana "de Navarra" [xxv], Carlos "el Justiciero" [xxvi], Carlos "el Noble" [xxvii], Blanca "de Navarra" [xxviii] y Juan "el Usurpador" [xxix], Leonor "de Navarra" [xxx], Catalina "de Foix" [xxxii], Enrique "el Sangüesino" [xxxiii], Juana "de Albret" [xxxiv], Enrique "el Bearnés" [xxxv], Luis "el Justo" [xxxvi], Luis "el Grande" [xxxvii], Luis "el Bienamado" [xxxviii], Carlos "de Artois" [xliii] y Roberto "de Parma" [xlv]. MATRIMONIO Y DESCENDENCIA:
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El duque de Parma y rey titular de Navarra S.M. don Roberto I, padre de don Enrique, fue uno de los hombres más ricos de finales del siglo XIX pero la fortuna le fue esquiva con su progenie.
Después de quedarse viudo y de recibir en 1883 de su difunto tío S.M. don
Enrique IV la imprescriptible
legitimidad y herencia dinástica de la Corona navarra, S.M. don Roberto se casó en segundas nupcias con
la infanta María Antonia de Braganza (hija del rey de Portugal) en 1884 de la que
tuvo otros 12 hijos, de los cuales ninguno desarrolló los trastornos
genéticos de sus medio hermanos. Menos de cuatro meses después de la muerte
de Roberto I, padre de S.M. don Enrique V "el Discapacitado", y a petición de su segunda mujer la duquesa viuda María Antonia
de Braganza con la aquiescencia de su hijastro y hermano de SM. don Enrique
V el príncipe Elías, el gran mariscal de
la Corte Austriaca declara "legalmente incompetentes" a seis de los hijos
del primer matrimonio de Roberto I tras ser facultativamente analizados
y manifestar muestras de deficiencia mental. La invalidez legal declarada
por la Corte Austriaca de
Luisa María, S.M. don Enrique V, María Inmaculada, José, María Teresa y María Pía de
Borbón Parma no injería en las
prerrogativas y derechos nobiliarios de la familia, por lo que respetando el testamento de
S.M. el difunto don Roberto I el hermano benjamín sano de los
inhabilitados, don Elías, asumía funcionalmente una regencia sobre los
derechos dinásticos sin perjuicio de acatar formalmente la titularidad dinástica
del ducado de parma y reino de Navarra de su
discapacitado hermano mayor S.M. don Enrique V. Por otra parte la viuda del difunto, doña María Antonia de Braganza,
asumió
la tutela de todos los hijastros impedidos incluyendo a S.M. el primogénito
don Enrique V, que vivirán apartados del trato
social. El propio emperador austrohúngaro S.M.I.R don Franciscó José I ya había mostrado,
en vida del patriarca don Roberto I, sus preferencias dentro de los miembros
de la familia nombrando caballero de la orden del Toisón de Oro al príncipe Elías de Borbón Parma
el 19 de marzo 1907
[
En su testamento
S.M. don Roberto I dictaminó ser enterrado en la capilla adosada a la "Villa Borbone"
[
El matrimonio de don Elías y doña María Ana vivía desahogado en lo económico
y disfrutaba de un elevado tren de vida.
Don Elías, que ejercía la función dinástica de regente y gestionaba el
caudal de su difunto padre S.M. don Roberto I, compaginaba su profesión de militar del imperio austrohúngaro con su gran afición por el motor y el
pilotaje de coches de carreras, afición reservada por aquel entonces solo para unos pocos adinerados y privilegiados.
Era habitual ver a don Elías involucrado en el mundillo de los rallys y participó como piloto en algunas competiciones
a bordo de su flamante Austro-Daimler
[
Sin embargo, en otoño de 1912 la relativa tranquilidad del
matrimonio se vio seriamente afectada.
El hijo varón primogénito de la pareja, el príncipe Carlos Luis
[ El fallecimiento del primogénito y heredero de don Elías de Borbón Parma no alteraba la condición de regente del afligido padre, que al no ser el primogénito de la familia preservaba con el ejercicio de la regencia el derecho dinástico de sus dos hermanos mayores S.M. el titular don Enrique V y el príncipe heredero don José. Con gran dignidad don Elías, príncipe de Parma e infante de Navarra, declinó honores y prerrogativas que en derecho correspondían ejercer a su hermano mayor S.M. don Enrique V "el Discapacitado". Así, decidió no conceder ni distribuir ni en su nombre ni en el de su hermano las órdenes del ducado de Parma como hiciera su padre el difunto don Roberto I, verbigracia las insignias de la Orden Constantiana de San Jorge, la del Orden de San Jorge al Mérito Militar o las de la Orden del Mérito de San Luis de Parma, uno de los pocos actos de soberanía que podría ejercer el Jefe de la Casa Ducal en el exilio. Al tener dos hermanos mayores dinastas don Elías tampoco fue creado infante de España, dignidad reservada históricamente al primogénito de la Casa Ducal de Parma. Don Elías también declinó explícitamente a su vez el ofrecimiento del Toisón español que le hizo el rey Alfonso XIII por no contrariar el Toisón austriaco que previamente ya le había otorgado el emperador Franciscó José I. En contraprestación sí aceptó el cruzamiento como Caballero de la Órden Militar de Santiago que le ofreció el rey de España Alfonso XIII. A tal efecto viajó don Elías de Borbón Parma con su esposa María Ana de Habsburgo-Lorena hasta España. Vestido con el uniforme del regimiento austriaco al que pertenece y con el apadrinamiento del infante Don Fernando el 1 de abril de 1914 al príncipe de Parma le calzaron las espuelas los duques de Tamames y de Béjar, y el rey Alfonso XIII en su condición de Gran Maestre de la Órden Militar de Santiago le tomó juramento y le ciñó la espada armándolo caballero con el capítulo de la Orden de Santiago como testigos en la iglesia de las Comendadoras de Madrid. Terminada la ceremonia y desplazados al Palacio Real de Madrid don Elías se fotografió con el uniforme de la orden.
Por otro lado y a nivel internacional, las tensiones entre las diferentes potencias europeas se van haciendo insostenibles y se barrunta el inicio de una contienda bélica. 23 días después de que don Elías y doña María Ana montaran en Madrid en el sudexpreso que marchó atravesando San Sebastián, Biarritz y Burdeos con destino a Viena, el heredero a la corona del Imperio austrohúngaro el archiduque Francisco Fernando y su esposa fueron asesinados en Sarajevo por el nacionalista servo-bosnio Gavrilo Princip propiciando el desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial. El estallido de la Gran Guerra obligará al posicionamiento político de las distintas ramas de la familia Borbón Parma en la que Elías ejerce como regente y jefe de la Casa de Parma, en nombre de su impedido hermano S.M. don Enrique V "el Discapacitado". Elías (fruto del primer matrimonio del difunto patriarca Roberto I de Parma con María Pía de Borbón Dos Sicilias) estaba casado con la segunda de las hijas del Comandante Supremo del Ejército Austriaco, el archiduque Federico de Austria, duque de Teschen. Por lo que por fidelidad hacia su mujer y su suegro Elías termina decantándose por luchar en la guerra en el bando de de las potencias centrales (imperio alemán, Reino de Bulgaria e imperio austrohúngaro) con la única condición de no ser enviado, bajo ningún concepto, a luchar directamente al frente de Francia, contra el ejército francés, de donde el era dinásticamente originario. Con todo ello, Elías de Borbón Parma contaba con la graduación de coronel del ejército austriaco.
Encrucijada entre la Tercera República Francesa y el Imperio Alemán, desde el principio del conflicto bélico el Reino de Bélgica se había proclamado Estado neutral, condición que no fue respetada por los alemanes que pronto invadieron militarmente territorio belga tratando de atacar Francia por el camino más fácil. La violación de la soberanía belga y del artículo VII del Tratado de Londres de 1839 terminó por decantar la participación de los hermanos Sixto y Francisco Javier en favor de las potencias Aliadas de la "Triple Entente" (Francia, Reino Unido, e imperio ruso) propiciando que se enrolaran en agosto de 1915 en el ejército belga. Ambos hermanos se beneficiaron de la protección que les otorgaba su parentesco por vía materna con su prima carnal la reina consorte de los belgas, S.M. la reina Isabel (1876-†1965), incorporándose ambos hermanos en las Fuerzas Terrestres del ejército belga con graduaciones de subteniente y teniente de artillería.
Por otro lado y al participar Elías
en la incipiente contienda bélica del lado del imperio austrohúngaro, país
al que Francia había declarado la guerra el 11 de agosto de 1914, el regente
de la Casa de Parma asumía el riesgo de que el gobierno galo le aplicara las
disposiciones legales vigentes en tiempos de guerra y comenzase un largo y costoso
procedimiento judicial que podría acabar con la expropiación del castillo de Chambord,
propiedad de Elías a tenor del reparto de herencia familiar del patriarca
S.M. don Roberto I consensuado en 1910 y que a su vez provenía del caudal
del difunto tío-abuelo de Elías S.M. don
Enrique IV "de Chambord",
al considerarse propiedad extranjera en territorio francés. Durante el
primer año de guerra los malos augurios irán tomando forma y Elías de
Borbón Parma, enemigo austriaco alzado en armas a vista del gobierno
francés, aparece nombrado en el censo de extranjeros alemanes y
austrohúngaros con propiedades en el país galo publicado en el diario
oficial de la República Francesa del 15/08/1915 [ Durante la guerra al hermano de S.M. don Enrique V, don Elías de Borbón Parma, lo destinaron en calidad de oficial austríaco al frente italiano donde se sucedían una serie de batallas contra los ejércitos del Reino de Italia, que ante la posibilidad de incorporar a su territorio algunas zonas del imperio austríaco con tradicional presencia lingüística italiana el 23 de mayo de 1915 declaró la guerra al Imperio austrohúngaro. Casi desde el principio el frente italiano se empantanó en una guerra de trincheras y don Elías no tuvo mayor protagonismo en la contienda. Por contra y enrolados en el ejército belga los medio hermanos de S.M. don Enrique V, don Sixto y don Francisco Javier de Borbón Parma, sí tuvieron un papel protagonista como agentes diplomáticos cuando la guerra avanzaba ya hacia su cuarto año, ya que en 1917 su cuñado el emperador del imperio austrohúngaro S.M.I.R. don Carlos I de Habsburgo-Lorena entró en secreto en fallidas negociaciones de una paz separada con Francia 46.69 a espaldas de su aliado el Imperio alemán utilizando como intermediarios a don Sixto y a don Francisco Javier, hermanos de S.M.I.R. la emperatriz Zita de Borbón Parma.
Finalmente
el
armisticio de Compiègne del 11 de noviembre de 1918 puso
punto y final
a la Gran Guerra tras más de 4 años de batallas que se saldó con 9 millones
de fallecidos y niveles de destrucción sin precedentes en la historia del
hombre, y con la
contundente derrota de las potencias centrales. Una de las consecuencias
políticas de la Gran Guerra fue la desmembración del imperio
austrohúngaro por el que Elías había empuñado las armas debilitando y mermando tanto las
finanzas familiares como su autoridad como jefe delegado de la Casa de Parma,
situación que aprovechan sus medio hermanos encabezados por Sixto y
Francisco Javier de Borbón Parma [ El proceso de expropiación del castillo de Chambord se iniciará en 1919, una vez finalizada la contienda y dimanante del Tratado de Saint-Germain-en-Laye. Así como el derecho austrohúngaro reconocía a través de la institución del mayorazgo la transmisión en herencia de la plenitud del castillo de Chambord a favor de Elías, las leyes francesas promovían la igualdad entre hermanos en el reparto de los caudales provenientes de herencias y no reconocían la institución del mayorazgo. Sixto y Francisco Javier, al verse presuntamente amparados por la diferente legislación existente en Austria y en Francia se personan en el procedimiento en contra de los intereses de su medio hermano Elías alegando ilicitud de acuerdo con las leyes francesas en el desigual reparto consensuado en el pacto familiar de 1910 para la distribución de la herencia del patriarca Roberto I. Con esta maniobra Sixto y Javier pretendían obtener de los tribunales galos un beneficio y porcentaje de propiedad del castillo de Chambord, patrimonio legado por su difunto padre, a costa de su medio hermano el regente de la Casa de Parma. Simultáneamente y sin solución de continuidad el 25 de diciembre de 1922 Elías es requerido ante el tribunal civil de Viena para atender una acción civil interpuesta contra él por su madrastra la duquesa viuda de Parma que le interpone una demanda de 137.245 coronas al mes, montante originado por el incumplimiento, desde la fecha del armisticio de la Gran Guerra, en los pagos mensuales de rentas con arreglo a lo que se dispuso en el pacto familiar de 1910. El juicio por la propiedad del castillo de Chambord se inició en la ciudad de Blois, distante en poco mas de 15 kilómetros del discutido castillo, y desde el principio se presumía que su discurrir iba a ser largo en el tiempo y muy tedioso. Elías encargó su defensa jurídica al letrado ébroïciense don Charles Alfred Georges Loche quien tenía por delante la doble misión de evitar la expropiación del castillo de Chambord por parte del gobierno francés probando ante el tribunal civil que su defendido no había adquirido nunca la nacionalidad austriaca, y a su vez la de preservar el reconocimiento de Elías como único heredero del castillo de Chambord frente a las pretensiones de reparto del bien por parte de sus medio hermanos Sixto y Javier. Por contra, la acusación gala consistía en el razonamiento de que el castillo de Chambord, eventualmente confiscado por Francia, era propiedad en territorio galo de un ciudadano austriaco con rango de militar y por lo tanto susceptible a una expropiación forzosa de acuerdo con las cláusulas de paz que se vio obligada a firmar tras la Primera Guerra Mundial la joven "República de Austria Alemana" en el contexto de los Tratados de Saint-Germain-en-Laye y desmembración del militarmente derrotado imperio austrohúngaro. El abogado de la defensa de Elías, el señor Georges Loche, debía argumentar con solidez que la residencia habitual de Elías tanto en Schwarzau como en Viena (Austria), que su enrolamiento en el ejército austrohúngaro, y que el haber participado en la defensa militar de aquel imperio no eran causa suficiente como para atribuirle la nacionalidad austriaca, que por otra parte Elías nunca obtuvo ni solicitó. Para consolidar su argumento defensivo el letrado Loche necesitaba que Elías renegara de sus vínculos austriacos y ponderar aspectos que les eran favorables, verbigracia; la nacionalidad parmesana a la que su Padre Roberto I nunca renunció, ni siquiera tras el expolio de soberanía sufrido en su ducado el 27 de mayo de 1859 tras ser invadida por tropas garibaldinas, y la cual mantuvo en su posterior exilio en territorio austrohúngaro en el que por deferencia del emperador Francisco José I conservaba los honores debidos a su condición de infante de España y la calidad de soberano extranjero, sin llegar a adoptar nunca la nacionalidad austriaca ni por supuesto la italiana; o airear el nacimiento del propio Elías en territorio francés, concretamente en la localidad vasco francesa de Biarritz52.8; o sacar a relucir mediante extensas disertaciones históricas el origen español de la dinastía Borbón Parma. Precisamente
para
beneficiarse y consolidar el vínculo de Elías con España, país declarado no
beligerante durante la Gran Guerra, el 12 de
julio de 1920 se envía una petición al monarca hispano Alfonso XIII solicitando
el reconocimiento de la nacionalidad española para el príncipe parmesano don Elías de
Borbón Parma. El hecho de no instar simplemente la nacionalidad española sino
el reconocimiento de la misma para el regente de Parma no es un detalle baladí, ya que
implícitamente daba a entender que
Elías ya disponía de la misma antes de participar en la Gran Guerra y
desacreditaba la pretendida nacionalidad austriaca que le atribuía el
gobierno galo como excusa para expropiarle el castillo de Chambord. El rey de España
recoge el guante lanzado por Elías y en un guiño a su coartada promulgará
desde San Sebastián el 18 de agosto de 1920 un decreto real [
En síntesis, la contienda familiar y los pleitos
fratricidas por la propiedad del castillo francés de Chambord, buque
insignia de la herencia recibida por parte del último miembro de la rama
primogénita de los Borbones [
También vivía ajena a las disputas debido a su corta edad una de sus sobrinas, doña Alicia, cuarta hija de don Elías y doña María Anna. La joven Alicia crecía feliz junto a sus padres y hermanos en el palacio austriaco de Schwarzau, residencia habitual en Austria del regente de la familia Borbón Parma don Elías, a unos 55 kilómetros de Viena. Desde los 5 años Alicia mostró afición por la caza que su abuelo materno el archiduque don Federico de Habsburgo-Lorena le había inculcado, y acompañaba a su padre don Elías por diversas cacerías en los bosques y fincas paternas de "Buchberg", "Gshöder" y "Glasshütte" en Austria, y el gran coto húngaro del "dominio de Belye" junto al Danubio53.1, propiedad de su abuelo y confiscado posteriormente por el Gobierno yugoslavo. La colegiala Alicia obtuvo su primer trofeo de caza en 1925, contando 12 años; un corzo con una mancha blanca en una pata. Agraciada con una muy buena puntería, la actividad cinegética sería una constante en su vida.
Muy lejos de Austria, en la corte madrileña de Alfonso
XIII existía un infante segundón, soltero, y ya entrado en años, conocido
familiarmente con el apelativo de "Bebito". Se trataba de Alfonso de Borbón
y Borbón que acababa de ser rechazado por la princesa Isabel de
Orleans-Braganza en su petición de mano. Alfonso era el primogénito de la
Princesa de Asturias María de las Mercedes de Borbón y Habsburgo-Lorena y
del Príncipe Carlos Tancredo de Borbón y Borbón
[ Y es que don Carlos Tancredo era hijo del Jefe del extinto Reino de las Dos Sicilias, don Alfonso conde de Caserta, quien vivía exiliado en la localidad francesa de Cannes debido a que el rey italiano Víctor Manuel II de Saboya mantenía confiscados y expropiados todos los bienes familiares de la regia estirpe de los Borbón Dos Sicilias tras la anexión militar del reino de aquellos al recientemente unificado y establecido Reino de Italia.
Al igual que su hermano mayor
el duque de Calabria don Fernando Pío, don Carlos Tancredo decidió hacer
carrera militar
en el ejército
español para lo cual necesitó autorización expresa de la reina regente María Cristina
obteniendo la venia para que Carlos Tancredo pudiera enrolarse finalmente el 1 de septiembre de 1889 y estudiar entre otras en la Academia de Artillería del
Ejército de Tierra Español de
Segovia.
Por derecho de nacimiento
Carlos Tancredo era príncipe de las Dos Sicilias y heredero
tras su hermano mayor el duque de Calabria don Fernando Pío al desaparecido Reino de las Dos Sicilias,
y al hacerse pública52.23
su intención de casamiento con la Princesa de Asturias
doña María de las Mercedes (por ende sucesora del rey de España) también podría
alcanzar el trono del
Reino de España en calidad de consorte. La compatibilidad de las coronas de
España y de las Dos Sicilias está regulada por una "Pragmática Sanción", que
no es sino una ley o prerrogativa legislativa promulgada directamente por el
rey, cuya entrada en vigor no requiere del concurso ni aprobación de las
Cortes. En la "Pragmática Sanción
de Carlos III del 6 de octubre de 1759"
[
Los ahora inhábiles derechos
de Carlos Tancredo a la jefatura de la Casa Real de las Dos Sicilias se
hubieran vuelto igualmente remotos de no producirse su renuncia, ya que tan solo siete meses
después de la boda de los príncipes de Asturias, el 7 de septiembre de 1901,
nació en un hotel situado en la "Avenida de Cacho" del Sardinero
en Santander el primer hijo varón
del duque de Calabria don Fernando Pío, heredero a la Corona del Reino de
las Dos Sicilias. Al nuevo príncipe de las Dos Sicilias lo bautizaron con el nombre Rogelio, Ruggiero en italiano [
Los recién casados
junto a los hijos de Carlos habidos de su primer matrimonio, el infante
Alfonso y la infanta Isabel Alfonsa, se establecieron en el “Palacio de
Villamejor”
[
El infante Carlos, su segunda mujer, los dos infantes
habidos de su primer matrimonio y los cuatro príncipes del segundo
continuaron residiendo en Madrid
hasta que el rey
Alfonso XIII ascendió al infante Carlos en 1921 de teniente general a
capitán general de la II región militar. El ascenso obligó el traslado a la
capital andaluza
[ Por aquel entonces tanto el poder gubernamental en Cataluña como el régimen monárquico de Alfonso XIII estaba muy debilitado al haber permitido un periodo dictatorial de la mano del militar don Miguel Primo de Rivera (1923-1930) y fracasar seguidamente un intento de restauración constitucional que se conoció como "dictablanda" del general Berenguer (1930-1931). En febrero de 1931 el rey Alfonso XIII puso fin a la "dictablanda" y nombró nuevo presidente al almirante Juan Bautista Aznar, que propuso un nuevo calendario electoral con el fin de volver nuevamente a la senda constitucional y parlamentaria. Para el domingo 12 de abril de 1931 se convocaron elecciones municipales en España, que si bien obtuvieron unos resultados parciales de 22.150 concejales monárquicos y apenas 5.875 concejales para las diferentes iniciativas republicanas, quedando 52.000 puestos aún sin determinar, las elecciones suponían a la Corona una amplia derrota en los núcleos urbanos. Los pésimos resultados de los partidos tradicionales iniciaron una reacción en cadena, que desembocaron en la proclamación de la Segunda República e izada de la nueva bandera tricolor a las 6:30 de la mañana en la localidad guipuzcoana de Eibar y la abolición de la monarquía el 14 de abril de 1931. El hasta entonces rey de España Alfonso XIII optó por no batallar con las armas la proclamación de la República para evitar una Guerra Civil, y partió esa misma noche pacíficamente del Palacio Real de Madrid hacia el exilio en coche en dirección Cartagena para embarcar una vez allí de madrugada en el buque de guerra “Príncipe Alfonso” con destino a Marsella. El resto de su familia, la familia Real, se exiliaría al día siguiente 15 de abril en tren dirección a Hendaya, salvo el infante Juan que lo hizo en barco desde Cádiz hasta la británica Gibraltar, embarcando nuevamente allí para terminar desembarcando en Marsella. El punto final de encuentro acordado para toda la familia real española fue París.
A fecha de la
proclamación de la Segunda República en España el 13 de abril de 1931 el
infante Carlos Tancredo y el grueso de su familia se encontraban en Sevilla.
Tanto el patriarca como su hijo primogénito abandonaron la carrera militar
[ No tardaron en acordarse de las austriacas hijas célibes de Elías de Parma, que para aquel entonces ya había zanjado a su favor el familiar, largo, y costoso pleito judicial por la titularidad del castillo de Chambord, en contra de los intereses de sus medio hermanos Sixto y Javier. Primeramente el 29 de febrero de 1928 el Tribunal de Apelación de Orleans y posteriormente y de manera definitiva el 13 de abril de 1932 el Tribunal de Casación de París sentenciaron que el único propietario del castillo de Chambord era don Elías de Borbón Parma, reconociendo por lo tanto la legalidad del mayorazgo acordado en 1910 para la distribución de la herencia de S.M. don Roberto I. Sin embargo la sentencia no agradó a ningún miembro de la familia de Borbón Parma y todos salieron perjudicados del proceso judicial, ya que sin solución de continuidad el Estado francés se negó a reintegrar la propiedad del castillo a Don Elías; valiéndose de un discutible derecho preferente de compra del castillo, el Estado galo obligó a su legítimo dueño la cesión de la propiedad a favor del Estado francés a cambio de una innegociable indemnización de 11.000.000 de francos. Si bien esta cantidad recibida por Elías en 1932 suponía el 220% del valor estimado del castillo en el pacto familiar de 1910 (valorado por aquel entonces en 5.000.000 de francos), realmente quedaba muy lejos de los 30.000.000 de francos en moneda constante con los que el Estado galo debería haber indemnizado al padre de Alicia de Borbón Parma en 1932.
Para urdir un matrimonio
concertado entre el primogénito de don Carlos Tancredo, el infante Alfonso
que contaba ya 35 años, con una de las
hijas mayores del acaudalado pero a la vez expoliado don Elías de Borbón
Parma llamada María Francisca, de 29 años, el casadero
Alfonso viajó hasta tierras austriacas con la excusa de participar en
una cacería. Pero una vez allí conoció a una de las hermanas menores de María Francisca, llamada Alicia (de 19 años [
Los novios celebraron igualmente una gran recepción en el palacio vienés de la Albertina (Albrechspalais). Entre los asistentes al evento nupcial46.26 estuvieron el hijo de Alfonso XIII el infante don Juan y su esposa María de las Mercedes, medio hermana del novio; el archiduque Francisco Salvador, yerno del ex emperador Francisco José; los hermanos de la novia los príncipes Roberto, Francisco, Isabel, María y Juana de Borbón Parma; la princesa Epifanía de Bélgica; desde Cannes llegaron la princesa Pía de Orleans Braganza y sus dos hijos, la condesa de Caserta, la princesa Josefa de Borbón, y la princesa Carolina de Borbón Zamoyska; y desde la localidad vasco francesa de Ziburu llegaron los infantes de Gracia de España don Fernando de Baviera y su segunda esposa doña María Luisa. El ambiente festivo y distendido de los invitados no anunciaba ni anticipaba ningún presagio que tres meses después estallaría la Guerra Civil en España. El feliz enlace también acarreó nuevas distinciones honoríficas; Dña. Alicia era princesa de Parma ya que nació en 1917 siendo hija de un príncipe de Parma (su padre Elías era hijo del duque de Parma don Roberto I), que por aquel entonces ejercía como regente por incapacidad de su hermano mayor S.M. don Enrique V, duque titular de Parma y depositario de los derechos dinásticos al Reino de Navarra a la muerte de su padre el rey titular S.M. don Roberto I. Alicia era princesa pero no sucesora del ducado de Parma ya que en el mismo es de aplicación la ley sálica, norma que impide que los derechos dinásticos sobre el ducado puedan ser heredados y transmitidos por mujeres. El recién adquirido vínculo matrimonial con el infante don Alfonso de Borbón y Borbón le reportó a Alicia varias prebendas nobiliarias españolas, ya que Alfonso XIII le otorgó el reconocimiento y tratamiento de "Infanta de Gracia" y la "Banda de la Real Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa" al tiempo del reciente enlace con el infante Alfonso. A fecha de su boda, las posibilidades de Alicia de acceso a la titularidad del reino navarro eran remotas ya que ocupaba el octavo puesto en la línea de sucesión, detrás de su impedido tío el príncipe José (depositario de los derechos de sucesión), de su padre Elías, y de sus hermanos los príncipes de Parma Roberto, Francisco, Isabel, María y Juana, por éste orden. El contrayente y nuevo esposo, por su parte, nació el 30/11/1901 en el Palacio Real de Madrid con los títulos de Infante de España por un lado (por su condición de hijo de una princesa heredera a la Corona española ya que su madre María de las Mercedes fue princesa de Asturias desde su nacimiento hasta su muerte), y con el título de príncipe de Borbón por otro (por su condición de hijo del príncipe Carlos Tancredo, sin derecho a reinar ni suceder los privilegios del Reino de las Dos Sicilias). No contando ni un año de edad su tío el rey Alfonso XIII le concedió en 1901 la distinción del Toisón de Oro como recompensa por la inquebrantable fidelidad que su padre Carlos Tancredo tenía siempre hacia el monarca español.
Tras la prematura muerte de la madre del infante Alfonso
al dar a luz a su única hija
[ Tras la boda los contrayentes Alfonso y Alicia se instalaron durante un breve periodo cerca de la localidad francesa de Blois, pero ante el auge antimonárquico del Frente Popular (coalición de partidos políticos de izquierda que gobernó Francia entre 1936 y 1938) deciden instalarse finalmente en la neutral Lausana, en Suiza, donde se centrarán en crear una familia.
Por su parte y desde
el 2 de octubre de 1931 los carlistas estaban acaudillados por el ya anciano
pretendiente Alfonso Carlos de Borbón y Austria-Este tras la muerte sin
descendencia de don Jaime III
[ Pero desde 1931 tanto el rey destronado Alfonso XIII como el rey proscrito Alfonso Carlos I tenían un enemigo en común, la II República Española. En un principio ambos parientes parecieron entenderse a favor de la causa monárquica que defendían y a tal efecto iniciaron un acercamiento beneficioso para ambos pretendientes al trono. Alfonso XIII reconoció a Alfonso Carlos como Jefe agnado de la Casa de Borbón a la que él mismo pertenecía y retomaron las negociaciones que ya en su día inició Alfonso XIII con el malogrado predecesor de Alfonso Carlos, su sobrino y pretendiente carlista Jaime III (27/06/1870 - † 02/10/1931), para estudiar distintas posibilidades que pudieran unificar y finalizar la disputa dinástica entre liberales y carlistas que ahora estaba mas cerca de lo que nunca estuvo de hacerse realidad. La rehabilitación sin quebranto de la doctrina carlista de Alfonso XIII sólo sería posible si el liberal reconociese la legitimidad de la rama de Alfonso Carlos y sus reyes predecesores antes de la muerte de su último y anciano representante. Solo ante esa condición Alfonso Carlos reconocerá a Alfonso XIII como su heredero y sólo a esa condición pensaba que los carlistas deberían admitirle a su muerte como sucesor. Asimismo y de la misma forma, Alfonso Carlos se comprometería a declarar una amplia condonación de las causas de exclusión en que la rama liberal de Alfonso XIII incurrió. Se analizó también una segunda posibilidad de rehabilitación que liberaba a Alfonso XIII de tener que reconocer la legitimidad de la rama carlista, y que consistía en su abdicación en favor de uno de sus hijos legítimos no discapacitados o enfermos (preferiblemente a favor del tercer hijo varón de Alfonso XIII, el infante don Juan), quien previa e irremediablemente tendría que haber reconocido la legitimidad de Alfonso Carlos. Sin embargo Alfonso XIII equivocadamente estimaba que la cuestión de la unificación dinástica con los carlistas y la obtención de la jefatura de la Casa de Borbón se decantaría a su favor con el simple e inexorable discurrir del tiempo; con la aplicación de la ley dinástica de sucesión y sin necesidad de hacer ninguna pública renuncia, ni repudiar su ideario liberal, ni renegar de la legitimidad de sus predecesores, ni perturbar los designios de su hijo sucesor, Alfonso XIII creía que le era suficiente con esperar pacientemente a que llegara la hora de que su anciano pariente hiciera el tránsito a mejor vida para que la jefatura de la Casa de Borbón le cayera como pera madura, y para que los monárquicos carlistas mas aperturistas, huérfanos de rey, llamasen a su puerta para coronarlo. Sin
embargo, la línea de sucesión del propio Alfonso XIII
era desalentadora a ojos de los monárquicos: mientras reinó en España se
había despreocupado de poner orden la situacion interna de su dinastía y el exilio le
sorprendió con el pie cambiado
[ El primogénito,
el príncipe de Asturias don
Alfonso, y el menor de los hermanos, el infante don Gonzalo, eran hemofílicos y requerían de continuados cuidados preventivos.
El segundo hijo
varón, el infante don Jaime, nació sano y robusto pero cuanto tenía
apenas 4 años se le tuvo que someter a una trepanación debido a de una
doble mastoiditis que requirió romperle el hueso auditivo
52.365,
y desde entonces era sordomudo. Las dos infantas, doña Beatriz y María
Cristina, eran posibles transmisoras de la dolencia hemofílica
52.10.
Únicamente el infante don Juan estaba sano y a ojos de su padre parecía
el más adecuado para recoger la sucesión del trono de España. A su vez
Alfonso XIII reconocía como propias las normas de sucesión tradicionales
recogidas en las diferentes pragmáticas, y aquellas establecidas en el
título VII de la la Constitución monárquica de 1876
[ Primeramente debía apartar de la línea de sucesión a la Corona de España a su primogénito hemofílico, el príncipe de Asturias don Alfonso. Debido a su trastorno hemorrágico hereditario la sangre no se le coagulaba de manera adecuada y el príncipe de Asturias solía sufrir periódicamente de graves ataques de hemofilia que se manifestaban en forma de dolores terribles que le paralizaban parte del cuerpo. Para mejorar la salud del príncipe de Asturias Alfonso XIII había mandado internar a su primogénito en un sanatorio de Leysin, cerca de Lausana, en Suiza, que se reputaba la meca curativa de Europa 52.365. Allí el príncipe de Asturias conoció a una joven cubana llamada Edelmira Sampedro y Robato, ajena a la realeza, de la cual se enamoró. A raíz de la subsiguiente manifestación del hemofílico príncipe de Asturias de casarse con doña Edelmira, aunque Alfonso XIII era contrario a ese matrimonio 52.365 hizo de la necesidad virtud, y el monarca exiliado pensó en cómo aprovechar la perspectiva del casamiento de su primogénito con doña Edelmira para corregir su legado dinástico: las normas tradicionales de la Casa Real española exigían desde la Pragmática de 1776 que el príncipe de Asturias debía contraer matrimonio sólo con mujeres del círculo de la realeza, ley dispuesta en su día para que el rey de las Españas pudiese autorizar o vetar los casamientos de los miembros de la Casa Real a su conveniencia, con la excusa de evitar los matrimonios desiguales dentro de la Casa Real española.
A continuación
Alfonso XIII planificó cómo
desembarazarse del ahora nuevo príncipe heredero,
su hijo sordomudo
don Jaime, todo con el fin
de allanar el camino a su sucesor ideal el infante don Juan. Para la ocasión
Alfonso XIII esgrimiría la incapacidad física que padecía don
Jaime desde los 4 años. El 21 de junio de 1933,
mientras su descartado hermano Alfonso se casaba morganáticamente en Lausana
(Suiza), el príncipe don Jaime sacrificaba, a petición de su padre, a sus derechos a
la corona por el interés de España en la habitación del hotel Savoy d'Avon
de Fontainebleau (Francia)
52.10
que hacia de residencia en el exilio de su progenitor
Alfonso XIII. Don Jaime firmó
para sí y por los descendientes que en un futuro pudiera llegar a tener
su renuncia a la sucesión del trono
[
Un problema
añadido con el que se encontró Alfonso XIII a la hora de corregir su
legado dinástico mediante las renuncias de sus hijos mayores era que
para que adquiriesen firmeza el artículo 64 de la Constitución
monárquica de 1876
[
A tenor de las irregularidades y al igual que hizo con el primogénito don Alfonso, el destronado
monarca quiso afianzar
la renuncia de su segundogénito don Jaime concertándole un matrimonio
desigual con Emanuela de Dampierre que aunque era aristócrata
no pertenecía al círculo de las familia reales, por lo que el enlace incumplía la
Pragmática Sanción de Carlos III
de 1776
[
De esta manera Alfonso XIII creyó zanjar la cuestión sucesoria haciéndolos recaer en su tercer hijo varón, don Juan de Borbón. Todas estos tejemanejes familiares los planificó y aplicó Alfonso XIII con incuria y sin cuidar ningún detalle formal. Ambas renuncias adolecían de suscripción por testigos, no fueron rubricadas ante notario, ni fueron refrendadas ante las Cortes del reino tal y como lo estipulaba la Constitución de 1876 (la constitución vigente en 1935 era la republicana y no contemplaba la casuística monárquica), y Alfonso XIII tampoco tuvo la cortesía de buscar la complicidad del anciano jefe de la Casa de Borbón y pretendiente carlista Alfonso Carlos para concretar los detalles de las renuncias familiares. Paralelamente Alfonso Carlos seguía sin completar la misión que el mismo se había impuesto al aceptar el caudillaje de los sufridos carlistas, que no era otra que la de encontrar un sucesor con garantías para la Comunión Tradicionalista, lo cual inquietaba en las filas carlistas que ya comenzaban a sufrir escisiones. El 18 de agosto de 1935 Alfonso XIII visitará en el castillo de Puchheim al anciano Alfonso Carlos para convidarlo a asistir a los esponsales entre su heredero don Juan de Borbón, con María de las Mercedes de Borbón y Orleans (media hermana del esposo de doña Alicia de Borbón Parma, el infante Alfonso de Borbón y Borbón), que se iban a celebrar en Roma el 12 de octubre de 1935. Inicialmente habían elegido a la menor de las hijas del infante Carlos Tancredo, Esperanza, para desposar al heredero de Alfonso XIII pero un examen médico dictaminó que tal vez la joven no resultaría fértil por lo que la trocaron con su inmediata hermana mayor María de las Mercedes. Alfonso Carlos, aburrido de las maniobras de Alfonso XIII para dilatar en el tiempo de forma indeterminada el anhelado reconocimiento hacia la rama carlista que era a fin de cuentas lo único que el anciano pretendiente carlista deseaba escuchar de Alfonso XIII o de su heredero don Juan para asignar entre ellos su sucesor y completar su misión, declinó la invitación de boda. Sí aceptó, sin embargo, el ofrecimiento de Alfonso XIII de visitarlo en Viena en vísperas de la boda para presentarles en persona a su hijo don Juan, pero el pretendiente carlista demostró carácter al advertirles por carta y con antelación (24 de agosto de 1935) que para evitar posteriores disgustos y salvo que se produzca el ansiado reconocimiento a la causa carlista por parte de don Juan, la visita prevista para el mes de septiembre en Viena tendría tan sólo carácter de familiar, y por lo tanto no se tratarían temas vinculados con la política ni con la cuestión sucesoria.
El enlace del príncipe de Asturias tuvo lugar en la romana iglesia de Santa María de los Ángeles, a las 11 horas del día 12 de octubre. El exrey Alfonso XIII ocupó el sitio de honor en un reclinatorio del presbiterio, pues en determinados momentos de la ceremonia nupcial tuvo que intervenir, como cuando al ser preguntando el novio don Juan por el oficiante cardenal arzobispo de Florencia46.38 si quería a la princesa doña María de las Mercedes como esposa y legítima mujer, antes de responder, el novio procedió con la tradicional ceremonia de besar la mano de su augusto padre. Por parte de la novia doña María de las Mercedes ejercieron como testigos sus dos hermanos, el por aquel entonces todavía célibe el infante de España S.A.R. don Alfonso de Borbón y S.A.R. el príncipe de la Casa de Borbón don Carlos de Borbón, todos hijos del infante Carlos Tancredo y procedentes de la rama siciliana de los Borbón, aunque sin derecho a reinar ni suceder los privilegios del Reino de las Dos Sicilias. A la izquierda del altar mayor se situaron don Elías de Borbón Parma y su esposa María Ana49.11. Terminada la ceremonia y mientras los recién casados acudían al vaticano buscando la bendición nupcial del papa, las personalidades de sangre real integrantes de la comitiva, algunos palatinos, y algunas de las damas y servidores más íntimos de los contrayentes se dirigieron al gran comedor de gala del "Grand Hotel", donde se celebraría el banquete de la gala nupcial. En el banquete y a la derecha de Alfonso XIII ocuparon asiento don Carlos Tancredo, y entre otros, don Elías de Borbón Parma y su hijo don Roberto de Borbón Parma, separados entrambos por la archiduquesa Mazante. Al frente de Alfonso XIII se sentaron los novios, ocupando la derecha entre otros, la esposa de don Elías doña María Ana, entre el duque de Spoleto y don Fernando María de Baviera46.54. Lejos de Roma, en el castillo austriaco de Puchheimen y eludiendo participar en la celebración nupcial, para agosto de 1935 el fatigado pretendiente carlista Alfonso Carlos ya tenía en mente la solución para el problema que turbaba el final de su longeva existencia, la ausencia de un heredero carlista. En una carta48.11 enviada a la emperatriz Zita (media hermana de Elías de Parma, tía por lo tanto de doña Alicia de Borbón Parma), don Alfonso Carlos le participa que atendiendo a su avanza edad y al encontrarse sin descendencia la rama dinástica carlista morirá extinguida salvo que encuentre un príncipe que sea digno sucesor y en sintonía con la "Comunión Tradicionalista". Entre los 28 príncipes de la familia Borbón, Alfonso Carlos irá desgranando el árbol genealógico de la que él es Jefe, subordinando la sucesión genealógica ante la fidelidad hacia los principios doctrinales del carlismo hasta llegar a un príncipe que le diera plenas garantías y confianza; en tal empeño descarta desengañado a la rama de Alfonso XIII.
Alfonso Carlos seguirá así desgranando el árbol genealógico de la familia Borbón y formulando exclusiones hasta llegar a un príncipe que ya haya aceptado los principios del tradicionalismo, siendo su elegido su sobrino político Javier de Borbón Parma y Braganza, díscolo medio hermano de Elías y del rey titular de Navarra S.M. don Enrique V.
Finalmente, en un número extraordinario publicado el 23 de enero de
1936 de "El boletin de Orientación Tradicionalista", órgano de la jefatura
delegada de Alfonso Carlos, el viejo rey tradicionalista creaba una regencia [ Tras las terceras elecciones generales de la II República celebradas en febrero por sufragio universal y la victoria de la coalición de izquierdas del Frente Popular en España, impregnado por el ambiente prebélico que le hacen llegar desde España el anciano Alfonso Carlos siente la obligación de combatir y salvar a España de la propagación del comunismo, y entiende que la manera de hacerlo es propiciando una sublevación carlista, o en última instancia adhiriéndose a un alzamiento militar auspiciado por terceros contra la II República. Alfonso Carlos rememora pasajes de su pasado guerrero durante la Tercera Guerra Carlista en la que luchó en los frentes de Cataluña y en el Ejército Real del Centro contra la Primera República Española, y ordena a su sobrino Javier, nombrado por don Alfonso Carlos presidente de la Junta Militar Carlista instalada en la localidad francesa de San Juan de Luz y al secretario general de la Comunión Tradicionalista don Manuel Fal Conde, conspirar contra el legítimo gobierno de la II República.
Aunque desde marzo de 1934 los
carlistas ya disponían de alijos de armas propias adquiridos a través de
fondos concedidos por Mussolini, durante todo el mes de junio de 1936 el
carlismo intensificó el abastecimiento comprando diverso material de guerra
en el extranjero, para posteriormente introducirlo clandestinamente en
España y finalmente repartirlo entre los requetés. La responsabilidad última
de estas adquisiciones correspondía a don Javier de Borbón y a don Manuel Fal Conde.
Así, don Javier se ocupó de resolver el problema del suministro de armamento
para las milicias carlistas [ Por otro lado
don Manuel Fal Conde inició
negociaciones con el general golpista Sanjurjo, líder de la nueva sublevación militar en
ciernes y exiliado en Portugal, a las que en mayo de 1936 51.46, 53.125 también se incorpora en el Hotel
Hispano Americano de Lisboa don Javier de Borbón Parma. En las dos reuniones
mantenidas con Sanjurjo don Javier hablaba como representante de don
Alfonso Carlos, y aunque el general Sanjurjo dijo estar de acuerdo con
la propuesta de los carlistas de participar en la conspiración para
derribar el gobierno del Frente Popular, puso como premisa que los
carlistas se pusieran de acuerdo también con el general don Emilio Mola 51.46, 53.125,
un comandante de la VI División Orgánica que estaba al mando de la 12.ª
Brigada de Infantería en calidad de gobernador militar de Pamplona. Posteriormente
y en consecuencia con lo hablado con Sanjurjo, Fal Conde entabla
intensas negociaciones con el general don Emilio Mola para pactar las condiciones de colaboración de los carlistas en el
inminente alzamiento militar. El general Mola requirió la entrega por escrito
de las condiciones exigidas por los carlistas para sumarse al movimiento y
el día 11 de junio y previa autorización de Alfonso Carlos, se redactó una
nota con las pretensiones carlistas firmada por Fal Conde. El 11 de julio el general Sanjurjo, líder de la
sublevación, hace llegar al general Mola una carta en las que se aceptan las
principales reivindicaciones carlitas, que entre otras eran la exclusión del
parlamentarismo, la recuperación de la bandera bicolor y la implantación de
un Estado
confesional. En la
madrugada del 15 de julio Javier de Borbón Parma ordena desde la
villa conocida como "La Ferme"50.6 de San Juan de
Luz (País Vasco francés) la movilización de los requetés
[ El 17 de julio de 1936 se inicia en Marruecos el golpe de Estado que dará comienzo a la Guerra Civil Española y el domingo 19 de julio a las cuatro de la madrugada, según lo pactado, los requetés de Navarra se alzan contra la II República a las ordenes del general Mola.
Como consecuencia de todo lo acontecido durante los primeros días del
alzamiento, la sublevación en España ha tenido éxito en algunos sitios
pero ha fracasado en otros, como por ejemplo en el punto neurálgico del
poder que era Madrid o en otras grandes ciudades como Barcelona,
Valencia, Bilbao, Málaga o Murcia que continúan bajo el control de la II
República. España ha quedado dividida en dos zonas, anunciando el inicio
de una cruenta guerra civil.
Paralelamente
los carlistas comienzan a constituir sobre el terreno las "Juntas de Guerra Carlistas de Navarra"
a fin de organizar las concentraciones de requetés. Informado del
alzamiento y orgulloso del transcurrir de la sublevación, don Alfonso
Carlos nombra a su sobrino Javier de Borbón Parma, que ya ejerció como
oficial de artillería en el ejército belga durante la Primera Guerra
Mundial, general de división de los Reales Ejércitos el 5 de agosto de
1936 lo que
a la sazón equivalía a nombrarlo jefe militar del requeté. El general
Mola sin embargo no autoriza que don Javier permanezca más tiempo en
España y por indicaciones del propio "director" del golpe, don Javier se
retira al otro lado del río Bidasoa, cruzando la frontera francesa. El
24 de agosto don Alfonso Carlos escribe preocupado a Fal Conde,
indicándole que a causa de la obligada ausencia en España de don Javier
los carlistas perdían toda influencia de mando sobre los requetés. A tal
efecto ordena a Fal Conde de que convenza a don Javier para que no trate
de entrar otra vez en España sin antes disponer del visto bueno de Mola
51.46, 53.125,
y para que intente convencer a Mola para que permita la entrada de don
Javier. La autorización de Mola, sin embargo, no llegará.
Por su parte, ausente de todo lo relativo a la
sublevación contra el gobierno del Frente Popular, el infante don Alfonso sigue asentado en Suiza junto a
su esposa doña Alicia de Borbón Parma, y se niega pese a su pasado militar a participar en la contienda civil
española. Un (in)oportuno accidente de coche lo tiene con una pierna
fracturada, enyesada y utilizando muletas, contrariando a su ya veterano
pero marcial padre el infante Carlos Tancredo, quien pretende sin éxito que
su primogénito se desplace hasta España para tomar parte en la contienda a
favor del bando sublevado. De diferente opinión es el medio hermano de
Alfonso e hijo benjamín del infante Carlos Tancredo, el príncipe Carlos de Borbón y Orleans,
que no duda en empuñar un arma para defender la causa monárquica en España y
junto a su veterano padre y su madre la infanta Luisa de Orleans se
desplazan hasta Francia. Una vez allí se despide de sus progenitores y parte el 28 de julio49.11
hacia la frontera española para luchar
con graduación de alférez en el Grupo Mixto de Ingenieros de Pamplona del
bando faccioso. El
27 de
septiembre de 1936 en primera línea de guerra y durante una batalla entre
gudaris y carlistas un proyectil impacta en la frente del príncipe Carlos de Borbón y
Orleáns en el monte Morkaiko de la localidad guipuzcoana de Elgoibar matando
en el acto al medio hermano de Alfonso
[
Igualmente, al poco
de iniciarse la Guerra Civil, el anciano pretendiente carlista don Alfonso
Carlos muere a los 87 años de edad, el 29 de septiembre de
1936, tras ser atropellado por un camión militar mientras cruzaba la Ringstrasse
de Viena, a la entrada del parque Schwarzenberg
[† Esta curiosidad dinástica abría a su vez una nueva
puerta a las ambiciones y pretensiones de los llamados legitimistas
franceses, que interesadamente no distinguían entre dos conceptos
distintos como son la "jefatura de la Casa de Francia" y la "Corona de Francia",
ésta última vetada a los descendientes del rey Felipe V de España por su
renuncia de noviembre de 1712, y que los legitimistas franceses se resistían
sistemáticamente a acatar
[ Pero ya
no se trataba únicamente del riesgo de que el legado de Alfonso XIII
provocara una disputa interna por la
jefatura de
la Casa de Borbón entre hermanos, o un repunte en la disputa con los Orleáns
por la jefatura de la Casa de Francia
sus Órdenes Dinásticas, sino de que sus hijos ambicionaran por el lado
francés lo que no les correspondía. Como a
Alfonso XIII no le fue posible revertir esta situación no quedaba mas que esperar
a que la reina Fortuna proveyese para que sus dos
primeros hijos no reclamasen este legado ni fuesen seducidos por los legitimistas franceses
provocando un pleito dinástico con su hijo favorito y heredero don Juan por
un lado, y los Orleáns por otro. Por
su parte, y todavía ajeno al error de cálculo dinástico de su padre en
cuanto a la primogenitura y sus voluntariosos remiendos para tratar de
enmendarlo, don Juan de Borbón,
que era marinero profesional formado en la Armada británica con graduación
de teniente de navío, pidió permiso a su progenitor
para participar de incógnito en la contienda civil que se estaba desarrollando en España.
Se despidió de su mujer quien se encontraba recuperándose de su reciente
primer alumbramiento, a quien pondrán de nombre Pilar, en el domicilio
conyugal de "Villa San Blaise" en Cannes. Tras pasar la noche del 31 de
julio en Biarritz cruza el 1 de agosto clandestinamente bajo pasaporte falso
expedido a nombre de Juan López y junto con
el
grupo de voluntarios que lo escoltan la frontera entre Dantxaria (en el País Vasco
continental) y Dantxarinea (Navarra peninsular) con intención de unirse al bando sublevado
en la columna del general golpista García Escámez en el frente madrileño de
Somosierra 49.11 y luchar contra la democracia que en España había
mandado a su padre al exilio.
Llegado a Pamplona
cambió su traje de paisano por el mono azul utilizado por los voluntarios
del bando nacional, brazalete rojigualda y boina roja del requeté. Una vez
mudados la comitiva prosigue viaje en coche por Vitoria y Burgos, donde se
detienen a comer
[ Paralelamente el recién proclamado regente de la causa carlista don Javier de Borbón Parma, autotitulado "Príncipe Regente y Caudillo de la Comunión Tradicionalista", continúa sin autorización para entrar en España 51.46, 53.125 y dirigiendo en consecuencia la "Junta Nacional Carlista de Guerra" desde su emplazamiento de la villa "La Ferme" situada en la carretera que comunica San Juan de Luz con Baiona (provincia de Lapurdi, en el País Vasco francés), propiedad de la señora vizcondesa de Gironde, una activa legitimista francesa. La persistente prohibición a que el príncipe regente del carlismo entre en España complica la autoridad de don Javier sobre los carlistas del frente y de la retaguardia, y pronto comienzan las divergencias internas con las "Juntas de Guerra Carlistas". En la provincia de Navarra, que desde el inicio de la guerra se había quedado bajo la autoridad del bando sublevado y por lo tato sin frente de guerra, los carlistas de retaguardia están participando junto a los falangistas en una brutal represión contra los navarros disidentes 53.126. Para tratar de paliar el descontrol y las desventajas de mando, en diciembre el secretario general de la Comunión Tradicionalista don Manuel Fal Conde intenta instaurar una academia militar de requetés no adscrita al ejército, la cual formaría a sus propios oficiales. La unilateral maniobra de los carlistas es interpretada como un acto de escisión por los mandos del ejército sublevado y provoca el rechazo frontal del general de división Francisco Franco. El 8 de diciembre Fal Conde es citado con urgencia en el Cuartel General de Franco en Salamanca donde una vez presentado se le dio a elegir entre un consejo de guerra (que en la práctica era una pena de muerte) o su destierro a Lisboa. El posterior "Decreto de Unificación" promulgado por el general Franco el 19 de abril de 1937 fue la puntilla que relegó al ostracismo a los dirigentes carlistas. A través de este decreto la Comunión Tradicionalista se fusionaba con Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, creándose un nuevo partido único con el nombre de Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS) bajo único mando del general Francisco Franco. En las zonas de retaguardia donde las Juntas Nacionales Carlistas de Guerra fieles al regente Javier de Borbón Parma tenían cierta fuerza hubo muestras de rechazo a la unificación y el propio Javier declara expulsados a todos aquellos que hayan respaldado la unificación. Con la intención de desautorizar públicamente a los carlistas que hayan decidido entran en el Consejo Nacional de FET y de las JONS el príncipe regente cruza la frontera y entra en territorio español. Tras negarse a aceptar una orden de expulsión del país por parte de un oficial del ejército sublevado, Javier de Borbón Parma es emplazado a reunirse el 25 de diciembre de 1937 a las seis de la tarde con el general Francisco Franco. El 21 de septiembre Franco había sido nombrado "Generalísimo" de los ejércitos sublevados por los miembros de la "Junta de Defensa Nacional", órgano colegiado creado por decreto el 24 de julio de 1936 para asumir todos los poderes del Estado y la representación del mismo ante las potencias extranjeras. El 28 de septiembre de 1936 es nombrado Jefe del Gobierno del Estado español, y poco después el texto publicado en el Boletín Oficial de la Zona Nacional se encargará de elevarlo finalmente a "Jefe del Estado". Franco estaba en pleno ascenso hacia el poder absoluto militar y político del bando sublevado tras la extinción y transmisión de poderes a su favor por parte de la "Junta de Defensa Nacional" siendo su candidatura la mejor valorada sobre el resto de miembros de la Junta al ser la única con contar del apoyo y soporte internacional que Franco recibió de los embajadores de Alemania e Italia en España. En la tensa reunión cara a cara mantenida entre Franco y Javier de Borbón Parma el 25 de diciembre de 1937, el último se muestra desconfiado y contrario a la intención del general Franco de diluir la estructura de la Comunión Tradicionalista dentro del partido único, y desafecto ante la total acumulación de poder del "Generalísimo". Franco por su parte escuchó molesto los argumentos de don Javier y tras la hora que duró la reunión amenazó nuevamente a don Javier con ordenar su expulsión de España por estar apoyando a los elementos que se resisten a la unificación 52.1. El día después y estando el príncipe regente inspeccionando el frente, recibe a un ayudante del general Franco que le entrega una carta de expulsión en la que le instan a abandonar el territorio español en el espacio de 24 horas. Con esta decisión Franco retirará para siempre la consideración hacia la familia de Javier de Borbón Parma y la causa carlista que abandera 52.28. El mismo día 26 don Javier sale para San Sebastián y almuerza con Fal Conde, y el día 27 de diciembre de 1937 el príncipe regente abandona definitivamente España y regresa a Francia, aunque las tropas carlistas continuarán batallando en primera línea de fuego a favor del bando sublevado. Tanto el Caudillo de la Comunión Tradicionalista como los carlistas en general tenían claro desde el inicio de la contienda que no habían ido a la guerra solo para pelear por sus reivindicaciones históricas sino para sacrificarse por lo que consideraban un servicio a España. Mientras España
se desgarraba en la cruenta Guerra Civil, al otro lado
del Océano Atlántico vivía el hemofílico conde de
Covadonga, el que otrora fuera príncipe de Asturias
hasta su renuncia del 11 de junio de 1933
[ Pero tan pronto pisó el nuevo continente entendió que sus necesidades y su escasez de dinero seguían siendo las misas que en Europa. Estando en América se formalizó definitivamente el divorcio con doña Edelmira el 8 de mayo de 1937, y apenas dos meses después, el 3 de julio de 1937, el conde de Covadonga volvía a reincidir en el matrimonio con otra cubana, doña Marta Rocafort, hija de un dentista y a la que había conocido en Nueva York 52.365. Esta unión tampoco resultó y apenas dos meses después, el 8 de d enero de 1938 52.365, la relación era declarada disuelta civilmente por un tribunal de La Habana. Falto de recursos económicos, sin descendencia, utilizó la posibilidad de retractarse de su renuncia de 1933 como medida de presión contra su padre para que le aumentara la asignación monetaria. Alfonso XIII sin embargo, vivía a distancia la desordenada vida de su primogénito con indiferencia. Para disgusto de su progenitor, el conde de Covadonga materializó su amenaza y el la primavera de 1938 su secretario, don Jack Fleming, hizo pública desde Nueva York una declaración con la que el primogénito de Alfonso XIII hacía oficial la retractación a su renuncia dinástica de 1933. En España, inmersa en la Guerra Civil, la anulación pasó desapercibida, pero no para el exiliado Alfonso XIII y sus allegados, que furioso, se apresuró a desautorizar a su primogénito. El órdago del que ahora se volvía a hacer llamar príncipe de Asturias se truncó el 6 de septiembre de 1938 cuando sufrió un accidente de automóvil en Miami, al salirse de la calzada el vehículo que conducía y chocar con una cabina telefónica. En apariencia, el suceso no tuvo mucha importancia, pero el golpe le causó una hemorragia interna que no pudo cortarse por la hemofilia que padecía, provocando poco después su muerte en el hospital Gerland de Miami. Fallecido en Miami el
hemofílico don Alfonso sin descendencia, la condición de nuevo
primogénito del exrey Afonso XIII recayó en su descendiente no dinasta,
su hijo sordomudo don Jaime, padre de los jovencísimos don Alfonso y don
Gonzalo, todos ellos inhabilitados a trono de España en virtud de la
renuncia de don Jaime del año 1933
[ Tras una larga guerra de desgaste finalmente acaba la Guerra Civil con la definitiva victoria franquista sobre la Segunda República, España se encuentra inmersa en una dura posguerra. Simultáneamente el Régimen Franquista siente recelo hacia la familia real española y es contrario al regreso de los familiares de Alfonso XIII, pero gracias a la indisimulada simpatía que profesan las autoridades franquistas hacia el infante Carlos Tancredo de Borbón y Borbón hacen una notoria excepción con su primogénito, lo que facilitó el regreso de Alfonso con Alicia y su progenie. A ojos del "Movimiento Nacional" el padre de Alfonso encarnaba valores como la rectitud, el patriotismo español (durante toda su vida se mantuvo fiel a su renuncia de 1900 y se sentía español por los cuatro costados), un sentido valor militar y del deber llevados al máximo (había sido formado en las filas de las Fuerzas Armadas Españolas), a los que hay que sumar su condición de devoto cristiano practicante47.9, y sobre todo por su inalterable y absoluta discreción, algo que brillaba por su ausencia en la permanentemente salpicada de escándalos familia real española. Por su parte y finalizada la Guerra Civil, el exiliado don Javier de Borbón Parma, ninguneado por el general Franco, se alistará de nuevo en el ejército belga como coronel de artillería combatiendo en la próxima contienda bélica, la Segunda Guerra Mundial, hasta el final de las hostilidades en el frente belga. Simultáneamente, finalizada la contienda civil el rey don Alfonso XIII
permaneció en el exilio y sin expectativas a medio plazo de restauración de
la monarquía en España
por el general Franco. El
15 de enero de 1941 Alfonso XIII renuncia a la jefatura de la Casa Real
española en
favor de su hijo el príncipe don Juan
[ Acatando los hechos consumados y la voluntad testamentaria del difunto Alfonso XIII don Juan de Borbón y Battenberg es proclamado nuevo Jefe de la Casa Real de España y jefe de la familia. Desde el punto de vista de don Juan, su condición de jefe de la Casa española convertía en subordinados a todos los príncipes de la realeza que disponían del título de "infantes de España", incluyendo los miembros de las dinastías emancipadas de Parma y Dos Sicilias que ostentaban la titulación de infantes, ya que por definición en tanto que infantes de España estaban supeditados al Jefe de la Casa Real de España. Poco más de un mes hacía que el desterrado rey había abdicado en favor de su hijo el príncipe de Asturias, que ya ejercía como nuevo jefe de la Casa Real en el exilio y nuevo rey titular de España durante el ocaso de la vida de su padre. Después de rezar ante la tumba recién cerrada de Alfonso XIII se reunió en Roma bajo la presidencia de don Juan la "Diputación de la Grandeza de España" el mediodía del 5 de marzo de 1941. Ante el requerimiento de sus delegados para saber qué título nobiliario habría de usar don Juan en lo sucesivo el sucesor manifestó que desde aquel momento llevaría como título de espera el de "conde de Barcelona", adoptando para su Casa la de "Casa del Conde de Barcelona". Tal elección se debe a la costumbre entre los jefes de las Casas Reales en el exilio de adoptar uno de los títulos utilizados por sus predecesores mientras estos gobernaban o eran reyes soberanos, e identificarse en el destierro con el "título de espera" hasta ser nombrados reyes y restaurar la monarquía. De entre los múltiples títulos reales y nobiliarios con los que se intitulaba su padre Alfonso XIII (25 reinados, 3 ducados, 4 condados, 2 señoríos, etc.) don Juan eligió el del condado de Barcelona y para sus seguidores este título representaba idéntico valor que la denominación de rey de España. El hermano mayor de don Juan, don Jaime, juzgó como natural la sucesión, y acató a quien era el titular de la Corona siendo el más entusiasta colaborador de su hermano menor, aislado en su sordera y sin ser nunca informado de los derechos a la corona francesa que ostentaba. Al no apreciar don Jaime el equívoco originado por el difunto Alfonso XIII se quedó sin reivindicar la jefatura de la Casa de Borbón. El ejercicio como Jefe de la Casa de Borbón otorgaba potestad y autoridad para influenciar y decidir sobre los pactos de familia de todos los parientes de la Casa, a la que igualmente pertenecían los Borbones de la Casa Real de las Dos Sicilias y la Ducal de Parma.
Pero como es ley de vida, los nacimientos se simultanearon
con fallecimientos. El 10 de
mayo de 1939 [†
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ROBERTO I |
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JOSÉ I |
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ENRIQUE V |
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1907-1939 |
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52.352![]() |
S.M. don Enrique V en un
fragmento de fotografía digitalmente retocada, en los jardines del
castillo suizo de Wartegg
[ Debido a su discapacidad mental don Enrique vivía apartado del trato social y por acuerdo familiar sus obligaciones dinásticas eran desempeñadas a modo de regente por su segundo hermano don Elías. |
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52.239![]() |
Fotografía de S.A.R. el príncipe don José de Borbón Parma, primer hermano y heredero de S.M. don Enrique V. Debido a su discapacidad mental don José, al igual que su hermano mayor don Enrique, vivía apartado del trato social. Por acuerdo familiar las obligaciones dinásticas de ambos hermanos, el titular y el heredero, eran desempeñadas a modo de regente por su segundo hermano don Elías. |
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S.A.R. don Elias de Borbón Parma, segundo hermano de S.M. don Enrique V. Debido a la discapacidad mental de su hermano mayor y titular dinástico S.M. don Enrique V y de su primer hermano el príncipe don José, por acuerdo familiar se decidió que fuese don Elías quien ejerciese de regente en nombre de sus hermanos mayores. En la fotografía aparece con frondoso bigote con las puntas hacia arriba, descendiendo las escaleras de la puerta de Goya del Museo del Prado de Madrid el 28 marzo de 1914, invitado por SS.MM. el rey de España don Alfonso XIII. La fotografía fue realizada por don Julio Duque Berzal (c.1870-†1936). Fue fotografía de portada en el diario ABC el 29 de marzo de 1914 citando erróneamente a don Elías como duque de Parma, cuando si bien ostentaba la jefatura de la casa debido a la discapacidad de su hermano el duque Enrique, el título que le correspondía a don Elías era el de príncipe de Parma. |
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Fotografía de boda del segundo hermano de S.M. don Enrique V, don S.A.R. Elías de Borbón Parma y su cuñada S.A.I.R. doña María Ana de Austria. La pareja contrajo matrimonio el 25 de mayo de 1903" en la parroquia del Palacio Imperial de Hofburg de Viena. Él contaba con 23 años y ella 21. El matrimonio tuvo un total de 8 alumbramientos. |
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Cariñosa foto de S.A.I.R.
doña María Ana de Austria, cuñada de S.M. don Enrique V y esposa de don Elías de Borbón Parma,
junto a su hija María
Francisca. Doña María Ana estaba emparentada con la familia
imperial austriaca: era hija del archiduque Federico de Austria,
duque de Teschen y de la princesa Isabel de Croÿ
[ Doña María Ana falleció a los 58 años en Suiza, lugar en el que se refugió la familia durante la Segunda Guerra Mundial. |
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Fotografía de estudio de S.A.R. don Carlos de Borbón Parma, primogénito de don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo, con apenas 7 años de edad, primer sobrino varón de S.M. don Enrique V.
El príncipe Carlos Luis
enfermó de polio y falleció prematuramente el 26 de septiembre de
1912
[† La fotografía fue publicada el 6 de octubre de 1912 por el "Österreichs illustrierte Zeitung" acompañando la notificia de su fallecimiento. |
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Fotografía de perfil de S.M. don Roberto de Borbón Parma, segundo hijo varón del matrimonio entre don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo, sobrino de S.M. don Enrique V. La fotografía de estudio autografiada con el texto "Robert Herzog von Parma" ya nos indica que no es coetánea a su progenitor, ya que fue tomada apenas 9 años después del fallecimiento de S.M. don Elias, titular de los derechos reales de Navarra y ducales de Parma, en 1959. De entre los 3 hijos varones de don Elías, Carlos, Francisco y el mismo Roberto, únicamente Roberto sobrevivió al padre recayendo en él todos sus derechos dinásticos.
S.M. don Roberto fallecerá
de una crisis cardiaca a los 65 años, el 22 de noviembre de 1974
[† |
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Fotografía de S.A.R. el príncipe de Parma e infante de Navarra don Francisco de Borbón Parma con 22 años, segundo hijo varón del matrimonio entre don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo, sobrino de S.M. don Enrique V. La fotografía fue tomada en Viena a la salida del enlace matrimonial de su hermana doña Alicia con el infante don Alfonso de Borbón celebrada el 16 de abril de 1936, y publicada el 3 de mayo de 1936 en la exclusiva revista de sociedad "Wiener Salonblatt". Apenas tres años después, todavía en vida de su progenitor, Don Francisco fallecería en Mosonmagyaróvár (Hungría) célibe y sin descendencia. |
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Fotografía de estudio de S.M. doña Isabel de Borbón Parma, primera hija del matrimonio entre don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo, cuando contaba 26 años y todavía era princesa de Parma e infanta de navarra, sobrina de S.M. don Enrique V. Isabel nació en Viena el 17 de marzo de 1904 (Imperio austrohúngaro) y tras el fallecimiento de su padre y hermanos recayeron en ella a la avanzada edad de 70 años los derechos dinásticos del reino de Navarra. Al morir célibe y sin descendencia, transmitió los mismos derechos a su hermana doña María Francisca. Fotografía publicada el 15 de febrero de 1931 en la exclusiva revista de sociedad "Wiener Salonblatt". |
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Fotografía de estudio de S.M. doña María Francisca de Borbón Parma, segunda hija del matrimonio entre don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo, cuando contaba 24 años y todavía era princesa de Parma e infanta de navarra, sobrina de S.M. don Enrique V. María nació el 5 de septiembre de 1906 en el castillo de Weilburg en Baden (Imperio austrohúngaro), y tras el fallecimiento de su padre, hermanos y hermana Isabel recayeron en ella a la avanzada edad de 76 años los derechos dinásticos del reino de Navarra. Al morir célibe y sin descendencia, transmitió los mismos derechos a su hermana doña Alicia. Fotografía publicada el 15 de febrero de 1931 en la exclusiva revista de sociedad "Wiener Salonblatt". |
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Fotograma de S.A.R. doña Juana de Borbón Parma, tercera hija del matrimonio de don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo, sobrina de S.M. don Enrique V, cuando acudió con 32 años al campeonato del mundo de tiro al pichón de 1949 celebrado en la Moraleja (Madrid) para animar a su hermana doña Alicia, participante en el evento.
Tras la Segunda Guerra
Mundial y aprovechando su visado español y conocimiento del
alemán, doña Juana colaboró activamente en las iniciativas
auspiciadas por Cáritas Austria52.30
y Acción Católica España, consistentes en adopciones temporales en
familias españolas de miles de niños austriacos víctimas del hambre
y de la miseria surgida como consecuencia de la derrota de Austria
en la guerra. Falleció en Porzuna (Ciudad Real) el 1 de noviembre de
1949, tras sufrir una grave herida por arma de fuego en las
dependencias anexas a la finca de su hermana doña Alicia
[ El fotograma está extraído del NO-DO nº333, que recoge el campeonato del mundo de tiro al Pichón del año 1949. |
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Fotografía de estudio de S.M. doña Alicia de Borbón Parma con unos 16 años y de alrededor del año 1933, cuando todavía era célibe, princesa de Parma e infanta de navarra y sobrina de S.M. don Enrique V. Doña Alicia era la cuarta hija del matrimonio entre don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo, y la única descendiente en contraer matrimonio. El enlace con su esposo S.A.R. don Alfonso de Borbón y Borbón, infante de España y 15 años mayor que ella, tuvo lugar en Viena el 16 de abril de 1936. Tras fallecer su progenitor, hermanos y hermanas mayores recayeron en ella, a la edad e 76 años, los derechos dinásticos del reino de Navarra. La fotografía fue efectuada en Viena por don Karl Winkler, Karpublicada el 15 de febrero de 1931 en la exclusiva revista de sociedad "Wiener Salonblatt". |
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Fotografía del todavía célibe S.A.R. don Alfonso de Borbón y Borbón con 23 años, futuro marido de doña Alicia y único yerno de S.M. don Elías de Borbón Parma, tras una cacería en la finca "La Almoraima" (Cádiz) en el año 1925. De entre los hijos de don Elías de Borbón Parma y María Ana de Habsburgo la única en contraer matrimonio fue su hija Alicia quién lo hizo con S.A.R. el infante de España don Alfonso de Borbón y Borbón, hijo de don Carlos Trancedo de Borbón y la princesa de Asturias doña María de las Mercedes de España, hermana mayor del rey de España Alfonso XIII. Para que el enlace matrimonial de sus dos progenitores tuviese lugar en febrero del año 1901, don Carlos Trancedo con carácter previo y por razones políticas tuvo que renunciar para él y su futura descendencia a los derechos sobre el inexistente trono de las Dos Sicilias que sobre él pudiesen recaer. Tras la renuncia, el matrimonio pudo celebrarse en febrero en la capilla del Palacio Real de Madrid, y en noviembre del mismo año nació don Alfonso. Contando ya 35 años don Alfonso seguía célibe, por lo que su familia acordó su casamiento con doña María Francisca, de 29 años, la segunda hija de doña Elías de Borbón Parma. Con la excusa de participar en una cacería, el casadero Alfonso viajó hasta tierras austriacas para conocer a la mujer que le habían asignado como esposa. Pero una vez allí, le gustó más una de las hermanas menores de María Francisca, llamada Alicia y que contaba con 19 años, a la que eligió como esposa despechando a María Francisca. Finalmente don Alfonso se salió con la suya y contrajo matrimonio en Viena el 16 de abril de 1936 con la joven Alicia. |
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Fotografía de la década de 1940 en la que aparecen de izquierda a derecha SS.EE. doña Teresa, don Carlos y doña Inés, los tres nietos que tuvo S.M. don Elías de Borbón, engendrados por su hija doña Alicia y su yerno don Alfonso, sobrinos-nietos de S.M. don Enrique V. A la muerte de don Elías en 1959, y en ausencia de leyes sálicas en Navarra, los derechos a la titularidad del reino navarro recayeron en los hijos e hijas de Elías, y tras fallecer todos ellos salvo doña Alicia sin descendencia, se transmitieron en último término a sus nietos Carlos, Teresa e Inés. |
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S.A.R. doña María Cristina de Borbón Parma, junto a su madre S.A.I.R. doña María Ana de Austria, esposa y última hija de don Elías de Borbón Parma, sobrina de S.M. don Enrique V. En el momento de efectuarse la fotografía doña María Cristina contaba 10 años y su madre 54 años. La instantánea fue tomada durante la gran recepción en el palacio vienés de la Albertina (Albrechspalais) con motivo del enlace matrimonial de su hermana doña Alicia con el infante don Alfonso de Borbón celebrada el 16 de abril de 1936, y publicada el 3 de mayo de 1936 en la exclusiva revista de sociedad "Wiener Salonblatt".
Doña María Cristina nunca
contrajo matrimonio y fue, con excepción de doña Alicia que se mudó
a España, en la última de los hermanos y hermanas en
fallecer, célibe y sin descendencia, en la residencia familiar
situada en la calle Metternichgasse nº7 [ |
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HERÁLDICA:
Su Majestad don José de Borbón Parma dispuso de corona real y las armas
heráldicas simples y compuestas de su progenitor, decretadas por su abuelo
paterno el duque Carlos III en 1852 [
● Contorno exterior del escudo de armas:
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Relación de entradas
referenciadas:
39.12 Bartolomé Muñoz de Torreş - “Pragmatica-sancion a
consulta del Consejo en que S.M. establece lo conveniente, para que
los hijos de familias con arreglo á las leyes del Reyno pidan el
consejo, y consentimiento paterno, antes de celebrar esponsales,
haciendo lo mismo en defecto de padres à las madres, abuelos, ó
deudos mas cercanos, y á falta de ellos hábiles à los tutores, y
curadores, baxo de las declaraciones, y penas que expresa”, Imprenta
de Pedro Marin, Madrid - 1776
Relación de entradas pendientes de
referenciar: Archives de actes de naissances de la commune de Biarritz - années 1875, 1880 et 1882 La Légitimité: journal historique hebdomadaire - 02/09/1883 Registro Civil de Palacio - Madrid, sección 4ª, tomo I, folio 1 - 07/02/1901 45.22 Albert Révérend - “Annuaire de la noblesse de France” soixante et unième volume, Chez Honoré Champion, Paris - 1906 Sport & Salon, Illustrierte Zeitschrift für die Vornehme Welt - 7/11/1903, 30/03/1907 Almanach de Gotha. Annuaire généalogique, diplomatique et Statistique - 1910 (147e année) Wiener Zeitung - 01/10/1912 Österreichs illustrierte Zeitung - 06/10/1912 46.61 Amédée Trudon des Ormes - “Annuaire de la noblesse de France” soixante-neuvième volume, Chez Édouard Champion, Paris - 1913 Mundo gráfico - Año IV. Núm 128, 08/04/1914 / Año XX. Núm 961, 02/04/1930 Jean de Bonnefon - “Almanach de Bruxelles” - 1918 46.60 Amédée Trudon des Ormes - “Annuaire de la noblesse de France et des maisons souveraines de l'Europe” soixante et onzième volume, Chez Édouard Champion, Paris - 1921 Das interessante Blatt - 25/05/1922 Wiener Salonblatt - 15/02/1931, 26/03/1933, 09/02/1936, 19/04/1936, 03/05/1936, 27/06/1937 Wiener Sonn- und Montags-Zeitung - 02/03/1936 Neues Wiener Tagblatt - 31/05/1939 Baron Hervé Pinoteau - “Panorama de l'héraldique capétienne contemporaine” - 1955 Domingos de Araujo Affonso, Hubert Cuny, Simon Konarski, Alberto de Mestas et Baron Hervé Pinoteau - “Le sang de Lous XIV” - 1961 Ruolo del S.M.O. Constantiniano di S. Giorgio - “Nomine e promozioni del S.M.O. Constantiniano di San Giorgio, fatte da S.A.R. il Principe Don Alfonso, Duca di Calabria, Conte di Caserta ed Infante di Spagna, attuale Gran Maestro” - 23/01/1963 Juan Balansó - reportaje “En la muerte del Jefe de la Casa de Parma” ABC - 27/11/1974 Baron Hervé Pinoteau - “Nouveau panorama de l'Héraldique capétienne contemporaine et quelques lignes sur des questions connexes” - 1976 Juan Balansó - “La Familia Real y la familia irreal” - 1992 Cercle d'Études des dynasties royales européennes - “Le Royaume d'Espagne, Le Duché de Parme” - 1997 Sébastien Ray - “La Succession Théorique des Rois de Navarre” - 2003 P.Conforti, M.B.Crispo, A.Grassi - “El Patrimonio heráldico de la Casa de Borbón-Parma” - 2004 52.15 Senescalía de la Casa Real Navarra - “Emblemas heráldicos de la Casa Real Navarra” - 2005 Gianfranco Rocculi - “Araldica della Real Casa Borbone Parma. Lo stemma del Ducato di Parma, Piacenza e Stati annessi” - 2008 Dynastie Capétienne : site sur la généalogie de la Dynastie Capétienne - dynastie.capetienne.free.fr - 2008 Olivier Coutau-Bégarie - “Boutons de livrée royale” - 14/12/2010 Christine Maisel-Schulz - “Kinderlandverschickungen österreichischer Kinder nach Spanien in den Mangeljahren nach dem Zweiten Weltkrieg” - 2010 Obm. Alois Prenner - “Kameradschaftsbund - Friedberg. Gründungsjahr 1911” - 2011 Luis Manuel de Villena Cabeza - “Genealogía Manuel de Villena” Geneanet.org - 2013 52.42 Senescalía de la Casa Real Navarra - “Dossier con las normas de sucesión del Reino de Navarra y árbol genealógico comentado con motivo del 98º aniversario del nacimiento de la reina titular” - 13/11/2015 Rodrigo Moreno (@romo_b2s) - “Glashütte” instagram.com - 25/06/2017 Franz Stern - “Jagdgut Glashütte” anblick.at - mayo 2017 |
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